NUESTRAS CANTORAS (UNA SERIE DE VARIAS ENTREVISTAS) | HOY PAULINA TORRES

"La vida me hace entrar y salir de mundos diversos; siento que no pertenezco a ninguno y a todos".

Amigos tengo por cientos,
Para toda mi delicia,
Yo no digo si malicia,
Con verdadero contento,
Yo soy amiga del viento,
Que rige por las alturas.
Amiga de las honduras,
Con vueltas y torbellinos,
Amiga del aire fino,
Con toda su travesura.

Comenzar con estos versos de Violeta Parra que nos incitan a bailar y cantar es una buena manera de presentar a Paulina Torres, actriz, bailarina, cantora y otras labores. Una artista personal que se anima a todo, valiente en la creación y audaz en la exposición, Paulina es una artista completa, de esas que decimos todo lo hace bien, pero aquí hablamos de la cantora, la que lleva su guitarra en las giras con sus obras y aprovecha para desgajar versos en algún boliche adecuado o la que se anima a los Emiratos Árabes (al más puro estilo Maradona) para disfrutar un contrato que la hace cantar y cantar.

Y cantando y cantando se encontró con la voz de su padre, el querido José, integrante de «Almagre», para grabar un disco que huele a maravilla.

Aquí esta Paulina Torres, cantora…

-¿Qué es lo primero que aparece en Paulina Torres: la actuación, el baile o el canto?

-Desde lo formal fue primero el baile, después la actuación y por último empecé a dedicarme al canto. Y recordando lo que se dio natural desde niña, creo que todo iba junto, la música estaba presente en todo. Los cantos acompañaban el día, los viajes, los bailes y abrían juego a entrar en historias, improvisaciones y personajes.

-¿Cómo se administra la Paulina actriz y la cantante, simultáneamente o una por vez?

-Yo también me lo pregunto y a veces me angustia creer que estoy abandonando el mundo de una o de la otra cuando voy siguiendo el deseo o la urgencia de lo que cada trabajo o proyecto necesita. Pero soy la misma, se nutren. Siempre trato de tomar una vez por semana clases de alguna técnica actoral, música y  canto. Todo lo que tiene que ver con el entrenamiento físico es cada vez más necesario sostenerlo, pasados los 45 ni te cuento (jajaja).

“EMPECÉ BAILANDO FOLKLORE CON MECHI PORCEL”

-Contame tus inicios en Pergamino y la partida a Buenos Aires.

-Empecé bailando folklore con Mechi Porcel a los 6 años, fue una formación completa para desarrollar no solo la creatividad, la coordinación, el ritmo, la movilidad sino también la pedagogía. Di clases en los comienzos en una escuela rural de Alfonso. Bailar, crear coreografías, cuadros de historias, era un viaje no solo del folklore, sino que fue también una forma de reconocerse artista, creador con otros en grupo y dueña de una forma esencial y personal de hacerlo.  A la par intentaba cantar en el coro de Ramallo, me iba re mal ahí, no me aprendía las letras y solo movía la boca. Ahora creo que lo que hacía era escuchar las armonías y no taparlas. (jajaja).

Iba a Cerámica en Bellas Artes y me encantaba, pero necesitaba más poner la intensidad del cuerpo en movimiento. Empecé teatro con Marta Lere. Un viaje de ida, me sentía como en casa. La de ahora, mi casa.   

De ahí se armó con Marta el taller Talía, en el garaje del consultorio de mi madre. Después aparece el querido Neme Carenzo para traer su impronta teatral. Hicimos un montón de obras, en la sala del subsuelo del Banco Credicoop. Inexplicable lo que sentía cuando hacíamos la obra.

Yo iba al Indu, y al llegar a 3er. año ya estaba a full haciendo teatro. No sabía muy bien a que me iba a dedicar, pero sí que era algo humanitario y no técnico. Arte o turismo, decía. Así que me cambié de escuela para terminar antes. Entré al último bachiller en comunicación social que tuvo el Normal. Éramos 6, los «apáticos» nos decían. Al terminar, a los 18 años, me fui a Salto a estudiar Danza, Educación por el Movimiento, en Terpsicore. Un año bailando a pleno. Hasta que sentí que si no hacía teatro me faltaba algo esencial.

Así es que partí a Baires, a hacer el ingreso en el Conservatorio Nacional y en el municipal (hoy UNA y EMAD) Elegí la Emad por ser más familiar, y me propuse entrar ahí, ganar la beca Podestá al salir. Así fue. También estudiaba en profesorado de danzas y folklore de lo que era la Escuela Nacional de Danzas que abandoné en el último año cuando empecé a trabajar más como actriz.

(Siento que estoy escribiendo un libro. No sé si le va a interesar a alguien. Jajaja).

