BIOGRAFÍAS NECESARIAS | CONVERSANDO CON MARIANA MOLGINER GAVALDA

Mariana (primera de la izquierda) con militantes de DDHH

Mariana Gavalda Molginer, hija de Juan Jacobo Molginer y Maria Irene Gavalda, ambos detenidxs desaparecidxs durante la última dictadura en Argentina. Marian para sus compas del Colectivo Antirrepresivo Siete y de la Asociación por la Memoria y los DDHH de Pergamino. Hoy nos cuenta su Historia para que, desde La Banquina, quienes no la conocen lo puedan hacer y para que quienes ya la conocemos lo hagamos un poco más. Así surgió esta entrevista en la que Marian con gran generosidad, con su sonrisa amplia de siempre, con su sensibilidad y empatía, compartió el relato de su vida con nosotres.

LB: Para empezar, contanos quiénes eran tus padres, cómo se conocieron, cómo estaban conformadas sus familias.

Mariana: Bueno, mis viejos se llaman Juan Jacobo Molginer e Irene Gavalda. Eran militantes del PSM, el Partido Comunista Marxista Leninista, se conocen ahí en el Partido, o sea mi vieja, a partir de una amiga de su adolescencia, de la escuela, Marcela Bordenave, y mi viejo venía ya de familia militante. Mi abuelo formaba parte del PCML y antes de eso ya militaba también. Mi tío Guillermo Molginer también formaba parte del Partido, ya la madre de ellos, no recuerdo mucho, pero creo que estaba también medio relacionada.

Mi mamá vino así de las amistades en la escuela, mi familia materna tenía una tendencia a la justicia social, pero nunca militaron en ningún lado, nunca. Después, a partir de ´83, empieza mi abuela a meterse un poco más en lo que es militancia, política. Mi abuelo que era abogado siempre tuvo una tendencia como a la justicia social, pero desde lejos, pero se ve que algo nos metieron en la cabeza porque mi hermana, yo, mis tíos, tías, todos hemos salido bastante inquietos. (Mariana sonríe).

LB: ¿Dónde vivían ellos y cómo es que llegan a Córdoba?

Mariana: Ellos vivían en La Plata, se conocen ahí, en La Plata, ya cada une tenía una pareja previa e hijes. No sé cómo será el orden de los factores, pero bueno, cada une se separa y forman una nueva pareja.

A fines del ‘74 se van a Córdoba como movimiento del partido. Mi viejo trabajaba en fábrica, entonces tenía que ver con todo lo que era este la militancia obrera. Se van por el partido hasta Córdoba y además porque había que hacer crecer, reforzar las células de Córdoba. La casa donde vamos nosotros era la casa del partido.

LB: ¿tu papá trabajaba en una empresa metalúrgica? Me hace recordar mucho la historia de Pellita, que era delegado de la fábrica Lucini.

Mariana Si, si tal cual, trabajaba en la fábrica Kaiser Aluminio. Después nacemos nosotras dos. Yo tengo una hermana melliza, nacemos en febrero del ‘76, ya estaban en medio de la clandestinidad, sobre todo mi viejo, entonces nosotros cuando nacemos nos anotan con otro apellido, no es ni de mi mamá, ni de mi papá, ni Molginer, ni Gavalda, un apellido cualquiera, eso en el en el certificado de nacimiento del hospital, después en el Registro Civil sí nos anotan como Gavalda nada más, que es el de mi mamá.

LB: Fue todo un tema, el de tu identidad… ¿No?

Mariana: Es muy loco, yo siempre hablo de eso, a pesar de que nosotros conocemos nuestra historia, conocemos nuestras familias, la identidad, igual la teníamos tan desarmada, porque bueno, tenemos certificados de nacimiento con ese apellido, después carné de vacunación con otro apellido, Lara, que es el apellido de mis otros hermanos, todo esto porque estábamos en la clandestinidad, para que no pudieran ubicarnos. Mi mamá, para recibir y mandar cartas usaba una estafeta postal, los lugares que tenías en el correo mismo o sea no ponía un domicilio claro.

