NUESTRAS CANTORAS (UNA SERIE DE VARIAS ENTREVISTAS) | HOY: YANNEL

FUERZA, BELLEZA Y CARISMA EN UNA VOZ QUE TRANSITA TODOS LOS RITMOS

A Yannel (Cárdenas) la seguimos desde adolescente, cuando cantaba en parrillas, restaurantes, eventos, etc.; todo era bueno para que ella desplegara el carisma tan particular que la identifica y le da razón suficiente para ser hábil y sensible animadora, más allá del preciosismo meticuloso de su voz, enmarcado en su reconocible belleza.

Después paso a los teatros, los espectáculos, el mundo y a cantar sus propias canciones, siempre con esa disponibilidad escénica que dibuja en voz afiatada y ternura suficiente como para susurrarnos, a la vez que elevarnos en las notas mejor sugeridas de un espíritu que aventura en el tránsito por la mejor música

Acá está, ella, la cantante, la mujer, dejando bien en claro que la mejor canción que ha compuesto es ella misma… en todo su esplendor.

Contame de tus principios
–Comencé a mostrarme como música en escenarios, a los 11 años. La primera vez que me presenté en público, fue en el Club Malvinas Argentinas, en una peña folclórica donde cantó mi papá y lo acompañé en piano. Teníamos que interpretar tres canciones debido a la cantidad de grupos y cantantes que había, pero el público estaba tan maravillado con lo que hacíamos padre e hija que, al pedido de otra y otra, tuvimos que tocar una canción más; y repetimos una de las que ya habíamos tocado, pero no nos dejaban ir del escenario. Disfruté tanto de ese momento y quedé tan fascinada con la energía que nos brindó la gente, que intuí que la música tenía la fórmula para hacerme plena y feliz durante el resto de mi vida.

Con el tiempo, a medida que iba creciendo y avanzando en mis estudios musicales, mi papá se abrió a interpretar otros géneros que también le gustaban mucho y juntos formamos el grupo Ámbar. Además de tocar teclados, pertenecer a este grupo me permitió dar mis primeros pasos como corista de mi papá y más tarde pasé a ser otra de las vocalistas del grupo. En ese tiempo cantaba cumbias, cuartetos y según podía oír del público, le aportaba a la formación la frescura de una adolescente de 13 años. Un viaje de ida, descubrí que además de ser música, podía expresarme a través del canto.

CANTAR SIEMPRE CANTAR

¿Qué te acerco a la música y a la canción?
–Recuerdo que, de muy pequeña, mi papá solía tocar la guitarra cuando llegaba del trabajo; era ese su momento de expresión y relax del día. Cantaba durante varias horas a modo de ensayo, y yo sentada en una pequeña silla de mimbre lo escuchaba embobada. Sonaban en el patio de la casa de mi abuelo Juan, zambas, recitados, chamamés, algunas milongas, canciones melódicas y en alguna oportunidad también tuve la suerte de empaparme con algún tango que, a su modo, entonaba.

Sin tener conocimientos de qué era eso tan lindo que hacía mi papá, podía sentir la energía que habitaba en el aire cada vez que el ensayaba y a mis 3 años sentía algo hermoso dentro del pecho cuando escuchaba música.

Un poco más adelante en el tiempo, mi papá se compró un teclado y comenzó a tomar clases. Mi sentido de la curiosidad aumentó muchísimo más. Entonces, a la edad de 6, pedí para Navidad, un piano.

Tanto insistí, que mi mamá me llevó a un bazar y me dijo que eligiera uno. Era de color blanco, tenía solo 3 octavas que, para mi entender y pequeñas manitas, significaban la gloria y poder hacer con él mucha música.

Un 25 de diciembre, la familia se encontraba mirando una película y decidí estrenar el pianito que me había regalado Papá Noel el día anterior; al finalizar la película, suena la canción de fondo, entonces la escucho un momento y comienzo a repetirla con mi pianito. Todos los presentes se quedaron conmovidos por mi oído musical para copiar melodías.

Seguí tocando mi pianito hasta que crecieron mis manos y mi papá un día me permitió tocar su teclado. Mi abuelo al escuchar que tocaba canciones folclóricas que a él le gustaban, dijo: «¡Hay que mandarla a estudiar! Yo le pago las clases»… Así que, a la edad de 10 años, comencé a estudiar música.

En conclusión, a esta pregunta, mis iniciadores en la música fueron mi papá haciéndome conocer de su existencia, y mi abuelo al ser la primera persona que confió en mí.

