ENTREVISTAS EN LA NORPAMPA | AÍDA MARISA TOSCANI

“Cada palabra que emitimos lleva una carga de intencionalidad”

Aída Marisa Toscani nació en1950 y como ella misma lo señala, fue en «septiembre al igual que mi hermana, pues en los rígidos programas que mi madre, como docente tenía en la organización de la estructura familiar, cada nacimiento implicaba hacer uso de los tres meses de licencia por maternidad, que a partir de septiembre se llegaba a diciembre, luego venían las vacaciones anuales y ya con algunos meses se facilitaba el cuidado del infante por parte de nuestra abuela». El lugar fue la histórica ciudad de Concepción del Uruguay (E. R.), lugar donde realizará los primeros estudios para continuarlos en la Facultad de Humanidades de la ciudad de La Plata. Allí obtendrá el título de Profesora y más tarde Licenciada de Historia y el Doctorado en esa especialidad. Títulos con los cuales ejercerá una carrera docente por distintas instituciones educativas. Ha sido profesora titular de en el profesorado de Historia del ISFD y T N° 122 de Pergamino en: Historia Americana III (Siglo XX y XXI) Técnicas de Investigación Histórica I, profesora en el ISFD N° 5 de Pergamino en: Historia Argentina y Latinoamericana en la carrera de Trabajo Social. En la Universidad Nacional del Noroeste de la provincia de Buenos Aires. Ha sido Ayudante con dedicación simple en la cátedra Realidad Contemporánea. Dictó cursos para el Nivel Secundario y Primario referidos a Investigación en Historia. Ha participado en Congresos y Jornadas sobre Historia. Publicó trabajos en revistas especializadas, congresos y eventos científicos en el país y en el exterior; y tres libros sobre temas de Historia que en un apartado nos informa sobre su contenido.

En 1973, constituyó con su compañero de vida y militancia, Rubén Churín una familia compuesta por cinco hijos e hija.

¿Tiene que haber sido significativo haber nacido en un lugar muy simbólico como Concepción del Uruguay?

Debo decir que nací en 1950, Año del Libertador San Martín, donde cada hoja de periódico, cada simple nota burocrática debía iniciarse con la referencia histórica. Lo cual, mi intrascendente nacimiento surgió de alguna manera ribeteado de historia y que ese lugar de nacimiento fue justamente Concepción del Uruguay, denominada La Histórica por la trascendencia que sus líderes tuvieron en la Organización Nacional y en el desarrollo de la Educación Pública. Estos dos hechos según mi entender me ubicaron de manera inescrutable en el camino de la Historia de la cual jamás pude moverme. La cantidad de años vividos suenan escandalosos, sin embargo, el transcurrir por tanto número me ha significado ser testigo de profundos y definitorios procesos históricos que pude vivenciarlos a través de lo que la sociedad de mi tiempo percibía y a otros sucesos, atravesándolos como protagonista.

¿Dónde comienzan esos momentos de tu vida que podemos considerar modificadores o definitorios en la constitución de la personalidad?

Los momentos definitorios comienzan con mi militancia en el peronismo en la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata donde armé mi matriz ideológica en los actos políticos y en las asambleas estudiantiles. Sumé las lecturas de Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Juan José Hernández Arregui, Juan y Eva Perón, los grandes líderes de otras revoluciones como Vo Nguyen Giap, Franz Fanon, Mao Se Tung, Fidel Castro, el Che Guevara. Entender con Teotonio Dos Santos y André Gunder Frank entre otros, la teoría de la dependencia. Realidad que el peronismo había demostrado enfrentar al impulsar un gobierno que había logrado la independencia económica, la soberanía política y la justicia social y sosteniendo la Tercera Posición en un contexto mundial signado por la Guerra Fría y la unilateralidad en las relaciones internacionales. Esa militancia universitaria con la culminación en la llegada de la democracia en 1973 de la mano del peronismo tras 18 años de exclusión, nos dieron a muchos jóvenes la certeza de que la Historia podía cambiarse y nosotros teníamos las herramientas para hacerlo. Pero ese año 73 donde en Argentina se vivía la euforia del retorno a la democracia sin proscripciones, en Chile se daba el golpe de Estado más sanguinario que acaba con la vida de Salvador Allende y el fin de su gobierno socialista y comienza una feroz represión. En ese mismo año tan emblemático de 1973 constituimos con mi compañero de vida y militancia, Rubén Churin una familia con nuestros cinco hijos e hija a lo largo de 49 años de convivencia.

