MURALES QUE CUENTAN LA HISTORIA | NORA PATRICH

Debatir sobre nuestro pasado y presente, así como reflexionar y ejercitar una memoria crítica corresponde a toda la sociedad, lugar de donde emergen los artistas. Sus obras operan en un terreno de disputa de memorias en conflicto.

MURALES QUE CUENTAN HISTORIAS es un proyecto del ESPACIO PARA LA MEMORIA, PROMOCIÓN Y DERECHOS HUMANOS EX COMISARÍA 1ª DE PERGAMINO. La propuesta es recorrer las historias que se contarán en 5 murales emplazados en las paredes exteriores del Espacio. El primer mural lo realizará Nora Patrich junto a la comunidad pergaminense para rememorar las luchas y resistencias al golpe de 1955.

ENTREVISTA A NORA PATRICH

Considerando que tus obras tienen un definido contenido ideológico, que además aceptaste nuestra propuesta para pintar el primero de los murales en nuestro Sitio, que toma Golpe de Estado del 55, ¿nos podrías contar por qué elegís este camino?

Bueno, mi arte siempre tiene relación con la política. Entonces, desde el punto de vista artístico, lo que yo digo es que es coherente con mi ideología, yo defiendo los derechos de las personas, la importancia de seguir creciendo y seguir fortaleciéndose y seguir mereciendo un mundo mejor, una vida mejor.

En cuanto a la dimensión temporal del arte contemporáneo y su relación con los derechos humanos, ¿creés que se puede poner en evidencia por medio del muralismo?

Desde los comienzos de la humanidad hasta hoy en día, el hombre se ha expresado a través de alguna forma a través del arte. Lo mismo pasa con el muralismo. Los comienzos del muralismo empiezan en las cuevas, en las piedras. Algo que es muy conocido para todos son las manos, esas que aparecen en las paredes de las cuevas. Se metían los pigmentos de las plantas en la boca y escupían, y así quedaba la marca de la mano. Eso se podría decir inclusive que es el comienzo del primer aerosol. En cada cada expresión, cada marca que fue quedando nos va contando. Nos vamos enterando de cómo vivían y qué hacían a través de los murales que fueron dejando. Entonces para mí sí es importantísimo, es importantísimo el mural, porque también es la manera por ahí más directa que tiene el espectador de convivir y de tener contacto con las artes, mientras que un cuadro o un libro, por ahí hay que comprarlo, no tiene tanto acceso a todo el mundo como con el mural. Uno lo ve a medida que pasa, se lo lleva consigo, lo va recordando, vuelve a pasar. Cuentan historias, historias pasadas de ese lugar donde está el mural e historias presentes, deseos de futuro.

Considerando que en las organizaciones revolucionarias peronistas de los 70 hubo una reapropiación de Evita. ¿Qué marcas consideras que dejó en vos esa figura en clave revolucionaria?

Dejó una marca en mí por muchas razones, pero también hay otras personas. No solamente Evita  como mujer, si no lo que ella significaba en su totalidad, no solamente por ser mujer, sino por todos los logros que tuvo. Claro que siendo mujer en aquella época, se ampliaba más en algunos aspectos justamente porque no era lo mismo poder llegar a esos logros siendo mujer, que siendo hombre, por ahí al hombre le resultaba más fácil. Y yo creo que inclusive hoy en día hasta Cristina puede decir que le pasa lo mismo, o muchas de las mujeres que están en la militancia pueden decir lo mismo. Creo que todavía hay mucho camino por andar en ese sentido. A veces lo siento yo mismo cuando voy a un ámbito, a un lugar, a dar una charla y voy donde en la misma mesa hay hombres. Muchas veces yo noto como lo que uno tiene que decir se escucha, lo escuchan distinto a los compañeros que por ahí están conmigo en una misma mesa. A mí, que soy mujer y he escuchado de muchas otras mujeres que están en la política de decir lo mismo hoy en día.

¿Qué es el arte para vos?.  ¿Sentís que la relación con el Grupo Espartaco fue determinante en tu intención creativa?

