APUNTES SOBRE CAPITALISMO NEOLIBERAL

"LA TABULA RASA" Y EL "PROBLEMA DE ORWELL"

Noham Chomsky, en el prólogo del libro «El Conocimiento del Lenguaje» reflexiona sobre lo que él denominó «el problema de Orwell» refiriéndose al autor de la novela distópica «1984», y pregunta: cómo es que no llegamos a conocer en profundidad el perverso sistema en el que vivimos, su estructura y funcionamiento; sobre el papel que cumplen los poderes reales, ciertas instituciones y medios de comunicación, siendo que sus propósitos y acciones se presentan sin tapujos influyendo en el devenir de nuestra vidas.

La respuesta la encuentra en «la operación estructurada para inculcar creencias que son firmemente sostenidas y difundidas como verdaderas, aunque carezcan de fundamento y aunque no se correspondan con los hechos reales del mundo circundante».

Winston Smith –personaje principal de la novela de Orwell– a cargo del «Ministerio de la Verdad», paradójicamente tiene como misión principal destruir todo testimonio de verdad histórica y dice; «Los exprimiremos hasta la saciedad, y luego los llenaremos con nuestra propia esencia, mediante el empleo sistemático de la fuerza, la propaganda y la manipulación deliberada del conocimiento del pasado» y me atrevo a agregarle: «pasado que destruiremos si es necesario».

El gran filósofo inglés John Locke, sistematizador del empirismo y primer gran teórico del Liberalismo, considerado el «Padre del Liberalismo Clásico», en el Siglo XVII sostenía que el ser humano al nacer es como una hoja en blanco, sin marca alguna. A medida que va sumando experiencias, adquiridas a través de los sentidos, estas van imprimiéndose en la mente y relacionándose entre sí forman los conceptos que, articulados constituirán el conocimiento. A esta teoría se la conoce como Teoría de la «Tabula rasa».

Precisamente, volver al estado originario de «tabla rasa» u «hoja en blanco», tenía como misión Winston Smith. Pero esta idea no quedó en el plano de la ficción. Lo trágico es que mientras Orwell publicaba su novela, aberrantes experimentos con el mismo fin ya se realizaban en laboratorios reales sobre seres humanos concretos, todos ellos financiados por la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica, con el intento de encontrar técnicas para borrar la memoria individual y colectiva.

EL FANTASMA Y EL MIEDO

Al finalizar la «Primera Guerra Mundial» Estados Unidos queda ubicado frente al mundo en una posición privilegiada por varios motivos: su territorio no había sido afectado por la guerra, se había convertido en el proveedor fundamental de dólares, material bélico, materia prima, petróleo, acero, hierro, alimentos y en el gran acreedor de una Europa destruida que, para su reconstrucción, necesitaba de los préstamos de banqueros y financistas estadounidenses. El negocio de la guerra y de la postguerra, al igual que en la actualidad, le aportaba pingues ganancias mientras que las reservas federales crecían con el oro proveniente de la destruida Europa.

Pero, la emblemática frase «Un fantasma recorre Europa: el fantasma del Comunismo», comenzaba a tomar cuerpo, más aún, luego del triunfo de la Revolución Comunista Bolchevique (1917), situación que era evaluada como preocupante por los poderosos sectores de la economía estadounidense, ya que el mencionado «fantasma» había «saltado el charco» y se estaba instalado, de manera incipiente, en territorio norteamericano.

Desde años atrás importantes sectores obreros organizados alrededor de las ideas socialistas y anarquistas, luchaban en contra de las condiciones inhumanas de trabajo esclavo a las que eran sometidos mujeres, hombres, niños y niñas, en reclamo de mínimos derechos laborales, como jornada de trabajo de ocho horas, salario digno, condiciones dignas de trabajo. Ganaban las calles con la organización de grandes manifestaciones, huelgas y algunos atentados a dirigentes políticos y empresariales. Los sectores del poder político y corporativo ven la urgente necesidad de evitar que el malestar social se multiplique y para ello reúnen a los más reconocidos planificadores y estrategas con el fin de elaborar una reestructuración del sistema de seguridad interna y encontrar nuevos métodos y técnicas de control social en función de las necesidades económicas y políticas del país.

