CORREPI, 30 AÑOS, UNA LUCHA NECESARIA

Una muerte cada 17 horas: estar en un calabozo y el gatillo fácil, las principales causas de asesinato a manos del estado. Con este enunciado como síntesis, el viernes 17 de diciembre se presentó el Informe de la Situación Represiva Nacional 2021 y la actualización del Archivo de Casos construido colectivamente por la CORREPI (Coordinadora contra la represión policial e institucional).

En esta edición de La Banquina, decidí que el espacio de escritura estaría dedicado a estxs miles que sí tienen rostro y nombre, y un lugar que falta en una familia, aunque sean Los Nadies, que cuestan menos que la bala que los mata, como dice Eduardo Galeano.

El informe de la CORREPI (nacida tras el enunciado: corre pibe que viene la cana y transformada en una sigla que hace de una consigna su bandera de lucha: Coordinadora contra la represión policial e institucional), hace de los números análisis de una situación que permite visibilizar una realidad y habla de los cuerpos y los nombres que nos faltan, en el lazo, en la familia, en las calles, en las celdas. Y, más allá y acá, se dirige a situar las coordenadas en las que ello se produce, en un intento de leer las causas de esa situación.

CORREPI: Entre las principales conclusiones de nuestro informe, se destaca la preocupante cifra de una persona asesinada por el aparato represivo estatal cada 17 horas. Esta es la principal consecuencia de las políticas represivas implementadas hace 5 años por el gobierno de Mauricio Macri y la ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y las decisiones políticas del actual gobierno del Frente de Todos de empoderar a las fuerzas bajo la excusa del control de la pandemia, y no continuar derogando los protocolos de actuación de sus antecesores, como la facultad para detener arbitrariamente o usar el arma reglamentaria fuera de servicio.

Las muertes en lugares de detención y el gatillo fácil son las principales causas de asesinatos estatales, con casi el 70% y el 22% respectivamente. Este crecimiento de muertes en cárceles y comisarías en los últimos dos años, revirtió la tendencia en cuanto a fuerzas intervinientes, siendo los servicios penitenciarios las fuerzas con más casos con casi el 60%, seguidas por las policías provinciales con casi el 30%. El caso más representativo es el de la policía de la Ciudad, que quintuplicó su incidencia y es la más letal (incluso más que la «maldita» bonaerense) en relación a la cantidad de efectivos.

Lxs pibxs siguen siendo las principales víctimas de la represión, al evidenciar que el 40% corresponde a la franja etaria de 15 a 25 años. Los femicidios de uniforme son la primera causa de muerte de mujeres y disidencias sexuales a manos del aparato represivo estatal.

Dos preguntas, dirigidas a María del Carmen Verdú, abogada, militante de la organización antirrepresiva. Aquí sus respuestas:

. – El viernes 17 de diciembre en el acto en Plaza de Mayo se proyectó un video que mostraba la historia, no sólo de la lucha de CORREPI, sino dónde se ubicaban las coordenadas que de algún modo empujaron el nacimiento de la organización. En ese video aparecía un joven de Ingeniero Budge denunciando el fusilamiento en la esquina de Guamini y Figueredo, de Óscar Aredes (19), Willy Argañaraz (24) y Agustín Olivera (26). Y decía entre otras cosas nos matan porque sobramos. Hacer desaparecer los cuerpos de los jóvenes de las calles, de las esquinas, de los calabozos que son quienes radiografían lo que un sistema penaliza ¿Qué reflexión hoy, fin del 2021 y a pocos días de la entrega pública del último informe, le merece a quién empujó, junto a otros, la construcción de este espacio de lucha?

  • Hace muchos años, en una semana en la que nos habíamos contactado con cuatro familias nuevas, con cuatro historias una más terrible que la otra, la reunión semanal se cargó de angustia e impotencia. Hasta que pidió la palabra Delia Garcilazo, la mamá de Fito Ríos, asesinado en la tortura en la cárcel de Caseros en noviembre de 1992. Delia, además, tenía todas las dificultades materiales imaginables, y una pierna amputada hasta la cadera por cáncer de hueso. Más o menos, dijo «Esta semana fue espantosa, pero piensen cómo hubiera sido si no estuviéramos. Esta debe ser la única organización que lucha para no tener que existir más. Peleamos para que una organización como CORREPI no sea necesaria. Mientras tanto, peor sería estar en nuestras casas tejiendo calceta y las familias solas llorando a sus pibes».