Mi mamá, todos los miércoles ponéle, o todos los jueves a tal hora iba a hablar por teléfono, siempre fuimos una familia, toda mi familia materna, muy afectuosa, muy pegadas, entonces todas las semanas hace eso; en el ‘76, ‘77.

LB: ¿Sabía tu familia materna la situación en la que estaba tu mamá?

Mariana No, no, no sabía.

LB: ¿y en el caso de tus abuelos paternos?

Mariana: En el caso de mi familia paterna sí, mi abuelo y mi tío, el hermano menor de mi papá, Guillermo ya estaba preso, el entra preso en el ´75 creo, preso legal y estuvo preso hasta el ‘83.

LB: ¿Cómo fue la detención de tus padres?

Mariana: Nosotras, las mellizas, no teníamos ni dos años. A elles los secuestran el 5 de diciembre de 1977, dentro del Operativo Escoba. Fue un operativo que limpió todo el PCML en todo el país, no sólo en Córdoba, en Mar del Plata, en La Plata, en la zona de Berazategui, también en el Norte, en todo el país. Empezó en Córdoba en mi casa, porque como te decía era una casa del Partido.

Ahí estábamos nosotros, había otra familia, la familia Viotti. El padre, que era un poco más grande que mi viejo y el hijo menor militaban en el Partido, el hijo en realidad tenía 14 años. A Silvio (Silvio se llama) lo vi hace poquito y estuvimos charlando. Me contaba que, por ejemplo, armaban folletos con mamá, que escuchaba la radio y las canciones, que escuchaba y que ella le hacía escuchar a los Beatles, a Pink Floyd.

LB: ¿Cómo empieza el operativo?

Mariana: empieza ahí el operativo que lo ordenaba Menéndez y se llevan a mi vieja, mi viejo, a Silvio Viotti padre y Silvio Viotti hijo, o sea el pibe de 14 años también. Estábamos nosotras dos y mis dos hermanos maternos, Germán y Verónica, que tenían en ese momento 7 y 8 años y nosotras teníamos 22 meses. En este operativo se llevan a mi hermana melliza Cecilia, estaba con fiebre y uno de los milicos la lleva para que la cuide su señora, yo creo que la recuperamos porque estaban mis hermanos mayores. Mi hermana mayor se acuerda, ella fue testigo en el juicio a las Juntas, fue la testigo más joven, tenía 15 años, pero no hemos hablado mucho de eso. Sí cuando fue la sentencia de la Megacausa de La Perla fuimos todes les hermanes juntes, estábamos afuera de tribunales en Córdoba y en una gran pantalla iban pasando todes y cada une cuando le daban las sentencias y en esa causa fue condenada la primera mujer dentro de los delitos de lesa humanidad de la dictadura, mi hermana dijo esa mujer estaba en el operativo en casa.

LB: ¿y qué pasó con vos y tus otros hermanos?

Mariana: Nos dejan primero en la casa y después no sé si nos dejan o nos vienen a buscar unos vecinos porque esa casa donde estábamos era una quinta, en las afueras de Córdoba, o sea que lo más próximo estaba a una cuadra, quedamos con estos vecinos que como a los diez días les avisan a mis abuelos maternos, mi abuelo en ese momento era Juez, recuperan a la melli y ahí nos llevan a Buenos Aires y empieza todo el circuito, habeas corpus, etc. Nos quedamos las dos mellis con mis abuelos maternos y los otros dos hermanos con su abuela paterna, Lara.

LB: ¿Cómo fue la búsqueda de tus padres?

Mariana: Silvio Viotti, hijo, estuvo detenido en La Perla, y tiene recuerdos de haber estado con mi mamá. Mi abuelo revolvió cielo y tierra, envió carta a la ONU, carta a la Corte Interamericana de DDHH, la búsqueda hoy en día sigue, hemos dados muestras todes, pero no han aparecido. También el proceso de entender que no tenés donde físicamente apoyarte, es parte del proceso que vas haciendo, también estuvo, en la época de la adolescencia, el tema de imaginar que estaban vivos en alguna parte. Con el tiempo comprender y tener certeza que no los íbamos a encontrar a ellos vivos en ningún lado y después comprender que fue una lucha colectiva, que no fue solo para ellos sino para toda la sociedad.