¿Fue tu inserción en el mundo artístico local?
–Casi finalizando mis 13 años, grupo Ámbar cambió de baterista y conocí a quien un año después sería mi novio y compañero de camino, Car (Carlos González). Luego de compartir muchos toques con la banda, pasó un tiempo y se disolvió la formación. Entonces con Car, nos propusimos seguir haciendo música juntos. En ese entonces estaba de moda cantar con pistas grabadas. Así que compramos pistas, sonido y salimos a embarcar otro viaje, el de animar noches en resto-bares, parrillas, pubs, fiestas privadas. Car estaba a cargo del sonido, de las pistas, yo cantaba y animaba. En este formato trabajamos varios años y a medida que nos iban conociendo se nos abrían más y más puertas. Si bien yo venía trabajando en escenarios desde más pequeña, esta era la primera vez que me presentaba ante el público como solista. Recorrimos muchísimos lugares de Pergamino y también de la zona. Lo hacíamos porque realmente nos encantaba. Puedo decir que fueron buenos comienzos.

Detallame algo más de esa experiencia…
–Canté en muchísimos bares, pubs, restaurantes, fiestas privadas, aquí en Pergamino y también en zonas cercanas como Rojas, Colón, Pinzón, Carabelas, Manuel Ocampo, Peyrano, General Gelly, Wheelwright, Acebal, Acevedo, Elortondo, Arrecifes, Santa Lucía, Pueblo Doyle, entre otros. Cada lugar me aportaba crecimiento como cantante, aprendía cada vez más cómo manejar los tiempos del escenario, el repertorio. Entrenaba mucho mi voz porque algunos de estos lugares requerían que cante durante 3 horas continuadas; todo un desafío porque hasta el momento no contaba con estudios de canto. Sin duda fue una experiencia enriquecedora.

¿En qué momento de tu vida dijiste, este es mi camino, cantar profesionalmente es lo que me gusta?
–Siempre supe que la música era lo mío. Sin embargo, por el chip social «es difícil poder vivir del arte», me fui a estudiar una carrera universitaria. Estaba cursando tercer año de la carrera Ingeniería en sistemas en Rosario y a su vez trabajaba en una empresa vinculada a mis estudios. Sistemas me gustaba, de hecho, aún me gusta, pero la música fue y será siempre mi gran pasión. Un día dije: quiero hacer por el resto de mi vida algo de lo que disfrute plenamente. Así, dejé la carrera de ingeniería para dedicarme de lleno a la música.

¿En quienes te apoyaste para continuar tu carrera y encontrar algún asesoramiento?
–Sin duda una pieza fundamental para el desarrollo de mi carrera fue y sigue siendo Car, mi novio. El confió en mí siempre y jamás me puso trabas en lo que a mi carrera musical respecta.

El camino para las mujeres en el arte no es nada sencillo. Si bien todo ha ido evolucionando y nos vamos abriendo espacio, aún tenemos que lidiar con los rasgos que quedan de una sociedad machista, en donde la inserción de la mujer sigue costando desde todo punto de vista, en todos los ámbitos… y la música no está exenta.

Car me ha protegido mucho y hemos compartido proyectos musicales maravillosos. Él es un talentoso músico, gran persona y estudioso en todo lo que hace, por lo que he aprendido y me he apoyado mucho en él.

¿Cómo definirías a Yannel cantante?
-Yannel cantante es sensible, apasionada, estudiosa, intensamente tenaz, perseverante ante objetivos y muy versátil.

Te he visto cantar mucho pop, después folklore ¿Es Yannel una cantante de todos los ritmos o te inclinas por uno en especial y por qué?
–He cantado todo tipo de géneros. Por mi familia, de pequeña, tuve influencias de raíz folclórica. De adolescente me relacione con otros géneros: melódico, pop, latino, cumbia, cuarteto, salsa. Luego retomé el folclore para dedicarme de manera profesional abordando también influencias latinoamericanas. Formé parte del trío Rivero-Cárdenas-González con el que interpretábamos un homenaje a Atahualpa Yupanqui, realizando giras por varias provincias de nuestro país, Córdoba, Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy. El folklore también me dio satisfacciones vinculadas a certámenes: fui finalista pre-Cosquín, finalista pre-Baradero.
También formé parte del espectáculo «Boleros y algo más», cantando boleros y baladas durante 2 años.

