ENTREVISTAS EN LA NOR-PAMPA | LEOPOLDO TULIÁN

En esta oportunidad con motivo de ser el 6 de agosto el Día Internacional de los Pueblo Originarios incorporamos este reportaje a Leopoldo Tulián, el cacique de la comunidad Taku Kuntur.

En la  localidad de San Marcos Sierras, que se encuentra al noroeste de la provincia de Córdoba, en el valle de Punilla, vive el cacique  Leopoldo Tulián, quien suele caminar por el monte bien erguido y siempre dispuesto –tal como lo permiten sus jóvenes 87 años– para hablar de su vida, de la comunidad Tulian, la Taku Kuntur y de la sabiduría de la naturaleza.

En esta entrevista que publicamos con motivo del Día Internacional de los Pueblo Indígenas del Mundo damos a conocer sólo aspectos fragmentarios de esas extensas charlas realizadas en mayo de 2021.

Los trabajos y los días

“A pesar de contar con familia fui criado por Santiago Guevara y su mujer. Ellos no tenían hijos y me adoptaron. Este hombre me enseñó de pequeño nomás todos los oficios del campo. Me enseñó a arar la tierra, a ser un buen herrero, a cocinar, a cortar el cabello. Es decir todas las cosas imprescindibles para vivir. Las tenía que aprender como una necesidad propia de los que vivimos en el campo. Pero, por sobre todo, me enseñó el arte del cuero y del trenzado.

Después, por esas cosas de la vida, me fui al pueblo a San Marcos donde trabajé en una panadería, en un mercado. Más tarde en Campo del Quilpo estuve bastante tiempo a cargo de una majada. En un almacén de ramos generales de la zona descubrí que era bueno para las matemáticas. Fue la escuela que no tuve.

En Capilla del Monte trabajé para el turismo alquilando un sulky. Después volvía a San Marcos donde me dediqué a la herrería. Me especialicé a fabricar arados. Por este tiempo empecé a leer mucho, a escribir poesía e hice con dedicación el árbol familiar”.

La comunidad Tulián, la Taku Kuntur

«El tener esa experiencia de los trabajos, el gusto por la lectura, me permitió interesarme por la cultura comechingón-sanavirón y con dedicación pudimos conseguir la personería jurídica que otorga el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas que fuera aceptada la comunidad Taku Kuntur, que significa algarrobo, es decir, una planta que tiene raíces profundas. Por eso si bien hemos perdido la lengua, no hemos perdido las tradiciones. Fuimos reconocidos como etnia viva y otro gran logro fue la creación del Consejo de Participación Indígena. Todos estos logros se debieron a un largo proceso de organización, de resistencia y de recuperación cultural del pueblo comechingón.

Trabajamos para dejar atrás la historia mentirosa y vamos cada día por el camino de saber quiénes somos.

La organización que tiene nuestra comunidad es la tradicional con un cargo como el de cacique que no tiene ningún privilegio, sino que por medio de él se refleja lo que piensa la comunidad».

El autor con el cacique.

Tulianadas

«En nuestra lucha por la identidad debemos decir que fue la comunidad Tulián una de las precursoras en organizarse y gestionar la personería jurídica y uno de los primeros grupos comechingones en cuestionar las conmemoraciones de los quinientos años de la conquista española. Desde 1992, comenzó a organizarse  las «tulianadas”» que son grandes reuniones donde confluyen linajes de la zona.

Aquí en San Marcos nos distinguimos de otros lugares: aquí está presente nuestra cultura de diversas maneras. Entre ellas es muy significativo que el nombre de la plaza central sea Francisco Tulian, que haya un monumento comechingón, el Paseo Cultural Familia Tulián, la Casa de Piedra. Entre tantos otros. También se encuentran apellidos y nombres que tienen una marcada pertenencia indígena. Todo esto está presente en las Tulianadas».

Luis Flores, el maestro soguero

«Existen personas que lo enriquecen a uno. Tuve suerte de encontrarme con muchas de ellas. Una fue Pepe Ruiz, que fuera intendente de San Marcos, un hombre especial que me enseñó mucho de política, don Santiago Guevara que tanto le debo y entre ellos Luis Flores, un hombre que tenía un gran conocimiento del trenzado y que además se encargó de recopilar las diferentes usanzas de este arte por las distintas regiones del país. Él tenía un conocimiento extraordinario que le permitía saber que cuero se necesitaba para cada pieza, ya que no es lo mismo trabajar el cuero vacuno, el del ciervo colorado, oveja, chivo, guanaco, carpincho.

Este hombre, este maestro soguero,  no sólo me enseñó aspectos de este arte del cuero y del tranzado, sino que me convocó para enseñar algo que me permitió conocer el país y mucha gente».

Doña Casimira Sosa, la yuyera

«Casimira Sosa fue una gran partera, una gran sanadora, pero además fue una mujer que tenía un gran conocimiento de los poderes de los yuyos. Con ellos podía solucionar enfermedades emocionales, físicas, espirituales. Lo hacía con yuyos y con oraciones. Siempre señalaba que el único que realmente curaba era «el de arriba».

Ella me fue trasmitiendo esos conocimientos, ella me permitió tener estas condiciones que me permiten ayudar a las personas en sus dolores.

El tema de los yuyos uno lo va adquiriendo de chico. Porque al estar en el monte va sabiendo cuales sirven para alimento o para medicina. También para agradecer, por ejemplo, a la Pachamama.

El monte es rico en yuyos. No hay que caminar mucho para conseguirlos.  Lo que Casimira me enseñó con respecto a los yuyos fue la molienda, el tostado, la utilización y saber que un mismo yuyo tiene diferentes propiedades según la tierra en que se encuentra.

El yuyo es vida. Con el yuyo se alivia los dolores, se elabora licores, dulces, se hacen ensaladas con las hojas diente de león. Hay saborizantes para el mate, resinas como golosinas».

Una frase para los jóvenes

«Somos parte de la naturaleza y si estamos atentos, ella es la gran escuela».

Plaza Cacique Tulián, el día de la Madre Tierra, las comunidades entregan a través de ofrendas de comida, bebida, hojas de coca, frutos del Monte, parte de lo que reciben de ella.
La ceremonia fue llevada a cabo por Leopoldo Tulián, con la presencia y colaboración de de Mariela Tulián, Capi Tulián, Celeste y Meliño, entre otros!
Quienes participaron de las ofrendas fueron las escuelas del pueblo, vecinos, turistas,
la Municipalidad de San Marcos y su intendente César Briguera.

Rafael Restaino

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