  • Tiempo después, Nicanor, papá de Marcelo Bogado, asesinado con un tiro en la nuca por un bonaerense en 2004, hizo un juego de palabras que hasta hoy da sentido a lo que hacemos con nuestra militancia: «El sistema aplica a lxs pobres la pena de muerte, y la muerte de pena. Nos matan y esperan que quienes quedamos nos aislemos y lloremos. Contra las dos cosas tenemos que luchar, para que no nos venza la represión ni la depresión».

  • Cuando Delia murió, cubrimos su ataúd con una bandera con la cara de su hijo, la bota de CORREPI y la frase de Fucik sobre la necesidad de militar con alegría, para «que la tristeza nunca sea unida a mi nombre». Eso es CORREPI, un parto en una funeraria, como definió otro compañero histórico cuando celebramos los primeros diez años. Eso es mucho más importante que haber logrado condenar 105 integrantes del aparato represivo estatal y paraestatal en juicios en los que intervino CORREPI, con un total de penas, computando las perpetuas como 25 años efectivos, de 1.185 años y 11 meses de prisión.

. – Si te menciono una serie de nombres como hoja de ruta, ¿qué dirías?: Aredes – Argañaraz- Olivera, Walter Bulacio, Fito Ríos, Miguel Bru, Santiago Maldonado, Elías Garay, Lucas Maldonado.

  • Son las caras y los nombres que levantamos en cada marcha, cada movilización, cada vez que salimos a las calles. Pero detrás de cada cara y cada nombre, hay una historia de lucha de quienes son, como siempre decimos, el verdadero corazón de CORREPI, las compañeras y los compañeros familiares que apuestan a socializar su dolor y convertirlo en el motor que nos da sentido y nos impulsa.

En el archivo de la CORREPI[i], nuestra ciudad también tiene sus nombres, uno de ellos a quien recuerdo particularmente: Miguel Ángel Alsogaray (4/12/2001), lo conocí niño, en el tiempo de lo posible. No es Miguel el único, Juan Carlos Quiroz se encuentra entre los más jóvenes y muchos otros en sede policial, la comisaría primera lleva la delantera, el emblema y el máximo y terrible suceso del 2 de marzo de 2017, fue el que todxs conocemos como la Masacre de los 7, sus nombres para no olvidar: Sergio Filiberto, Federico Perrotta, Alan Córdoba, Franco Pizzarro, John Mario Carlos, Juan José Cabrera y Fernando Emanuel Latorre, siete jóvenes detenidos en la Comisaría 1ª de Pergamino, murieron asfixiados y quemados.

Los nombres no son sólo nombres. Los nombres dicen de la bala que los mató, el contexto y coordenadas en las que se produjo el asesinato, el fusilamiento, la tortura y la desaparición.  Los nombres dicen de las miles de formas del intento de ocultamiento, tergiversando los hechos que tienen más de un fin: garantizar la impunidad y así con la ejecución – desaparición y demás métodos represivos, llevar adelante una política para lxs que sobran, como enunciaba el joven de Ingeniero Budge, en la pantalla en la Plaza en el video realizado por los militantes de CORREPI, recogiendo una mirada que no termina de mirarnos y nos interroga desde entonces y más. Los nombres muestran una otra realidad, de las condiciones de vida de los unos y los otros. Los nombres dicen de quién viene de la tierra y de quien mata por la tierra.

El tratamiento sobre el cuerpo, el lugar del encarnizamiento del poder, no sólo con las balas, la tortura, la desaparición, también se localiza en las políticas que van dejando los cuerpos a la vera de la vida, los cuerpos como resto, como desecho, como sobra.

El día que CORREPI no sea necesaria, como decía la entrañable Delia Garcilazo, una sociedad que no constituya una amenaza sobre los cuerpos, sobre todo de lxs más jóvenes, donde una vida sea posible. Un lazo social, donde lxs jóvenes no sientan que sobran, un mundo vivible donde quepan muchos mundos del que no queramos bajarnos como decía Quino a través de su bella Mafalda.

[i] Sitio Web: http://www.correpi.org/archivo-de-casos/
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Twitter: https://twitter.com/CORREPI
Facebook: https://www.facebook.com/correpi/

Griselda Enrico

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