Hoy en día, siendo compositora de mis propias canciones, puedo decir que no me cierro a un género e incluyo a nuevos como reggaetón, pop-latino, entre otros. No solo porque me gustan y disfruto de cantar de todo, sino también a raíz de la experiencia que fui adquiriendo con los años. Mi voz se volvió versátil para interpretar cualquier tipo de género musical.

¿Cómo te vas conectando con la evolución de tu voz y el perfeccionamiento de esta a través del tiempo?
–Me gusta la palabra evolución porque es lo que siempre busco. De una forma natural la voz va mutando con los años. Estudié y trabajé arduamente en formar una correcta técnica vocal. Entrené muchos años bajo el asesoramiento de profesoras que me guiaron muy bien, realicé infinidad de talleres y cursos con profesionales de la voz con el objetivo de conocer mi herramienta al máximo y así poder controlarla y cuidarla. Hoy en día trabajo sola, tengo mis rutinas diarias de entrenamiento, vocalización, cuidados y, cuando lo necesito, tomo alguna clase con mis maestras de confianza. Si bien soy muy responsable en cada aspecto de mi vida, con mi voz, soy obsesiva. Es lo más preciado que tengo.

¿Además de las canciones, buscas una imagen para llevar a quienes te escuchan?
–¡Sí, claro! Hoy nos encontramos totalmente inmersos en la era de la comunicación. Lo hacemos desde lo que somos y sentimos. Nuestra palabra, actos, canciones, valores, todo comunica. Por supuesto que la imagen personal es parte y busco que ésta sea representativa de mi esencia. Las redes sociales nos permiten llevar nuestro arte a lugares inimaginados. Nuestro público es el mundo. Considero de mucha importancia como uno se muestre en esa ventana, por eso estoy estudiando junto a mi equipo para mejorar todas las herramientas que las nuevas plataformas digitales nos ofrecen.

LA CANTAUTORA

¿Qué momento de tu carrera consideras como una bisagra que cambio lo tuyo en todo o en parte y cómo fue?
–Sin duda darme cuenta de que podía componer melodías y escribir las letras de mis propias canciones fue la bisagra. Es un antes y un después ser compositora.

A través de la composición y autoría descubrí una nueva dimensión para seguir explorando y aprendiendo.

En una tarea de introspección encontré todo lo que tenía para decir en mi mundo interior. Comencé a sentir y exteriorizar el canto desde otro lugar; esta vez desde del lugar que me permitió ser protagonista de las historias.

Siempre interprete a otros autores y compositores porque me sentía identificada. Esta vez, yo era parte de eso mágico que sucede al momento de que llega una emoción, desborda todo tipo de reacción y hace que tenga que ir en un acto de urgencia a transcribirla e inmortalizarla en un papel, no importa la hora, el lugar, donde la emoción le place, se transforma en composición.

Cambió todo para mí y me redescubrí como artista y también como interprete.

¿Un sueño que hayas tenido en tu carrera y no pudiste cumplir?
-La música me ha cumplido muchos sueños, sin embargo, me voy armando sueños nuevos, eso es lo que me mantiene activa y viva. Como soy bastante estructurada, suelo hacerme listas de todos los objetivos y desafíos. Entre los próximos y más a corto plazo, seguir componiendo, expandir y difundir más mi música. Llevarla a oídos de otros países. Un objetivo a largo plazo que dependerá del esfuerzo que invierta en mi trabajo, es poder trascender como compositora través del tiempo.

¿Qué me podes decir del panorama actual de la canción femenina en nuestra ciudad?
-Considero que hay muchas mujeres talentosas en nuestra ciudad, infinidad de nuevos valores que se suman gratamente al camino del arte.

Sin embargo, también hay infinidad de talentos sin descubrir por falta de posibilidades.

En agosto comienzo a dar un taller gratuito de canto para niños y adolescentes, cuyas familias están ubicadas en barrios de la ciudad que aún no están integrados y que no tienen la posibilidad de poder abonar una clase de canto. Aspiro a que no queden talentos sin descubrir. La música sana y salva. Aporta una salida natural para quienes se sienten fuera de la sincronicidad de las grandes urbes por tener una limitada condición económica, imposibilitándole en muchos casos, el acceso al estudio. La música acerca, integra y permite de un modo solidario que todos podamos comunicarnos a través de un mismo lenguaje. Quiero aportar mi granito de arena, por todas esas veces que alguien me ayudó.