-¿Qué es lo que cambia en la Paulina artista al llegar a Buenos Aires y empezar a desarrollar una carrera en la "gran ciudad"?

-Descubrí un mundo de posibilidades que me interesaba aprender, sentía la libertad de poder ser diferente y a su vez sentirme anónima. Todo por descubrir, todo por desarrollar, y empezar a conocerme. Conocer habilidades, un coraje extremo y pocos miedos conocidos aún.

La formación que tuve me abrió a integrar. Tanto para seguir estudiando como para empezar a trabajar profesionalmente, eso era bueno. Poco a poco fui integrando la música y la danza. Hubo giras a otros continentes. En ese primer tiempo siempre en grupalidades.

Amaba observar la variedad de gente, amaba caminar de noche, aunque sabía que era peligroso, hablaba con gente de la calle y sentía que aprendía. La vida me hacía entrar y salir de mundos muy diversos. Todavía siento que no pertenezco a ninguno y a todos.

-Contame de tu experiencia en Emiratos Árabes.

-Pensaba irme a vivir a España con Charly (un novio convertido a amigo como tantos otros queridos), pero la vida me llevó a otro destino sin planearlo, sin tener ni idea de que existía Dubái, esa parte del mapa no me la acordaba. (jajaja). Capurelli estaba allá y me avisó que buscaban una cantante latina de reemplazo por tres meses en un mega hotel. Allá fui, y se convirtieron en 3 años y medio.

¿La experiencia? (difícil hacerlo en pocas palabras…) Fue extravagante, intensa, evasiva, inmersiva, cosmopolita, lujuriosa, kármica, dharmica, amorosa, irónica, melancolía, divertida, gozosa, insoportable, aletargada, divina, taurina, geminiana, acuariana, sagitariana, escorpiana, rica, hermosa, enamorada y gracias a todas esas horas cantando, desarrollé un oficio que tampoco planeaba. Viví mucha magia, mucha transformación, libertad y a su vez encierro e impotencia de ver tanta riqueza mal repartida. Aprendí muchísimo en todos los sentidos, artístico y personal.

(Hay muchas anécdotas locas. Creo que voy a escribir ese libro, para mí al menos. jajaja).

-Hablemos de la actriz, los inicios en Buenos Aires y aquella performance de Muscari.

-El año que cumplí 21 recién terminaba la Emad y José me llamó para invitarme a hacer un reemplazo en Mujeres de Carne Podrida, me sume a hacer a una francesa Chifón de Guipur, funciones en el Adán Buenos Aires y después hicimos temporada en Mardel. José había ido a la Emad, al salir ya había hecho dos obras hermosas, con esta gano una Estrella de Mar y lo supo aprovechar para avanzar hacia su búsqueda quizás más farándula world. En aquel tiempo fue una experiencia que tampoco planeaba y que me dio mucho aprendizaje y disfrute. Después laburé en otras obras y teatros, con otros directores (Cervantes, TG San Martín, Payró, Del Pueblo, etc.).

-Otro espectáculo que señala tu carrera es "Un Vania", dirigida por Savignone ¿Qué significó para vos?

-Con Marcelo nos conocimos entrenando en el estudio de Guillermo Angelelli. Después seguimos investigando y estudiando con un grupo de actores/actrices y diferentes maestres. Hicimos varias obras con Savignone (Mojiganga, Unísono, Felis, El Vuelo) y Un Vania. Para mí fue la obra en la que sentí que como actriz empecé a tener una visión más amplia e integrada.   

La creación de «Un Vania», el entrenamiento que hacíamos era muy completo, todo lo que trabajamos con Marce hasta ese momento se vio reflejado poéticamente en esa obra.

“LA CANTANTE Y LA DOCENTE ESTÁN AL FRENTE ÚLTIMAMENTE”

-¿Puede ser que con esa obra haya ido a Europa y vos aprovecharas para llevar tus canciones? ¿Cómo fue eso?

-Si! Primero fuimos seleccionados en el FIBA y de ahí en un Festival de Nápoles. Fue maravillosa esa experiencia de actuar con subtítulos para un público italiano, que amaba vernos.

Al terminar el tiempo que duraba la estadía del festival yo me quede con una compañera por un mes más. Conecte con músicos de allá, un guitarrista y un contrabajista con quienes teníamos todos los jueves y viernes en el Café Arabo de Nápoles un show de música brasilera y canciones nuestras, tocamos en algunos festivales mixturando al techno, sonidos étnicos.

-¿Hoy priorizas a la cantante?