Realmente un año emblemático el del 73, cortado abruptamente por ese golpe de Estado de 1976 ¿Cómo sobrellevaste la dictadura?

La dictadura militar iniciada en 1976 nos encontró viviendo una etapa en Castelar y otra en Marcos Juárez (Córdoba) atravesados por el miedo y un sistema represivo que teñía las rutinas de todos los días. Instalada la familia definitivamente en Pergamino en 1983 e iniciado un proceso de apertura electoral nos permitió al Indio y a mí recuperar las prácticas de militancia en el peronismo dentro de la Agrupación Peronista Azul Y Blanca impulsada por Guillermo Ball Lima, Alcides Sequeiro, Leandro Laguía y tantos compañeros y compañeras que reivindicaban un gobierno nacional y popular identificado por el peronismo.

Fue también en Pergamino donde inicié mi carrera docente en diferentes escuelas públicas de nivel secundaria y dependientes de Nación.

Los objetivos que me planteé en mi labor como educadora en el secundario fue romper con una visión mitrista de la historia que dominaba en los textos de estudios impuestos por la dictadura militar del 76 al igual que la nueva materia como Educación Cívica que reemplazó a ERSA, que fuera introducida a partir de las reformas de 1973 con el gobierno democrático de Héctor Cámpora y luego de Juan Perón. Busqué enseñar personajes silenciados por una Historia que hacía eje en los sucesos ocurridos en la ciudad Puerto y los transformaba en hechos nacionales. Así traté de mostrar figuras como Gervasio Artigas y su construcción de la Liga de los Pueblos Libres integrado por la Banda Oriental del Uruguay, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe y Córdoba. También entender la Historia de los pueblos originarios desde sus construcciones culturales, sus desarrollos tecnológicos y correrse de la visión sarmientina de bárbaros cuyo único destino era su desaparición. O Acercar la práctica de debate al posibilitar escuchar la palabra de dos periodistas reconocidos como Héctor Del Giudice de larga trayectoria en el matutino La Opinión y Gustavo Pérez Ruiz que buscaba abrir la radio Mon a todas las voces en su programa De Puertas Abiertas. Constituyó una rica experiencia en mi aprendizaje como docente haber compartido con los alumnos del Comercial Nocturno la película La Noche de los Lápices y la conmoción que en algunos despertó enfrentarse con esa realidad represiva que tan celosamente era ocultada por los militares, una parte de la sociedad civil y también el sector Eclesiástico.

Tuviste muchas experiencias dentro de la educación ¿Cuáles considerás las más sobresalientes?

Una buena experiencia como docente fue organizar junto a la profesora Cristina Pontiliano la participación con los alumnos de un circuito histórico armado por Tito Fentanes. Fui testigo de la conmoción de los alumnos cuando comprendían que hechos históricos como la Revolución de Mayo estudiada como algo lejano y ajeno, se replicaba en el lugar que ellos vivían. ¡Ser testigos del asombro que los hacía exclamar “! ¡Ah, pero acá también hubo Historia!” La actitud de los alumnos me empujó a poner énfasis en la Historia Local. Esa práctica histórica que pude desarrollarla cuando accedí por concurso a la enseñanza de las cátedras de Técnicas de Investigación Histórica I y II del profesorado de Historia en el ISFD y T N° 122.

¿Dónde considerás que se despertó ese interés por la investigación?

