“CLAN STIVEL”, CUANDO LA HISTORIA DEL TEATRO ARGENTINO CAMBIÓ

Actores populares que enseñan a pensar y le dan contenido social a la televisión.

En dictadura, la Fuerza Aérea se hizo cargo de Canal 11 y  era tanto el odio de los genocidas hacia el grupo Gente de Teatro que destruyeron y quemaron los tapes de “Cosa Juzgada” con tanto odio que no hay registros del programa en los archivos. Los motivos: el grupo cambio la historia y enseño al espectador televisivo a pensar.

El grupo en pleno: Arriba, de izquierda a derecha, David Stivel, Carlos Carella, Emilio Alfaro y Barbara Mujica; en la linea media, Juan Carlos Gene, Norma Aleandro y Federico Luppi y abajo, Marilina Ross.

Corría el verano de 1967-1968 y Mar del Plata fue la ruta indicada por mis padres para pasar la temporada estival. La playa, los paseos y el teatro eran destino elegido por mi madre y consensuado por el viejo que renunciaba a sus “amigoteadas” de Pergamino y se recluía en la vida familiar. Serian los últimos veranos en familia. De a poco, eso también fue terminando.

Un elenco de primeras figuras televisivas que venían de programas considerados por el “intelecto criollo” como reprobables, andaban por el teatro mostrando que eran mucho más que un éxito de la llamada por ese entonces “caja boba” y podían mostrar que tenían más que talento  para sorprendernos en escena, lo que unía a los telespectadores con aquellos que se sostenían la cabeza con la mano en la pera y miraban con rostros ceñudos, lo que pasaba en el escenario, liberando más el afán de critica que las emociones.

Marilina Ross (“La nena”), Bárbara Mujica (“El amor tiene cara de mujer”), Norma Aleandro (“Cuatro mujeres para Adán”), Federico Luppi (“Cuatro hombres para Eva”), Carlos Carella (“Operación Ja Ja”), Emilio Alfaro (“Tres destinos”) conformaron el grupo Gente de Teatro con la dirección de David Stivel, el mejor director de la televisión argentina por aquellos años y un creador diferente. Ellos representaban en un teatro de los llamados “comerciales”, «El Rehén» de Brendan Behan, una obra que tenía que ver con el teatro alternativo y una mirada de estos actores que generaba un verdadero cambio en las estructuras del teatro nacional ¿Y cuál era ese cambio? Echar por tierra los preconceptos de que el actor “serio” no podía hacer televisión o que las actrices o actores televisivos no podían hacer “teatro serio”. Esta gente lo demostró con creces porque sus actuaciones superaron todo lo previsible e ideológicamente se “pararon” en un lugar muy lejos de lo que podía ser una visión pasatista del arte.

Para una muestra más del talento de estos artistas que fueron acompañados por un buen elenco, la obra tenía cuadros musicales y todos cantaban; de hecho, sacaron un disco con esas canciones.

Ese día salimos conmocionados del teatro y al poco tiempo, después de otras obras de muchísima profundidad e importancia como la brasilera “¡Libertad, libertad!”, de Mario Fernández y Flavio Rangel, en la que el grupo ya se manifestaba con una postura ideológica clara y en la que Marilina Ross hacia una versión conmovedora e inolvidable de Anna Frank, volvían a la televisión con el programa que hizo historia: “Cosa Juzgada” de Martha Mercader y Juan Carlos Gene (que se unía al elenco como autor y actor), basado en casos reales y que convoco a la Argentina entera a estar frente al televisor para ver clases magistrales de actuación y una dirección única de Stivel, los martes a las 22, en el Canal 11.

Desde ese momento se convirtieron en un ejemplo de las generaciones que venían, entre las que nos contábamos y ese nombre Gente de Teatro fue un estigma para nosotros; tal es así que lo de Juventud de Teatro es un juego de palabras que tiene que ver con ese grupo y cuando subimos al escenario en 1977 (plena dictadura) fue con dos guiones del programa teatralizados, en un espectáculo que llamamos “¿Culpables o inocentes?”,  con todo ese elenco perseguido por los genocidas; exiliado o prohibidos. Muchos se fueron antes amenazados por la derecha peronista que comandaba López Rega y el CNU, que llamaban Tres A.

Pero volvamos a Gente de Teatro, verdadero principio de toda una etapa del teatro popular argentino que continua: Marilina Ross cuenta: «La idea de formar el grupo fue de Emilio Alfaro, mi compañero de aquellos tiempos. Le tiró la idea a su gran amigo, Stivel y así nos fuimos juntando”

En las producciones de Gente de Teatro, las temáticas y el trabajo en equipo trascendían al narcisismo del actor. Hasta el rol más secundario era encarnado por un intérprete destacado; los ensayos eran de orden riguroso y la puesta en común, grupal. Analizaban entre todos  los resultados de lo ya realizado y eran parte de un proceso que se retroalimentaba de forma continua.

«Son las tres de la mañana. ¿Tanto trabajan?», les pregunta un periodista -Andrés Percivale- en el registro audiovisual que conserva el Archivo Di Film. «Sí, entre ocho y diez horas por día. Siempre hay cosas que hacer», responde el director.

«Todos nos sentíamos realmente compañeros y nos apoyábamos. Éramos un grupo muy lindo y David fue un excelente director y persona. Tenía una mirada profunda e inteligente”, cuenta Aleandro.

«Alquilábamos siempre una quinta en el verano, porque seguíamos trabajando, y nos íbamos a vivir todos juntos con los chicos. Los hijos de David, mi hijo, los de Luppi. Teníamos una relación muy especial. Fuimos aprendiendo a vivir y así es como sin querer se crece», decía Emilio Alfaro y señalaba lo que debía ser un grupo de teatro, lo que marco la aparición de muchos que, como ellos, igualaban lo humano con lo artístico en sus formaciones, como en Pergamino, Grupo de Teatro de Pergamino, Juventud de Teatro por aquellas épocas y los posteriores Puentehierro, Grupo de Teatro de la Ciudad, y tantos otros.

El éxito de este grupo tuvo que ver también con el contenido social del programa más visto de la televisión argentina, “Cosa Juzgada” y el compromiso ideológico de los actores que lo integraban. Eso genero el odio de los militares genocidas que, tras el golpe del 24 de marzo de 1976, se hicieron cargo de los canales de televisión, repartiéndolos entre las distintas fuerzas: Canal 11, fue para la Fuerza Aérea y si bien el archivo de programas quedo intacto y guardado para la memoria, buscaron con ahínco los tapes de “Cosa Juzgada” para  destruirlos y quemarlos hasta que nada quedo de ellos, con la obsesión de los asesinos que desaparecieron y asesinaron a toda una generación. No hay constancia filmada del magnífico trabajo de este elenco -se conservan los guiones que fueron editados en su momento para vender en puestos de diarios y revistas-.

La versión de los dos guiones de “Cosa Juzgada”, en Pergamino, la protagonizaron Claudia Aiello, Zulma Nine, Rosana Cura, Mónica Vázquez, Héctor Mollo, Neme Carenzo, Daniel Della Valle y Jorge Sharry, no sin pocos problemas, pero era el homenaje a ese grupo en momentos en que la mayoría estaban exiliados y prohibidos en el país y fue el día en que el grupo local decidió hacer solo teatro nacional, mientras los autores y actores estuvieran prohibidos por el estado dictatorial.

Jorge Sharry

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