Es en este momento en que comienza a construirse e instalarse la palabra «Comunismo» como «significante flotante», lo que es decir convertido en una «etiqueta» que el capitalismo neoliberal desde el inicio del siglo XX y hasta la actualidad, aplicará indistintamente a todo lo que considere que ponga en  peligro su «filosofía neoliberal de la libertad», llámese estado de bienestar, control a grandes capitales, movimientos políticos progresistas o de izquierda, reclamos sindicales, actividad sindical, pago de impuestos, redistribución de la riqueza, etc., y será catalogado de «comunista» cualquier persona que se manifieste políticamente como crítico del pensamiento capitalista neoliberal.

Tomando palabras de Naomi Klein, sabemos que históricamente «el Capitalismo se sostiene con violencia, desorden y fundamentalmente sobre el miedo como catalizadores de un nuevo salto hacia adelante». Y aquí me detengo porque el miedo, esa emoción desagradable y hasta paralizante cuando se transforma en terror, que nos pone en presencia de un peligro o amenaza real o imaginaria; que nos conecta directamente con una parte de nuestra naturaleza animal: el instinto básico de supervivencia, activándonos los mecanismos de defensa; emoción que está relacionada con tres pérdidas: certeza, seguridad y protección y que ha sido valorada y utilizada a lo largo del tiempo, tanto en los territorios domésticos como sociales, será una de las herramientas idóneas para el diseño de las políticas de «control social».

A principio del Siglo XX, el miedo al «Comunismo» fue instalado como la gran amenaza a «los valores de la sociedad estadounidense», que luego de la Segunda Guerra Mundial se transformará en «amenaza a los valores de la civilización occidental», que durante la década de los setenta se transformará en «terrorismo Internacional» y lo encarnarán los grupos militantes que en países coloniales o neocoloniales del Tercer  Mundo, bajo el estandarte de la «Liberación Nacional» reclamaban Independencia Política y Soberanía Económica para sus pueblos, continuando exitosa la palabra Comunismo como encarnación del mal, hasta nuestros días, aun cuando la Unión Soviética ya no existe. Bajo esta amenaza, y con el perverso relato en defensa de «la libertad» y «la seguridad», el capitalismo neoliberal habilitó la consumación de las aberraciones más impensadas sobre los pueblos y hombres del mundo, en beneficio de los intereses de los poderosos de la tierra.

ESTRATEGAS, PLANIFICADORES Y ANDAMIAJE INSTITUCIONAL

En 1921, los fuertes sectores económicos junto a sectores políticos de los Estados Unidos fundan el «Council on Foreign Relations» –Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos– poderoso «Think Tank» o «usina de ideas» que desempeña hasta nuestros días la función de planificador y «banco» de proyectos de la política del Departamento de Estado.

Entre sus fundadores se encontraban el abogado Allen Welsh Dulles, uno de los mayores exponentes de la comunidad de planeamiento, inteligencia y espionaje de EE.UU., cerebro que años más tarde consolidará la estructura de la CIA. como primer director; el periodista Walter Lippmann uno de los más hábiles y agudos estrategas de acción psicológica, y banqueros de la importancia de Paul Moritz Warburg que diseñó y elaboró la legislación para la creación del «Federal Reserve Bank», el banco central privado de EE.UU., timón y control de toda la estructura financiera hasta nuestros días.

El «Council on Foreign Relations» fue y continúa siendo caracterizado como «una institución civil, independiente, apolítica y sin fines de lucro creada para propiciar un diálogo permanente sobre asuntos nacionales e internacionales que afecten a los Estados Unidos». Su creación fue financiada por otras «instituciones civiles, independientes, apolíticas filantrópicas y sin fines de lucro» como las aún activas, poderosas Fundaciones Rockefeller, J. P. Morgan, Ford, Carnegie, creadas por los magnates del petróleo, las finanzas,  la industria automotriz, el hierro y el acero respectivamente que, bajo la forma de persona jurídica, no sólo evitan el pago de impuestos, sino que además y hasta la actualidad, continúan llevando adelante la tarea de acrecentar la «gran legión civil neoliberal», pilar y base para la sustentación desarrollo y defensa de sus extraordinarios intereses corporativos. Estas instituciones, al día de hoy continúan financiando con sus capitales la formación de nuevas fundaciones y asociaciones que integran la amplia red mundial de «Thinks Tank» o «laboratorios de ideas», defensores del capitalismo neoliberal, muchos de ellos operando en Argentina y Latinoamérica, dedicados a través de sus voceros, a vaciar a las democracias de sentido político e imponer su proyecto hegemónico mundial.

