LA COMUNIDAD LOCAL LGBTTIQ+ Y SUS DERECHOS

DARIO MORETTI

“Ser activista es mi religión”

En los últimos años, la sociedad argentina dio muestras de progresos claves para el pleno ejercicio de derechos de distintos colectivos sociales. Sin embargo, algunos de sus miembros aún enfrentan situaciones discriminatorias en diversos ámbitos.
En esta nota pretendemos saber cuánto han facilitado la vida de la comunidad LGBTTIQ+ los derechos logrados y cuanto falta para que sus miembros tengan una libertad plena. Qué derechos faltan conquistar y como llegar a ellos.
Para eso, consultamos con pergaminenses de la comunidad y les hicimos la pregunta que nos estamos formulando.

Ser activista

Entrevistamos al actor y mimo Darío Moretti que nos dice: “Lo primero a lo que me gustaría referirme es que nunca son suficientes los derechos cuando estos no son acompañados con un fuerte respaldo desde la educación en todas sus modalidades y niveles. Hasta hoy cada derecho suma, lógicamente, pero vivimos en una sociedad que parece disfrutar de no respetar las leyes. No quiero dirigir mi opinión hacia cuestiones judiciales y cómo funciona ese poder, pero todos sabemos cómo lo hace.

La sociedad somos todos, todas y todes, por lo que cada une deberá hacer su aporte.

En lo personal, nunca sufrí discriminación directa que me impidiera acceder a algo en particular, más allá de situaciones de la vida cotidiana en donde existieron «señalamientos» por mi sexualidad, a lo que siempre he respondido del mismo modo: quien señala debe resolver en sí mismo aquello que señala de la vida privada del otro.

Asimismo, me gusta contar y compartir que tuve la gran suerte de refugiarme en el teatro y en la música y mi camino lo construí y lo sigo armando con el trabajo.

Hace poco leí una reflexión que decía «cada derecho que se suma es un privilegio que se pierde» y creo que esa frase resume estos tiempos de retrocesos que pretenden dejarnos atados a la derecha, junto a otras cosas. Tengo esperanzas, como siempre, de no caer en estas trampas de privilegios para pocos y vivir en una sociedad «más justa y más inclusiva para todes», concluye.

Argentina ha dado pasos muy importantes en materia de igualdad e identidad de Géneros. La decisión del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en apoyar al Gobierno Argentino en iniciativas tendientes a incrementar el acceso a derechos de la población LGBTTIQ+, responde al compromiso y convicción de fomentar políticas para el respeto por la diversidad y la no discriminación, el acceso a la salud, al trabajo decente y la inclusión de sectores sociales vulnerables, sin dejar a nadie atrás.

«Muchos países han logrado avances importantes en la defensa de los derechos del colectivo LGBTTIQ+… Pero, a pesar de estas sólidas tendencias mundiales, todavía muchas personas quedan rezagadas… Es preciso que aunemos esfuerzos para acabar con las agresiones físicas, los arrestos arbitrarios, el acoso, las deficiencias en el reconocimiento jurídico del género, y las operaciones quirúrgicas innecesarias a los niños intersexuales, en el mundo entero», dice Michelle Bachelet (Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos).

FEDERICO BASÍLICO

Federico Basílico, joven trans residente en nuestra ciudad nos comenta: «Siempre hay que ir por más. Aún falta que se obtengan derechos, hay que ir por todo».

Hoy, las leyes en Argentina quedan cortas para toda la población trans que sigue siendo vulnerada en sus derechos.

Estamos pidiendo que en el Congreso se trate la Ley Integral trans, que es mucho más abarcativa.

Aún seguimos siendo víctima de la discriminación. Sueño y anhelo que en Pergamino sea en su totalidad de compañeres que tengan un trabajo estable. Siento que si sigue pasando el tiempo, la historia de Tehuel se puede repetir acá en Pergamino.

Soy un activista militante trans, soy referente de ATTTA Pergamino (Asociación de Travestis Transexuales Transgénero de la Argentina) y de Vero Marzan. Obtuve en Pergamino mi primer DNI como hombre trans y el primero en obtener el cupo laboral trans.

LGBTTIQ+ Ser activista es mi religión, peleo por los derechos de mis compañeres.

La lucha siempre es colectiva. Siempre es importante mirar y escuchar lo que dicen nuestros espejos.

Si me preguntan si soy feliz, claramente hoy lo soy, porque soy la persona que siempre soñé para mí.

La pareja, el ensamble y les hijes

LGBTTIQ+ es el acrónimo formado con las iniciales de las palabras lesbiana, gay, bisexual, trans, travesti, intersexual y queer. La abreviatura se emplea habitualmente en referencia a personas que se sienten atraídas por otras personas de su mismo sexo, personas con identidades de género diferentes del sexo que se les asignó al nacer, personas con identidades no binarias y personas cuyas características sexuales no encajan con las definiciones tradicionales de masculino o femenino. Aunque este acrónimo está universalmente reconocido, numerosas personas en diversos contextos se identifican con otros nombres, entre ellos hijra, meti, lala, skesana, motsoalle, mithli, kuchu, kawein, travesty, muxé, fa’afine, fakaleiti, hamjensgara y Two-Spirit.