-De alguna manera sí. Aunque me encuentro en un momento de sentir que hay mucho por aprender, así que estoy dándole espacio a estudiar y a crear canciones. Me cuesta esta pregunta, porque detrás de todo esto hay una productora para todo lo logrado… y es invisible. Mi actriz está en un plano de inspiración constante, es la que me hace integrar todo… Y, de todos modos, así como entreno la voz, la actriz también va a clases una vez por semana. Ahora voy a estrenar un corto, mi opera prima en cine como directora, donde también actúo. Lo hice en la pandemia convocando a un equipo de cámara y producción con quienes lo codirigimos. Pero es cierto que la cantante y la docente están al frente últimamente.

-Das clases tanto de canto como de actuación en la EMAD y otros lugares ¿Qué significa para vos transmitir conocimientos a tus alumnos?

-Significa cumplir con algo esencial también, el de ir dando lo que aprendo. Al principio era una forma de sustento económico autónomo, no tenía que conseguir que me vieran o eligieran en un casting. 

Tenía recursos como profe desde chica y habilidad para transmitir, mucha paciencia y pasión por ver a un ser transformarse, conocerse a sí mismo, comprender con conciencia lo inabarcable del arte de actuar, emocionarse, fue siempre algo sublime para mí. Silencioso. Invisible. Puro. Tanto en el canto como en el movimiento y la actuación, la transmisión de lo técnico como la búsqueda creativa y artística es un viaje muy sutil, íntimo, álmico, sanador.

En mis clases me voy transformando yo también, cuando siento que me aburro es porque me toca desafiarme con aprender y dar algo nuevo. Busco inspirar a mi artista, correr mis propios límites y compartir ese aprendizaje. Las clases son un espacio de exploración e investigación, nunca son lo que esperaba, eso me fascina. Ver a cada grupo o a cada ser en su propia dialéctica con lo que practica, van de la mano con viajar a otros países y conocer mundos nuevos.  Lograr ese puente de empatía para acompañar a otros en su aprendizaje, me maravilla. Tanto como actuar y que suceda la magia del presente compartido o como cantar y que la comunión sea universal, o bailar y sanar mil vidas.

-¿Cómo aparece la idea de grabar un disco con tu papá y que resultados te deja?

-Aparece con las ganas de registrar su canto, quizás la fantasía de inmortalizar lo que para mí era tan bello de él. Con el transcurso del proceso y el tiempo que llevo hacerlo (3 años), me di cuenta de que me guio la intuición por sanar el vínculo que yo tenía con él y con lo recibido como don de cantar.

En lo personal, me llevó a agradecer y a darme cuenta de que ese también era mi nuevo trabajo profesional, que por medio de realizar un regalo me estaba autorizando yo misma a seguir sola. 

El disco quedó hermoso, es la síntesis de una vida familiar que también tuvo reuniones y momentos de conexión con la música y el afecto puesto en lo artístico.

¿Los resultados? un disco artesanal precioso con un valor que va más allá de lo profesional, que significa haber atravesado las dificultades sin abandonar el barco. Los encuentros, los desencuentros, el amor compasivo y la fraternidad de compartirlo con Capu, Dalmiro y mi papá, fue un tesoro para mi vida, y creo que también eso resonó en mucha gente que lo recibe con emoción y agradecimiento.

-Esto de "artista de formación integral" ¿es aconsejable para los jóvenes que estudian teatro hoy?

-Totalmente. Además, creo que se suma la tecnología y la comunicación, la inclusión de temáticas de género, algo que nosotros fuimos integrando y que para los jóvenes será más corriente. También creo que la lectura y el contacto con la naturaleza, los viajes y la observación real del presente de diferentes contextos, suma sensibilidad.

-¿Que significa Pergamino en tu trayecto?

-Una base fértil, llena de vívidos valores que me siguen acompañando.

-¿Un sueño artístico a cumplir?

-Animarme a crear y realizar ideas que tengo, sin enrosques, sin criticarme y con más confianza.
Actuar en cine. 
Que millones de personas canten mis canciones y se emocionen con ellas.
Escribir y actuar una obra integral.

-¿Proyectos?

-Están saliendo publicados temas del nuevo disco Josha Bo’ que grabé antes de la pandemia, en todas las tiendas digitales con videos en mi canal de youtube.
Este año estamos dirigiendo el proyecto de graduación de la Emad, siempre es un desafío artístico además de lo pedagógico.
Dirijo y hago la producción musical de materiales audiovisuales que se estarán realizando y estrenando durante este año.
Estreno del cortometraje «Laura». 
Video poemas: Puentes. 
Funciones con El sueño de los Elefantes, cada vez que se pueda, en el Konex.
El sello digital Ciclón de Musiques crece y se expande en el metaverso de la música crypto.
-Como epílogo…
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Recuerdos de Ypacaraí - Por Paulina Torres.

La Rana Naranja de Luis Lascano con P. Torres, S. Kurchan, J. López Di Muro, E. Di Nardo, S. Hernández.

RECUERDOS DE YPACARAÍ - POR PAULINA TORRES

Jorge Sharry

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