MARGARITA ENTRE DOS MUNDOS, UN LIBRO.

“Estoy aquí cantando, el viento me lleva, / estoy siguiendo las pisadas de aquellos que se fueron. / Se me ha permitido venir a la montaña del poder. / He llegado a la gran cordillera del cielo. / Camino hacia la casa del cielo./ El poder de aquellos que se fueron vuelve a mí./ Yo entro en la casa de la gran cordillera del cielo./ Los del infinito me han hablado.”

Lola Kiepja

Margarita Angélica Maldonado es también Naa Elesken. Nació en la ciudad de Río Grande, Tierra del Fuego, en 1956. A los treinta y seis años tomó conciencia sobre su identidad, sus raíces shelk´nam- haus. Desde aquel momento se encuentra abocada a difundir su cultura. En 2014 publicó un libro que tituló Entre dos mundos, pasado y presente de los habitantes selk’man- haus de Tierra del Fuego.

Los shelk´nam habitaron la parte norte y central de Karukinka (“nuestra tierra”), la isla grande de Tierra del Fuego. El grupo haus o manekenk habitó el extremo sudoriental de la Península Mitre, entre Cabo San Pablo y Bahía Aguirre. Ambos emparentados con el pueblo tehuelche.

Cuatro grupos de selk’nam ocuparon distintos territorios dentro de la isla grande. Los parika se ubicaban al norte, desde el estrecho de Magallanes hasta Río Grande; los herskas, desde Río Grande hacia el sur, hasta la zona boscosa andina; el grupo oriental era el llamado winteka y habitaron la Península Mitre desde Bahía Inútil; los chonkoyiuka ocupaban el noroeste de la isla. Cada grupo adquirió “particularidades culturales y hasta formaciones dialectales” propias que guardaban relación con las características de la geografía que habitaban.

En el presente, Margarita, divulgadora y cuidadora del legado de sus howen (antepasados), ofrece a la comunidad fueguina sus talleres de cestería. Ha recuperado el arte ancestral, sus técnicas. Se trata indudablemente de un arte, “porque cada pieza confeccionada lleva muchas horas de trabajo, de concentración, de paciencia; porque cada una de ellas es única, porque conservamos la misma técnica que viene de nuestras raíces (más de once mil años); porque tenemos el derecho, el deber y la obligación de no permitir que se apueste al etnocidio”.

Mientras en el presente, su militancia trabaja por evitar el etnocidio, en el mismo libro nos lleva al pasado para dejar testimonio del genocidio que sufrió su pueblo.

En 1886 desembarcaron en Ot’ykwen (Bahía San Sebastián) el explorador Ramón Lista, el capitán José Marzano, el sacerdote José Fagnano y el doctor Polidoro Seguer (algunos de estos nombres perduran hoy en alguna toponimia). Ese encuentro dio como resultado la muerte de “veintiocho de nuestros yourkas (hermanos), intentamos defendernos, pero nuestras armas solo servían para cazar nuestro alimento”.

Otra de las tantas matanzas sucedió en Qeen (Cabo Domingo). Los genocidas convocaron a “alrededor de quinientos yourkas” para un banquete con carne asada envenenada con estricnina. Fueron pocos los que pudieron sobrevivir. A las mujeres que intentaban escapar les disparaban con sus fusiles.

En Hòyjy (Cabo Peña) acorralaron a un grupo de catorce selk’nam, que no eran hombres de mar, contra la costa. Solo uno se salvó. En la zona de Kauchecol se encontraron unos ochenta cuerpos en estado de descomposición dispersos por el terreno.

“¡Nada de lo que teníamos nos pertenecía!”, nos dice Margarita en una enunciación que la liga indisolublemente a sus howen atravesando la temporalidad, “nuestros cráneos, senos o testículos se convirtieron en trofeos que adornaban y adornan paredes de edificios suntuosos o salones de exposición”.

Margarita suele recorrer los lugares por donde transitaron sus antepasados, camina horas por los bosques, la estepa y las playas, como legítima heredera del viento. Recrea para sí la experiencia de su grupo familiar, de sus raíces, al recolectar hongos, calafate, frutilla silvestre, chauta, chaura, o apio silvestre; también al mariscar entre las piedras de la costa. Incluso alguna vez llegó a untar su cuerpo con “tierra ocre, grasa de guanaco y de lobo marino”, o llegó a meterse al mar helado hasta calarse los huesos: “pero cuando salí, ocurrió algo inesperado, un calor intenso me envolvió”.

Bibliografía

Maldonado, Margarita Angélica. (2014). Entre dos mundos, pasado y presente de los habitantes selk’nam- haus de Tierra del Fuego. Editora Cultural Tierra del Fuego.

Miguel Fanchovich

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