Mi interés por la investigación se me impuso a partir de un curso de Investigación Regional que vino a dictar el equipo docente de la Facultad de Humanidades de Rosario convocadas por el Departamento de Historia ISFD y T 122, que yo presidía en ese momento y se constituyó en una actividad de capacitación Institucional. Entre las responsables del dictado de los cursos estuvieron la Dra. Marta Bonaudo, Nidia Areces, Oscar Videla y Sandra Fernández. Como resultado de esa capacitación inicié mi tarea investigativa con la Historia de la fábrica de Confecciones Annan de Pergamino. Mi objetivo en ese trabajo fue mostrar que el desenvolvimiento de la empresa acompañaba las políticas económicas y sociales de los distintos gobiernos desde 1930 en adelante con la mayor fase expansiva entre 1950 y primera década de 1970. El fuerte crecimiento tuvo su quiebre muy violento con la implementación de la política económica aperturista de Martínez de Hoz ministro de Economía durante la dictadura militar iniciada en 1976. Los hermanos Annan habían realizado una enorme inversión al montar la fábrica de confecciones Fabuloso Tucumán en esa provincia y que constituyó la más moderna en ese rubro de Latinoamérica. Hecho que desmentía las falsas argumentaciones del fracaso de la industria nacional por la rudimentaria tecnología aplicada. La apertura irrestricta de los mercados asiáticos introduciendo ropa confeccionada empujó al derrumbe final y en 1981 Confecciones Annan cerraba sus puertas y Pergamino perdía una de sus fábricas más emblemáticas. El trabajo fue publicado en la Revista N° 19 del Profesorado de Villa Constitución y sirvió de estímulo para que otres investigadores docentes de la UNNOBA profundizaran el conocimiento sobre esta fábrica y enriquecieran el análisis de desde otras perspectivas.

¿Cuál crees que es la importancia última de llevar adelante la investigación de la historia local?

La importancia de elegir como práctica de investigación la Historia Local o Regional entre otros recursos metodológicos, radica en que ese procedimiento implica una ruptura con las formas tradicionales de hacer Historia, pues discute con la idea que los sucesos nacionales de Argentina, se replican de manera mecánica en cada territorio. De esta manera se desconoce la originalidad de respuestas que las sociedades construyen frente a cada fenómeno histórico guiándose por la matriz cultural que las caracteriza.

Ahora bien ¿Por qué Historia Regional y Local? Porque esta práctica historiográfica, al achicar la escala de observación, permite hacer visibles protagonistas opacados por la macro historia. Mujeres y hombres emergen a partir de un microanálisis de gran cantidad de documentación escrita y oral, respaldatoria de las proposiciones esgrimidas. Estos nuevos atajos, elevan al escenario de la realidad histórica a una multitud de seres con diversidades de clase, de sexo, de pensamientos, de cultura al fin, que a pesar su tozudo accionar para mejorar la realidad local, son ignorados en tanta obra académica.

¿En el terreno de la educación presiento que la investigación debió ser de sumo interés para el alumnado?

Los espacios de investigación han sido clave para que les alumnes se adentraran en la construcción del conocimiento pautado por las formas básicas de investigación en las Ciencias Sociales. El primer paso era encontrar el tema de orden Local que entusiasmara, que ayudara a responder a incógnitas que les interpelaban y luego avanzaban ahondando en todos los principales trabajos sobre esa temática. En paralelo se daba la búsqueda de los documentos respaldatorios de las proposiciones desarrolladas. Ocurriendo muchas veces la desilusión ante la falta de testimonios significativos y suficientes y, en consecuencia, la necesidad de cambiar el tema.

El trabajo en esas cátedras era apasionante pues como docente podía comprobar en muchos alumnes cómo iban ciñéndose a las exigencias de un trabajo científico, cómo aprendían a descartar las hipótesis defendidas ardorosamente en un principio, pero que la ausencia de material respaldatorio impedía cumplir con el rigor científico exigido. Un objetivo clave entonces era trasmitir que toda afirmación tenía que ser demostrada con documentación suficiente. Lo cual me llevaba a sostener que esas prácticas debían trasladarse a cada situación cotidiana tanto en la enseñanza en el nivel secundario para el cual se formaban como para analizar la realidad social, política y económica en la cual estaban inmersos. Estos conceptos llevaban a discutir y analizar en clase como se amañaban las falsas noticias disparadas por los medios hegemónicos manejados por Clarín y La Nación. Exponía como uno de los tantos ejemplos, cuando el periodista Jorge Lanata acusó a Aníbal Fernández de la muerte de tres hombres traficantes de efedrina. Lo grave fue que su documentación respaldatoria era una entrevista realizada a un preso. Remarcaba a continuación que los mínimos exigibles para un trabajo de investigación eran entre diez o quince entrevistas elegidas por su relevancia en el tema, pero además, debían contrastarse con otro tipo de documentación. Perseguía con esa interpelación que dedujeran los usos y prácticas sin ninguna rigurosidad de credibilidad de ese tipo periodismo que les alumnes pudieran analizarlos críticamente. El objetivo era establecer una relación entre el aprendizaje del oficio de investigador que elles concretaban y las prácticas que otres se atribuían también como investigadores. ¿Pude lograrlo? No en su totalidad, quizás en una minoría, dependía de la disposición de cada uno o las barreras que levantaban frente a cada mensaje. El acto del aprendizaje me semejaba a un permanente juego de asimilación o rechazo y de intercambio entre los saberes del docente y los saberes de les alumnes que en diversas encrucijadas se enriquecían mutuamente en cada nueva experiencia.

