LA NUEVA HUMANIZACIÓN DEL AGUA | ENTREVISTA A ANÍBAL FACCENDINI

Así se titula el libro escrito por Aníbal Faccendini, Doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales, Magister en Ambiente y Desarrollo y Profesor de la Cátedra del Agua de la Universidad Nacional de Rosario.

El autor, basó su investigación en la falta de percepción ambiental de la escasez social del agua por parte de los medios de comunicación de Rosario. Según su tesis los medios no visualizan el biocentrismo, o sea el desplazamiento de la centralidad del hombre por la centralidad de la vida en sentido amplio. Se han quedado en el paradigma del antropocentrismo, en una visión amputada de la realidad, donde el hombre es la centralidad suprema subordinando al ambiente. Les falta insertar no ya lo social, sino al hombre en el ambiente. Hombre y ambiente en unicidad. Este eje lo contiene al hombre y lo ambientaliza «con» y «en» toda la naturaleza.

Al considerar al ser humano fuera del ambiente, conectado a la naturaleza en el modo de exterioridad, se malentiende que lo que perjudica al ser humano no perjudica al ambiente. La relación con la naturaleza es de conquista, apropiación. La relación es de dominio en un carácter extractivo, utilitario. No se conceptualiza al hombre «en» el ambiente, interactuando con derechos igualitarios y comulgando con todos los seres que hay en el ambiente, sino como dueño y propietario de él, y eso genera el no respeto, el no cuidado, la depredación cruel e insustentable de la naturaleza.

Para Faccendini «el ambiente es una gran complejidad, donde todas las partes tienen relación en mayor o menor incidencia sobre la otra y que constituye un todo, organizado, organizante y organizador».

El libro es de editorial Clacso y se puede bajar en PDF*.

EL ACCESO AL AGUA POTABLE ES UN ACTO POLÍTICO

LB: ¿Con qué se encontró al analizar el discurso medial sobre la escasez social del agua?
AF: La ausencia de agua potable es producto de actos políticos-sociales y de la naturaleza física. Hay una visión unidimensional generalizada de que la escasez es siempre natural, resultante del clima. Debe reconocerse que es difícil para varias poblaciones acceder al agua segura y potable. En la concepción naturalista de la escasez se esconde otra realidad que es la escasez social, ésto significa que los bienes hídricos están. Lo que falta son acciones políticas para hacerlos accesibles como derecho humano universal y bien común para toda la ciudadanía. Hay que incorporar el daño ambiental que producen las decisiones políticas y sociales. Es importante denotar que la visibilización de la contaminación está normalizada como aquella que tiene solo incidencias químicas y físicas en el ecosistema y en la biósfera en general. Se naturaliza que si miles de ciudadanos no pueden acceder al agua no es un problema ambiental, sino social económico y que el ser humano es una especie del ecosistema con necesidades primarias básicas y culturales que hacen a su hábitat.

LB: ¿Que rol juega el Estado, la inversión pública y el derecho?
AF: Hoy el ambiente hay que abordarlo no solo desde lo biológico, sino también desde los distintos factores que se interrelacionan recíproca y dinámicamente, como los jurídicos, sociales, económicos, y políticos. Cuando no se accede al agua potable, no es por deficiencia de la naturaleza, sino por una acción u omisión del Estado, es por falta de inversiones públicas explícitas o implícitas. Desde el biocentrismo o el ecocentrismo se jerarquiza la vida como centralidad, y cuando se lesiona al hombre se lesiona al ambiente. Y la escasez social del agua es daño ambiental. Y empieza a ser un fenómeno de centralidad urbana, en el marco del derecho a la ciudad.

DELITOS DE LESA AMBIENTALIDAD

LB: ¿En qué se relaciona todo esto con la ecología profunda, la salud integral y el concepto de “Lesa Ambientalidad”?
AF: A la ausencia de salud integral le corresponde un Estado ausente, coherente con el salvajismo de mercado. En cambio, a la definición amplia de salud, le corresponde un Estado presente, solidario, promotor de equidad social y generador de ciudadanía. No hay ciudadanos sin Estado, porque el Estado es la necesariedad del débil. El mercado debe ser controlado para evitar la barbarización de la sociedad y que la salud, el consumo popular sustentable y el agua no pueden ser objetos de la cosificación de las transacciones económicas. Estos tres elementos ayudan a la constitución de la autoestima ciudadana, energía fundamental en la lucha por el derecho y la dignificación de toda persona. En principio es el Estado el que debe asumir la responsabilidad social de la gestión en el acceso e infraestructura necesaria para acceder a agua potable y segura. La ausencia de agua potable es producto de actos políticos-sociales. Las acciones u omisiones del Estado afectan a la población y al ambiente. La «Lesa Ambientalidad» es toda acción u omisión del Estado o de seres humanos que afecta al ambiente. En todas sus dimensiones. No solo un concepto de derecho penal. Y esa afectación es de grados leves, graves, gravísimos e irreparables. Para los daños graves y gravísimos la acción penal debería ser imprescriptible, como son los delitos de lesa humanidad. La ecología profunda pregona la vida como centralidad. Lo importante es la autorrealización de la vida en comunidad con los otros. Es decir, el hombre y las especies vivas en comulgación. La igualdad de la comunidad biológica.

LB: ¿Estas teorías o pensamientos tienen sustentos de una nueva eticidad de la existencia humana?
AF: El ser humano tiene y debe estar en armonía con el ambiente, no por encima, ni por afuera, ni sobre éste. Sino dentro de él. No el hombre en dominio sobre la tierra, sino al servicio de la tierra, porque los bienes terrenales son finitos y no infinitos. Los límites al espíritu depredatorio, destructivo y biocida del hombre están marcados por la finitud de los bienes. El cambio ideológico consiste principalmente en apreciar la calidad de la vida, más que buscar incrementar el estándar de vida. Una toma de conciencia profunda en la diferencia entre lo grande y lo importante. A la luz del ambientalismo inclusivo la ecología poco profunda nos plantea que el agotamiento de los bienes de la naturaleza no es preocupante, habida cuenta que podrá solucionarse mediante avances científicos y tecnológicos. En cambio, la ecología profunda nos planteará una actitud prudente de consumo y por ende de preservación de los bienes comunes. Esos bienes que permiten desarrollar la vida. Las crisis globales actuales son tan expansivas que podrían afectar la biósfera. Y así asistimos a los biocidios, como las quemas forestales intencionales en territorios y suelos que bordean el Paraná. El futuro se construye ambientalizando la educación.

* Link para descargar el libro completo, prologado por Riccardo Petrella y Leonardo Boff:

LA NUEVA HUMANIZACIÓN DEL AGUA
Una lectura desde el ambientalismo inclusivo
Aníbal Faccedini.

Gustavo Pérez Ruíz

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