Si hablamos de maestros, ¿a quién nos podemos remitir?
–Maestros han sido: las personas con quienes me he ido formando y perfeccionando en canto durante 9 años: tres mujeres y cantantes maravillosas, Ethel Koffman, Paola Iazzetta, María Sol Bennassar; cada uno de los músicos con los que he compartido proyectos y colegas cantantes de la música; grandes artistas que me han convidado la posibilidad de compartir escenario: Néstor Basurto, Los Chaza, Carlos Aguirre, Ricardo Panissa, Juan Iñaqui, Lorena Astudillo, José Luis Aguirre, Graciela y Dipi Carabajal, Facundo Curbello: los discos de música que he escuchado de todo tipo y de distintas partes del mundo; mis alumnos de canto; todos esos obstáculos que hubo en el trayecto y pude superar.

Elijamos un tema de tú repertorio que no dejarías de cantar jamás
–Como intérprete: Zona de promesas (Gustavo Cerati). Un verso que amo de esta canción: «Tarda en llegar y al final, hay recompensa».

Como compositora: Volar. (La canción que da nombre al primer disco de composiciones propias).

¿Cómo será la Yannel que se viene?
–Se viene una Yannel que estará muy activa en redes sociales. Una Yannel que se animará a mostrarse en otros ambientes y certámenes. Una Yannel que, sin dudas, va a seguir renovándose.

¿Qué pregunta que no te hice te hubiera gustado te haga?
–Mi nuevo disco…

«Volar» está compuesto por siete canciones que me pertenecen en letra y música, entre ellas hay baladas, popetón y cumbia. Todo esto, con olorcito de «algo de folclore» en el fondo y marca el camino de aprendizaje y crecimiento que he obtenido por haber interpretado diversos géneros. El disco fue grabado en Ripari Studio en la ciudad de Villa Constitución y masterizado en el legendario estudio Penny Lane en Rosario.

Se lanzó el 26 de noviembre del año pasado.

Volar es: Yannel (Voz). Alan Ripari (bajo, piano, guitarra eléctrica, guitarra acústica, sintetizadores, batería y percusión), Mauricio Merlo (timbaleta), Ezequiel Corcho (trompeta), Lucio Bogaron (Acordeón).
Producido y grabado por Ripari Studio (Villa Constitución, Santa Fe).
Masterizado por Carlos Altolaguirre en estudios Penny Lane (Rosario, Santa Fe).

Track List: Dueña de mi libertad / Tau / Al otro lado de la luna / A prueba de balas / XL / Volar / Eternosotros

Esto no es pregunta: Quiero agradecer enormemente a Jorge y su equipo por la entrevista. Los medios son fundamentales en la difusión de mensajes y nos acercan a ustedes, lectores y oyentes crédulos de lo que se difunde. Jorge es una gran persona a la que aprecio muchísimo y un profesional al que admiro profundamente. Da gusto responder a preguntas cuando están bien formuladas y este recorrido mental que me ha llevado a responderlas, fue sin duda un éxtasis de recuerdos. Gracias por el apoyo y ayuda en la difusión de mis proyectos.

–Merecido… ¿Proyectos?
Proyectos tengo muchos y espero seguir sumando nuevos.

  • Pronto está por salir una serie de videos de covers que he tenido el placer de compartir en formato de dúo con otros músicos que quiero y admiro. Se estrenarán en mi canal de You Tube.
  • Estoy trabajando en lo que será el próximo single que lanzaré como autora y compositora. Estará disponible en todas las plataformas digitales.
  • Continuar dando los talleres de canto gratuito para acercar a la música a niños y adolescentes de barrios no pudientes. Seguir ampliando la aplicación de estos talleres que ideé. Se está gestando algo muy lindo porque varios colegas que se enteraron de esta iniciativa están con ganas de sumarse y seguramente estaremos expandiendo el alcance de este proyecto en los próximos meses, incluiremos más actividades musicales para que niños y adolescentes puedan sumarse y conectarse con la música de manera gratuita.

Los invito a suscribirse en mi canal de You Tube y conectarse en mis redes sociales de Instagram y Facebook, para enterarse de las novedades y lanzamientos. Me encuentran como Yannel Oficial.

Los invito a suscribirse en mi canal de You Tube y conectarse en mis redes sociales de Instagram y Facebook, para enterarse de las novedades y lanzamientos. Me encuentran como Yannel Oficial.
Para ello podés hacer click en el siguiente enlace: https://linkr.bio/yanneloficial

Contacto de prensa – Mail: yanneloficial@gmail.com – Teléfono: 02477-15303960.

-Gracias, Yannel

Jorge Sharry

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