Por otra parte, no puedo dejar de marcar como el gran obstáculo para impulsar una investigación en Pergamino la gran tragedia que significó el incendio intencional que el 9 de noviembre de 2009 destruyó el Archivo Histórico Municipal “Luis Giménez Colodrero” que por su acervo documental y su organización era uno de los más importantes de la provincia de Buenos Aires. Archivo que fuera puesto en valor durante el gobierno de Alcides Sequeiro, bajo la eficaz dirección de Marita Fekete. La causa judicial prescribió sin haber encontrado los culpables de semejante infamia que quitó a los investigadores lo más valiosos e imprescindible para los estudios de una región como es contar con documentación original.

Con tanta experiencia, como lo prueba la producción concretada, tanto en educación como en historia, tendrás una mirada decisiva sobre ese aspecto cuestionable que existe en el campo de las ciencias sociales ¿Si es posible la objetividad en la historia?

Entre los desafíos de la cátedra de Investigación cabe mencionar una arraigada idea en el alumnado, sobre la característica de objetividad de la Historia, afirmación sostenida por un Positivismo decimonónico que sigue repiqueteando aún hoy y en especial en los medios periodísticos hegemónicos que se nombran representantes de esa objetividad. Tal afirmación es falsa, ya que cada palabra que emitimos lleva una carga de intencionalidad que muchas veces se oculta y en otros es declarada con honestidad. Quienes investigamos en cualquier disciplina portamos una carga cultural, un acervo ideológico que conforma la perspectiva desde donde se interpreta el hecho histórico investigado. Los datos no hablan por sí solos, sostienen los historiadores de la Escuela de Anales, es el estudioso quien construye el armado de testimonios que por su densidad y significado permiten acercarnos a esa realidad histórica que no deja de ser una representación. En el taller de iniciación en el profesorado de Historia cuando se explicaba a les ingresantes las características de la carrera este era un fuerte escollo para derribar.

BIBLIOGRAFÍA DE AÍDA TOSCANI, EXPLICADOS POR LA AUTORA

Mi primer libro fue: Pergamino. Una Historia de la Frontera bonaerense (1780-1825) y fue mi tesis final de la Licenciatura en Historia que cursé en la Universidad de La Plata en la Facultad donde había realizado muchos años atrás el profesorado de Historia. El trabajo se inscribió en toda una corriente de investigaciones que abordaban la realidad rural en la provincia de Buenos Aires analizada por autores como Jorge Gelman, Juan Carlos Garavaglia, Carlos Mayo, Raúl Fradkin, José Luis Moreno, Asunción Lavrin, Fernando Barba, Silvia Mallo, Marta Goldberg y otros cuyos trabajos visibilizaron una sociedad rural diferenciada de las descripciones de la historiografía tradicional. Ese mundo rural estaba integrado por familias campesinas que ocupaban tierras que ponían en producción con la participación no sólo de los hombres sino de las mujeres y los niños, los cuales quedaban al frente de los sembrados y de los pocos animales que tenían, mientras los varones trajinaban acompañando una tropa de carretas, una arria de mulas o se conchababa en la cosecha del trigo trabajo por el cual obtenían buena paga o muchas veces formaban parte de ejércitos. El libro aportó un análisis basado en la Historia Social, sobre el Partido de Pergamino describiendo las características de la sociedad de ese período, determinando las formas que adoptó el modelo de familia criolla y sus formas productivas y discutiendo con la imagen del gaucho definido por la historiografía tradicional como vago, pendenciero y afecto al juego, conceptos sostenidos por documentación que recogía la opinión de los grandes hacendados.