Ningún cabo debía quedar suelto. Dicho desde la mirada gramsciana, el objetivo primero fue la transformación de «los intelectuales independientes» en «intelectuales orgánicos» y «cuadros operativos» formados políticamente para pensar y actuar dentro de una estructura a manera de piezas móviles conforme el plan neoliberal lo necesite, llevando los proyectos al territorio de la política de estado, ya sea ocupando cargos en territorio ejecutivo, legislativo o judicial, u ocupándolos en territorio de las instituciones de la sociedad civil y corporaciones, integrando sus staff directivos y dirigenciales.

Es así como científicos, catedráticos, artistas, intelectuales, instituciones universitarias e institutos de investigación, entre otros, fueron considerados imprescindibles en el armado estratégico. Las ciencias, las artes pasan a ocupar un lugar central en la gran estructura interdisciplinaria que lo abarcará todo, en donde las ciencias sociales, en particular la sociología, las ciencias de la comunicación y la psicología, al igual que la industria del espectáculo y entretenimiento ocuparán un lugar central en la estrategia fundamentalmente de espionaje, comunicación y acción psicológica.

UN NUEVO SALTO HACIA ADELANTE

Como decía anteriormente, durante la entre guerra la planificación estratégica de los EE.UU. estuvo dirigida hacia el interior de su sociedad. Pero la finalización de la «Segunda Guerra Mundial» (1938-1945), y el comienzo de la «Guerra Fría» (1945–1989) con la irrupción de la Unión Soviética en el tablero mundial, marca un nuevo período. El nuevo mundo bipolar dividido en dos modelos antagónicos: Capitalismo y Comunismo marcará el comienzo y perfil de las acciones que darán contenido a las políticas actuales.

Adelantándose al resultado de la guerra «los estrategas» y «los planificadores» comienzan a pensar con miras a la proyección geopolítica transnacional en la que Seguridad, Defensa, Espionaje y Comunicación serán ejes medulares alrededor de los cuales girarán todos los proyectos y actores políticos, comunicacionales y sociales.

Resulta interesante prestar atención a este momento histórico, ya que en muy corto tiempo queda conformado el andamiaje institucional internacional a partir de donde y desde las sombras, los poderes reales ejercerán el dominio neocolonial económico, financiero, cultural y territorial que llega hasta nuestros días con un afianzado entramado cada vez más complejo.

En 1944, se crea el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.) y el Banco Mundial, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) en 1945, la Unesco en 1945, la Central de Inteligencia de Estados Unidos (C.I.A); la Organización del Atlántico Norte (O.T.A.N.) en 1949, en 1948 la Organización de Estados Americanos y la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), entre otros; ámbitos desde donde los representantes de los grandes intereses económicos y financieros establecerán las reglas políticas mundiales.

UN EJEMPLO DE RECONOCIMIENTO A UN "INTELECTUAL ORGÁNICO"

Como decía anteriormente, finalizada la Segunda Guerra Mundial la «psiquis humana» será un nuevo campo de batalla. Desde 1950 la CIA buscaba encontrar un método para la «creación de nuevas identidades y falsos recuerdos» que permitiera llevar a cabo el «lavado de cerebro» a los detenidos, y programarlos con «ideas y valores de la civilización occidental». Como en Estados Unidos, «el respeto a la ley es sagrado» y es ilegal que la CIA desarrolle su accionar en territorio norteamericano, los macabros experimentos sobre seres humanos comienzan a realizarse en el Departamento de Psiquiatría del Allan Memorial Institute dependiente de la Universidad Mc Gill de Canadá, creado en 1943 por su director, el médico psiquiatra Ewen Cameron que desde tiempo atrás venía trabajando en consonancia y acercamiento con los objetivos de la CIA.