LB: ¿Cuándo y cómo se enteraron de lo acontecido?

Mariana: De hecho, nosotras ni siquiera nos enteramos de nuestra situación, siempre nos decían en casa que se habían muerto en un accidente hasta que cuando teníamos 10 años y comienzan a televisarse los Juicios a las Juntas, una amiga que teníamos nosotras de la escuela, con sus viejos mirando el juicio, ve que atestigua mi hermana, ella después nos escribe una carta y ahí le preguntamos a mi abuela y nos enteramos.

A todo esto, nuestras vidas se habían desarrollado con toda la familia materna, nosotras éramos Mariana y Cecilia Gavalda, mi abuelo paterno Molginer que estaba exiliado en Suecia les escribía para vernos, nosotras ni sabíamos que existía una familia Molginer. Finalmente, a los 11 años, viene nuestro abuelo, lo conocemos, nos seguíamos escribiendo cartas, el no se había vuelto a la Argentina, y a los pocos meses nos enteramos que teníamos otros hermanos, los hermanos Molginer y toda una familia.

Esta cuestión de la identidad que nosotras todo el tiempo la estamos formando, desde que tenemos uso de razón hasta hoy en día. La madre de mis hermanos Molginer también había sido desaparecida, militaba en el ERP.

LB: ¿Cómo es la relación con tus hermanes en la actualidad?

Mariana: Cuando nos encontramos con mis hermanos compartimos mucho tiempo, en lo cotidiano tenemos mucho para contarnos, para conocernos.

LB: ¿Cómo fuiste elaborando toda esta historia?

Mariana: Cada una la fue elaborando a su manera, he pasado por un montón de etapas distintas, la depresión, el enojo contra ellos, hasta que una empieza a entender lo colectivo, si te quedas en lo individual es pensar porqué nos dejaron. Es lo que me pasa con las baldosas, ya son de todos, son del pueblo y aparte eso es lo que elles querían hacer. No estaban luchando por mí o por mis hermanos, estaban luchando por toda una sociedad.

LB: ¿Cómo viviste los juicios de lesa humanidad?

Mariana: Cuando los detienen a mis viejos, en ese mismo momento van al departamento donde mi mamá llamaba todas las semanas en Buenos Aires, y detienen a mi tío y a mi tía, que estaban ahí en el departamento nada más, los tienen una noche presos, ya era una advertencia de que algo estaba pasando, porque era justo una noche que mi mamá tenía que llamar por teléfono, o sea que ellos también dan testimonio en los juicios de lesa, en el Juicio a las Juntas, testimonian mi hermana Verónica y mis abuelos Gavalda. La Megacausa de la Perla ya está terminada y fue bastante bueno, fueron muchos los condenados, hubo unas cuantas sentencias grandes.

LB: ¿pudiste resignificar tu historia y la de tus padres a lo largo del tiempo?

Mariana: Yo le doy sentido a la lucha de mis viejos y a todo lo que nos implicó como familia, le doy sentido porque es lo que hace que hoy en día no bajemos los brazos, que hoy en día sigamos buscando estas deudas pendientes que tenemos en democracia.

LB: Elizabeth Jelin problematiza esta consigna del Nunca Más, recordar para no repetir, y nos pregunta ¿para no repetir qué?

Mariana: Nunca más el ser humano destruyendo a otro ser humano, hoy en día se habla de “el genocidio por goteo”, no es que esté en contra del término, pero me parece que le resta importancia a lo que significa. Hoy en la calle la cana los agarra, solo por salir, por ser morochos, solo porque no les gusta, me parece que le resta importancia compararlo con otra cosa. Hoy en día se busca instalar ese modelo político-económico de la dictadura de otra forma, mucho más simbólica.

LB: Hoy estamos atravesados permanentemente por discursos negacionistas, esos que pensábamos que ya estaban superados, ¿qué pensás al respecto?