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El Libro sobre la inmigración italiana: Historia de campesinos enlazando llanuras. Historia de la inmigración italiana de la Región de Emilia Romagna 1880-1950)

Mi participación en la Asociación de Descendientes de la Región de Emilia Romagna (Italia) de Pergamino, de dónde provino mi familia paterna, me permitió acceder a la documentación familiar y a la recuperación de la memoria oral de algunos inmigrantes como de sus descendientes. El trabajo abordó una temática social describiendo las características endogámicas en la formación de las familias y el peso de la matriz cultural que contribuyó a formar un perfil identitario en la sociedad pergaminense. Por ser la región elegida, muy marcada por la ideología socialista al migrar a la Argentina portaron fuertes experiencias asociacionistas por lo que fueron impulsores en la nueva tierra de adopción de cooperativas emblemáticas como fue La Edilicia pionera en el país en su rubro productivo o en cooperativas Agrícolas donde siempre había un emilianoromagnolo entre sus primeros socios. El estudio mostró también cual fue en esta región la vía de crecimiento que concretaron esos inmigrantes coincidiendo con la afirmación de Osvaldo Barsky en su Historia del Agro Argentino que señala al proceso de arrendamiento como la vía pampeana del crecimiento.

La concreción de la investigación sobre la inmigración formó parte de mi tarea docente en la UNNOBA que se encargó del diseñó y solventó parte de su edición.

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“Diálogo Político entre la Tradición y la Modernidad. Diario de las Invasiones Inglesas, un aporte documental para el trabajo escolar.

Al cumplirse los 200 años de las Invasiones Inglesas el Archivo Histórico Municipal Luis Giménez Colodrero a través de su Directora Marita Fekete convocó a investigadores y docentes en general a estudiar el tema utilizando un valioso documento que poseía el Archivo como era El Diario de De Sautu para lo cual se dictaron charlas dirigidas a docentes a cargo de Rafael Restaino y yo.

Para no afectar la obra original se mandó a fotocopiar en su totalidad. Un conjunto de docentes del ISFD y T N°122 y alumnos de la carrera de Historia elaboramos un Proyecto para investigar esos sucesos que fue aprobado por el Fondo Cultural Municipal.

La obra fue una compilación de trabajos referidos a las Invasiones Inglesas integrado por una investigación de un alumno del profesorado, una experiencia didáctica en el nivel secundario y otra en el nivel primario. Se incluyó mi trabajo de investigación que exploraba la construcción ideológica de quienes participaron en las decisiones asumidas por el gobierno del virreinato y que fueron preparando la atmósfera, donde luego se sustanció el hecho revolucionario de Mayo de 1810. La utilización de las herramientas que provee la Historia Conceptual, permitió avanzar en el análisis de cómo se gestó el período independentista desentrañando los significados de los términos políticos con que fueron utilizados por los actores elegidos, en el momento de las Invasiones Inglesas.

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Género y Política en el Peronismo de Pergamino 1945-1955

Mi gran proyecto lo constituyó mi investigación que fue mi tesis doctoral y que presenté para ser evaluada hace unos meses. Esa era mi gran deuda como militante peronista y mujer. Porque al revisar la bibliografía de lo escrito sobre el peronismo en Pergamino, los protagonistas principales y casi únicos, eran los hombres. Había una breve referencia en el libro de Rafael Restaino sobre Diego García El primer peronista, cuando hacía alusión a la formación de la primera Unidad Básica Femenina, dependiente del Partido Peronista Femenino y dirigido a nivel local por Titina García –hija del entonces intendente–. Alejandra Salomón y Alejandra de Arce habían publicado un trabajo sobre la militancia femenina en Pergamino, pero sin ahondar en sus características. Anteriormente de Arce había analizado un conjunto de entrevistas realizadas por periodistas de La Opinión en 1946, evaluando el pensamiento de un conjunto de mujeres por ellos elegidas y opinando sobre el voto femenino, cuando aún no se había tratado en el Congreso. Frente a esta realidad tan mezquina en referencia a la mujer y su activa participación en el peronismo como podía comprobarse al seguir las noticias por los medios gráficos y audiovisuales y teniendo el movimiento femenino una líder con las características excepcionales de Eva Perón no podía seguir en ese lugar opaco que le concedía la Historia Local.