Sostenía que una persona podía ser despersonalizada en muy corto plazo. Su teoría afirmaba que las enfermedades mentales podían curarse con la aplicación de un tratamiento que borraba los recuerdos y volvía la mente humana a su estado primigenio, a su condición de «tabula rasa», para luego reinscribirla. Sus pacientes eran las víctimas sobre las que llevaba adelante sus aberrantes prácticas.

El método experimental pensado para crear una «nueva persona», tenía tres momentos: desprogramación, reprogramación y fijación. El primero consistía en someter a las personas durante meses y de manera constante y en altas dosis, a terapias electroconvulsivas conocidas como electroshock, junto al suministro de drogas paralizantes, altas dosis de LSD combinadas con otros alucinógenos y psicofármacos hasta que el paciente llegaba a un estado de amnesia, de falta de recuerdos. En el segundo se los sometía a escuchar mensajes grabados en una cinta sin fin durante cientos de horas. En el tercero se los inducía a un estado de coma con suministro de drogas, durante varias semanas. Cuando el paciente despertaba luego de las brutales prácticas, importantes alteraciones se habían producido en sus mentes y sus cuerpos. En muchos casos conservaban sólo recuerdos vagos de su «vida anterior».

Sobre esta base en 1953, con carácter oficial y «secreto», comienza a llevarse adelante el llamado «Proyecto MK ULTRA» diseñado por Allen Dulles, primer Director de la CIA y uno de los fundadores del «Council Foreign Relation», que se llevó a la práctica más allá de suelo estadounidense e invirtiéndose en él millones de dólares para su desarrollo. Se buscaban encontrar diferentes sustancias químicas para aplicarlas en sesiones de torturas e interrogatorios a prisioneros y lograr confesiones a partir de lo que llamaban «técnicas de control mental» o «condicionamiento mental».

Montreal pasó a constituirse en la meca de la medicina. Allí no sólo llegaban, científicos y médicos de diferentes partes del mundo reclutados por la CIA bajo juramento de secreto, sino también personal de sus grupos secretos, para conocer las «técnicas de condicionamiento mental» aplicadas por Cameron.

El proyecto MK ULTRA fue muy amplio. Las víctimas sometidas a prácticas brutales fueron prostitutas, pacientes con enfermedades mentales, personas indigentes, presos, personas sanas bajo engaño y sin consentimiento, entre otras. Los experimentos llegaron a comprometer a más de 88 instituciones que aceptaron mantener el secreto y formar parte de él, recibiendo a cambio grandes beneficios económicos por parte de la CIA, en especial las corporaciones de la industria farmacéutica. Sus directivos autorizaron las prácticas ocultando los crímenes que allí se cometían. Hospitales, cárceles, compañías farmacéuticas, colegios científicos y universidades fueron cómplices. Se sospecha que también fueron víctimas habitantes de pequeñas poblaciones con los que experimentaron los efectos de determinadas sustancias químicas aplicadas masivamente.

«MK ULTRA» comienza a desmantelarse en 1964, operando hasta en 1973, año en que la CIA lo clausura definitivamente y destruye todos los archivos correspondientes al proyecto y sus aproximadamente 150 subproyectos. Sólo sobrevivió milagrosamente un informe de 1953 y unos pocos documentos encontrados años más tarde.

Documento desclasificado y parcialmente censurado de la CIA. sobre MK Ultra referido al uso de LSD.

Llamativamente en 1975, dos años después de la destrucción de las pruebas, se reúnen para investigar lo ocurrido ante una denuncia del «New York Time» el Comité Selecto del Senado de los EE.UU. conocido como «Comisión Church» y La Comisión de la Presidencia de los EE.UU. conocida por «Comisión Rockefeller», presidida por Nelson Rockefeller cuyos informes sobre el MK ULTRA no pudieron llegar a grandes conclusiones por falta de pruebas.

Se supone muy alto el número de torturados, de muertos y de suicidios. De sus prácticas se conocen detalles por los testimonios de algunas de sus víctimas y de familiares.