Mariana: Por eso es importante a veces cuando contamos la historia en el Pasaje de la Memoria, relacionar todos esos momentos y mostrar que, así como se animaron a salir con aviones y bombardear como si nada una plaza llena de gente, se animaron a desaparecer gente, torturarla, quemar libros, eso se sigue repitiendo de distintas maneras, pero no tenemos que olvidar que eso ya sucedió y que si se animaron se van a animar. No nos tenemos que quedar con que es Historia, para mi es un desafío importante traerlo al presente, que nos pasó hace poco y que nos está influyendo. Sale Aldo Rico a opinar, y no viene del aire, este tipo viene de 45 años atrás. Además de traer ese pasado al presente es buscar hoy en día ese lugar donde puedo llegar a “contener”, no sé si vamos a cambiar el mundo, pero sí hacer lo mejor que pueda para que el que está al lado esté un poquito mejor de lo que estaba ayer.

LB: ¿Cómo ves la lucha colectiva ahora que las Madres y Abuelas nos están dejando?

Mariana: Ahora en HIJES nos estamos tratando de volver a armar, de reorganizarnos un poco, yo estoy en un grupo que esta por afuera de esos ya armados, por diferencias políticas, partidarias y otras cuestiones, pero estamos viendo que se necesita más que nunca una unidad. El momento lo amerita, hay un montón de HIJES que están laburando en la ESMA, en distintas reparticiones y que se encuentran que ahora pusieron policías que caminan todo el tiempo, por todas las callecitas, y que preguntan vos quién sos y qué hacés acá, entonces es el momento de volver a juntarnos, volver a unirnos.

LB: ¿Cómo te integraste a las organizaciones de derechos humanos en las que participás hoy en Pergamino?

Mariana: Yo llegué a Pergamino en el 2008 por laburo y estaba como tranqui, sin actividades y el 2 de marzo del 2017, salí del banco, me fui directo a lo de una amiga, tenían prendido el televisor y empiezo a ver todo lo que estaba pasando en la ex comisaría primera y es como que en ese momento hice un clic. Y me dije “No, está pasando esto no me puedo quedar quieta”, el 24 de marzo de ese año fui por primera vez a un acto acá, donde estuvieron los familiares de los Siete pibes y me cruce con una pareja que ya conocía de la escuela de mis hijos, me pasaron el contacto de Ana Scarcella, y luego me integré a la Asociación y después empecé a buscar el espacio para acercarme a Siete, me fui acercando en las marchas, yo sé que si mis viejos hubieran estado hoy hubieran sido los primeros en estar ahí, toda mi familia, todes mis hermanes estamos muy compenetrades con la causa del Colectivo Siete.

JUAN JACOBO MOGILNER
Nació en La Plata, provincia de Buenos Aires. Tenía 5 hijos.
Trabajaba como obrero en la fábrica Kaiser Aluminio.
Era delegado sindical y militaba en el Partido Comunista Marxista Leninista.
Fue secuestrado junto a María Irene Gavalda el 5 de diciembre de 1977 en una quinta en Villa Gran Parque sobre la ruta 9 camino a Jesús María.
Permaneció cautivo en el Centro Clandestino de Detención Tortura y Exterminio “La Perla”.
Tenía 33 años. Aún continúa desaparecido

MARÍA IRINE GAVALDA
Nació el 30 de agosto de 1950. En 1958 llegó con su familia a Ranelagh, a una casa ubicada en la esquina de las calles 303 y 364.
En 1970 comenzó sus estudios universitarios y nació su compromiso con la militancia política (Partido Comunista Marxista-Leninista).
El 5 de diciembre de 1977, cuando tenía 27 años, fue secuestrada en el barrio Guiñazú en Córdoba, junto a su marido (delegado sindical en Industrias Kaiser Argentina). Tenían 4 hijos, de los cuales 3 fueron entregados a un vecino y una bebé, que fue devuelta a sus abuelos maternos.
Fue trasladada al Centro Clandestino de Detención La Perla. Nunca fue encontrada.

DERECHO A LA VERDAD / DERECHO A LA JUSTICIA
MEGACAUSA “LA PERLA”
Informe sobre el Juicio al terrorismo de Estado en Córdoba

Haz clic para acceder a InformeMegacausaLaPerla.pdf

Claudia Argento

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