Aida Toscani con Rosa Giles de Quintero, una de las mujeres entrevistadas para su trabajo sobre las mujeres peronistas.

El disparador a mi trabajo lo constituyó el acto de 2015 conmemorando el 17 de Octubre, por el cual se había convocado a mujeres que venían militando en el peronismo desde la época de Perón y Evita. Entre las elegidas subió al escenario Rosa Giles de Quintero y su discurso vibrante se me impuso por la fuerza de sus palabras que nos devolvían el profundo significado que es saberse parte de una causa y que esa causa importa la felicidad del pueblo. Ella fue mi primera entrevistada. A partir de ahí recorrí un largo camino de seis años donde en paralelo que digitalizaba el matutino La Opinión de 1945 a 1955 y El Tiempo de 1952 a 1955, fui rescatando la memoria oral de distintas familias de militantes y la documentación privada que cada una poseía. Así Yolanda García con una generosidad enorme y una memoria que resguardaba cada uno de los principales sucesos políticos vividos me introdujo en la vida política del peronismo de Pergamino. Su memoria me devolvía dos grandes protagonistas su padre, Diego García y en especial el papel que le cupo a su hermana Titina al ser designada por Eva Perón como la primer subdelegada de la Unidad Básica Femenina en 1950. Así destacaba la enorme responsabilidad que le cupo a ella y al grupo de jóvenes que la secundaba, en especial Yolanda la tarea de afiliar al mayor número de mujeres en el Partido de Pergamino.

Desde otro lugar de las fuentes en este caso el matutino La Opinión, emergió dentro de sus informaciones; que siempre eran escasas al referirse al peronismo por ser un medio absolutamente opositor a esa fuerza política, la figura de Myrtha Pinto Álvarez de Ball Lima. No estuvo sola sino acompañada por mujeres como Írica Anolles de López Palacios y su hija Fanny López Palacios de Sleive, Rosa Fusco y tantas otras que organizan el primer Comité Femenino sin expresas directivas de dirigentes supralocales y tratando de independizarse de la dirigencia local, para no ser cooptadas por los principales dirigentes. Esas primeras formaciones constituirán el efectivo y gran quiebre a la hegemonía masculina ejercida en la política, como en los otros ámbitos de la cotidianeidad. La estructura del Partido Peronista Femenino que cubrió hasta los últimos rincones del país sacó a la mujer del pequeño ámbito privado donde en muchos casos buscaban someterla y la ubicó en la parte central de la escena histórica, la dotó de herramientas poderosas y cada una pudo desplegar las enormes capacidades que muchas veces no podía exhibir por los estereotipos sociales que la sumían en lugares de subordinación. En el Partido de Pergamino se abrieron en total siete Unidades Básicas Femeninas dependiente del Partido Peronista Femenino organizado y presidido por Eva Perón. Pero en paralelo se organizaron en cada barrio incontables Unidades Básicas Mixtas en las casas de los militantes donde marido y mujer presidían respectivamente la comisión de hombres y la de mujeres. Ese fue el caso de la Unidad Básica 17 de Octubre en el Barrio Obrero presidido por Guncho Quintero y su mujer Rosa Giles de Quintero.

Esa experiencia de participación política en un Partido Femenino que fue único en Latinoamérica y con pocos parangones en el mundo, constituyó una práctica potente en las mujeres de nuestro país que puede mostrar liderazgos en la lucha por los Derechos Humanos encabezados por la Madres y Abuelas de Plaza de Mayo o el papel de conducción ejercido por Cristina Fernández de Kirchner después de cumplir dos períodos como presidenta de la Nación. También los potentes Movimientos Femeninos que han avanzado en el logro de nuevos derechos como el del Matrimonio Igualitario, el Derecho a la interrupción legal del Embarazo, nuevos derechos que reconocen la Diversidad Sexual en cuanto a su identidad, sus derechos laborales y tantos otros que se ganan día a día al impulso de la fuerte organización y capacidad de movilización alcanzada. Es esa sumatoria de experiencias que viene de muy atrás la que posibilito hoy ubicar a la mujer en el lugar protagónico que ocupa.

Rafael Restaino

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