Ewen Cameron murió en 1967 con su reputación intacta y reconocido por la comunidad científica habiéndolo nombrado «Primer Presidente de la Asociación Mundial de Psiquiatría» (1953), «Presidente de la Asociación de Psiquiatría de Estados Unidos» (1963) y «Presidente de la Asociación de Psiquiatría de Canadá» (1966).

Este es, precisamente, el modo en que el sistema neoliberal distingue y protege a sus «intelectuales orgánicos» y «cuadros operativos», sin justicia y con reconocimiento institucional y social.

REPRESIÓN POLÍTICA GENERALIZADA

«Carne de primera» de Carlos Alonso (1972) .

El Proyecto MK ULTRA contribuyó a la redacción del «Manual KUBARK», editado en 1963, guía detallada de la tortura en donde se detalla pormenorizadamente cada paso en la aplicación de métodos y técnicas para convertir al aspirante en «un torturador perfecto» y un «buen interrogador».

El «Manual KUBARK», fue el texto medular en la «Escuela de las Américas» que por ese entonces tenía sede en Panamá. Fundada por la CIA en 1943, llega a su cima en 1963 cuando el Presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, ante el potencial peligro que representaban para Norteamérica la Revolución Cubana y la presencia soviética en el continente, establece las bases normativas para adiestrar a militares sudamericanos en el «combate contra el comunismo».

En este momento histórico, es necesario hacer mención especial a la influencia teórica, técnica e ideológica de los especialistas franceses en «guerra antisubversiva», resultante de la gran experiencia táctica y estratégica adquirida en la Guerra de Independencia de Argel (1954-1962). De acuerdo con la nueva doctrina francesa, el enemigo ya no era solamente un ejército extranjero, sino que podía ser un vecino, un maestro, un militante de izquierda, un sindicalista, un artista, un científico, y si nos referimos particularmente a nuestro país, el enemigo sería un peronista. Para derrotar a ese enemigo, sin uniforme, escondido y entremezclado en la población, resultaba necesario «recabar información» y para esto, el papel de «la inteligencia» resultaba imprescindible. Y quien dice «inteligencia» dice «interrogatorio y tortura», y quien dice tortura dice «presos» y también «muerte» para deshacerse de los torturados.

En estos años se acuña el concepto de «contrainsurgencia» que se aplicó por un lado al conjunto de técnicas y prácticas para destruir a «los insurgentes» y por otro, al conjunto combinado de técnicas de propaganda y guerra psicológica para introducir y reforzar el miedo y la denuncia hacia el nuevo enemigo: el «peligro comunista» desintegrador de la familia y la sociedad. De esta manera se asimiló la disidencia política e ideológica con la desadaptación social y la desintegración familiar. De manera cínica un estratega francés decía que el objetivo era «ganar corazones y mentes». El Manual Kubark adquieren aquí, su máxima dimensión operativa.

En la Escuela de las Américas se prepararon más de 80.000 militares de países latinoamericanos, para derrocar gobiernos constitucionales, imponer el Terrorismo de Estado y cometer los más atroces crímenes de «Lesa Humanidad», entre ellos los genocidas argentinos Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Roberto Viola, Leopoldo Fortunato Galtieri. Es interesante agregar que para «reforzar esa formación», en 1959, expertos franceses en contrainsurgencia, fueron contratados como asesores por el Ejército Argentino. La misión militar permaneció en nuestro País hasta 1981 con apoyo de los gobiernos de Argentina y Francia.     

COROLARIO

Nuestro siempre presente Rodolfo Walsh predecía que «muchas más vidas serán arrebatadas por la miseria planificada que por las balas» y ante esto agregaba «No podemos ni debemos renunciar a un sentimiento básico: la indignación ante el atropello, la cobardía, el despojo y el asesinato».

Lo escrito en este Apunte son sólo algunos puntos de anclaje que me parecieron significativos porque representan la esencia misma del Capitalismo neoliberal. Llega a tal punto su perversidad que la intensidad de la violencia explícita e implícita, la tortura o la muerte, son simplemente herramientas que las corporaciones económicas y financieras ponen en juego de acuerdo con sus necesidades e intereses. Los proyectiles visibles o invisibles son disparados siempre para lograr su objetivo superior: arrebatar a los pueblos sus riquezas, su historia y su memoria.

               

María Verónica Fekete

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