Los miembros del colectivo LGBTTIQ+ están expuestos a diversas formas de discriminación, entre otras: sufren discriminación en la educación, el empleo y la atención sanitaria; reciben malos tratos y son rechazados por sus familiares; son víctimas de agresiones físicas y actos de extrema violencia –palizas, ataques sexuales, torturas e incluso asesinatos–.

La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Derechos Humanos de las Naciones Unidas) SACAR ÉSTO se ha comprometido a colaborar con los Estados, las instituciones nacionales de derechos humanos y las entidades de la sociedad civil para ayudar a derogar las leyes que penalizan a los miembros del colectivo LGBTTIQ+. El Alto Comisionado también trabaja con el fin de proteger a todas las personas de la violencia y la discriminación con motivo de su orientación sexual, su identidad de género o sus características sexuales.

En 2010, la Argentina fue el primer país en América Latina en legalizar el matrimonio igualitario y también es uno de los pioneros en la adopción progresiva de derechos para las personas LGBTTIQ+ contando con leyes de vanguardia como lo es la Ley de Identidad de Género.

Actualmente hablar de familia implica mucho más que padres heterosexuales y sus hijes. Al haber entrado en crisis el modelo familiar patriarcal tipo –padre-madre-hijos/as– en el que dominaban el matrimonio heterosexual y el varón heterosexual como jefe de familia, la paternidad y la maternidad han dejado de ser consideradas como relaciones naturales y la evidencia misma del parentesco basado en la heterosexualidad ha sido puesta en tela de juicio. La concepción de familia se ha transformado y aun hoy continúa en proceso de mutación. Las formas de paternidad y maternidad se han multiplicado; dentro de la diversidad de las estructuras familiares, –ensambladas, monoparentales, ampliadas, etc.– las familias conformadas por personas no heterosexuales son cada vez más visibles y más comunes, sean éstas biparentales o monoparentales. Si bien esto se debe a una complejidad de factores, mencionaremos algunos de ellos: la sistemática lucha por sus derechos de las personas y organizaciones LGBTTIQ+, una menor represión social de la sexualidad en general, que a su vez produjo mayor visibilidad de las personas gays, lesbianas, bisexuales, intersex y trans, leyes como las del matrimonio universal y de identidad de género, las técnicas de fertilidad asistida, etc. Esto hace que en la actualidad sea más factible que lesbianas, gays, intersex y trans lleguen a ser madres y padres. Durante el debate de la ley de universalización del matrimonio, muchos de sus detractores aceptaban –resignados– una ley de unión civil, pero se oponían fervientemente al acceso a la adopción por parte de los matrimonios de gays, lesbianas y trans aludiendo a los posibles perjuicios que ocasionarían a niños y niñas ser criados en estas familias.

BORIS, NOELIA, DIEGO , GISELA y GRETA

En Pergamino estuvimos con el matrimonio formado por Gisela y Noelia, sus pequeñes mellices: Boris y Greta y el padre de les niñes, Diego, una familia diferente que vive en plenitud la felicidad de que sus hijes crezcan en el amor de sus madres y su papá.

“Con respecto a los derechos adquiridos hasta el momento me parece que son muy importantes… Hemos avanzado mucho como sociedad sobre todo a comparación de otros países… Al margen de eso, creo que aún perduran los actos de violencia hacia la comunidad… por lo cual los derechos nunca van a ser suficientes mientras eso siga sucediendo”.

“La sociedad respeta… falta mucho aún… pero desde mi punto de vista…o de mi vida en particular, por ejemplo, nunca sufrí ni violencia ni discriminación”, Nos cuenta Noelia.

“Hace 8 años que estoy en convivencia con Noelia y hace 6 años, aproximadamente, decidimos tener hijes y comenzamos el tratamiento. Luego de un par de años, llegaron los mellis”.

Greta y Boris tienen 2 mamás y un papá, que es el donante y nuestro amigo.

«Con respecto a tus preguntas… Creo que en estos últimos años se han logrado muchas cosas, en cuanto a los derechos sobre diversidad. Ya casi, lo heteronormativo ha quedado obsoleto.

Nunca se pidió permiso o se necesitó aprobación para la heterosexualidad, y la sociedad, de a poco, va comprendiendo que somos individuos sin etiquetas.

Desde lo personal, siempre tuve el apoyo de mi familia, fundamental en el proceso de construcción.

Creo que debemos enfocarnos en las niñeces… que crezcan y se desarrollen con amor y sin prejuicios», finaliza Gisela.

Jorge Sharry

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