El arte para mí es una herramienta, es mi herramienta de lucha. Pero bueno, yo creo que todo arte es político, no importa que pintes, lo que importa es cómo lo pintas, lo que hace que vos estés para un lado de la sociedad, o para el otro; que vos represente los intereses de un sector o de otro, no lo que vos, la imagen que vos ponés, sino cómo pones vos esa imagen y de qué manera tratás este grupo.
Espartaco. Sí, fue muy, muy importante en mi vida, porque ya de muy, muy chica tuve contacto con los  Espartaco. Creo que a los 15, 16 años y por alguna razón me impactaron muchísimo y yo tenía sensibilidad hacia ciertas cuestiones que veía en la sociedad, a pesar de que me crié en una cuna de oro, notaba que no todo el mundo tenía la misma realidad que la mía. Fui a una escuela del Estado y desde primer grado, ya notaba que mis compañeros no éramos todos lo mismo y había cosas que a veces me hacían doler. Y bueno, Espartaco mostraba una realidad, que eran cosas que yo notaba del mundo. Y en la medida en que fui creciendo me fue marcando un camino como artista. No sólo no buscaba la cosa rosada, romántica, ese tipo de arte no me conmovía, cosa que me llevó a pelear mucho conmigo misma porque no encontraba un lenguaje propio que no sea copiarme. Lo mismo que hacían los Espartaco, no, porque mi realidad no era la que ellos tenían. Ellos me llevaban veintipico de años. Yo estuve casada con Juan Manuel Sánchez, que integraba Espartaco, durante 22, 23 años. Él me llevaba 20 años. Y bueno, ahí vos ves, inclusive como a veces elegíamos la misma temática y era muy distinta la manera en que la desarrollábamos, no nos dejábamos ver. Si bien compartíamos el estudio, no dejábamos que cada uno viera lo que el otro estaba haciendo como una especie de juego o no, o la manera de charlar y de comunicarse a través de la pintura. Y si se notaba, no solamente por una cuestión de experiencia de vida, sino también por el hecho de ser hombre o mujer, se traslucía a través de la tela.

¿Considerás que el arte sirve para tejer una red de memorias?

Sí, creo que es un medio muy importante para expresarnos, porque habla de nosotros, habla de lo que nos ha pasado y pasa también con la música, con los libros, con la poesía, con la danza. El arte es todo pura memoria. Y si a vos además, como es en nuestro caso que uno es militante, además de ser artista…sirve.  Soy muy sutil en como digo las cosas, mi manera de expresar. Por ahí te puedo estar haciendo un cuadro sobre los cuerpos que caían de los aviones, tengo un cuadro que se llama “El vuelo”, que es muy sutil. De esos cuerpos ahí flotando en el aire, dentro de la obra, que no se sabe si están flotando o si están volando. Y bueno, es como yo lo siento, no? En la medida en que no aparezcan esos cuerpos, para mí siguen por ahí, volando, flotando en el aire.

¿Qué lugar en esa memoria ocupa la Causa Contraofensiva Montonera?

La Contraofensiva Montonera, para mí es una causa súper importante porque creo que finalmente a través de esa causa queda en claro que el pueblo tuvo derecho a resistir y tuvo derecho a defenderse de gobiernos e instituciones que fueron altamente nocivas, perjudiciales, asesinas. Todas las palabras que se te puedan ocurrir con respecto a los delitos contra su población. Un pueblo no tiene porque dejar que lo asesinen, que le corten la cabeza sin decir nada, sin hacer nada. Siempre le enseñamos a los chicos que si son abusados sexualmente hay un número donde poder llamar y hacer una denuncia, lo mismo a la mujer golpeada. Y entonces si sos desaparecido, si sos torturado, si en el trabajo no te pagan el salario, te tenés que callar la boca, bajar la cabeza y no decir nada?. Creo que inclusive hay un artículo en la Constitución donde habla de la importancia del derecho a defenderse. Sí, ante un gobierno que violó los derechos de la población.

Además de artista sos editora, ¿qué es la Editorial Jirones de mi vida?

Con respecto a Jirones de mi vida, que es nuestra editorial, soy la fundadora y la fundé justamente porque pienso que es muy importante que la historia la contemos nosotros; y al ser pareja de Roberto Baschetti, yo veía cómo muchas veces él tenía problemas para poder publicar sus libros. Le querían tocar el libro, agregar, sacar, poner, subir, bajar. Entonces un día realmente me indigné, tremendamente, le dije Roberto, vamos a sacarte un libro como deben ser. Y ahí empecé a soñar un poco con los libros, como eran antes, a recordar, a pensar lo importante que eran ciertos libros para mí, cómo me fascinaba cuando un libro estaba bien hecho, bien diseñado y bueno, un poco ver la estética que yo recordaba del libro de cuando era jovencita y cómo se hacían los libros antiguamente. Y traté de volcarlo en esta editorial, como decía antes, no es solamente el contenido, sino también a veces la forma. Y bueno, y creamos una forma que alcanza a los distintos sectores, no solamente de edad, sino también de interés. Casi todo es más que nada poner ahí, en la página del documento, la foto y que cada uno pueda sacar la conclusión que quiera. Casi es material inédito del archivo de Roberto Báschetti o de Facundo Carman, que es nuestro otro socio. Después tenemos un equipo de ilustradores porque todas las obras, todos los libros, van ilustrados como eran antes los libros. Tenemos al Gato Nieva, que es también mi socio, con quien yo hago muchas esculturas y algunos de los monumentos y después está mi hija menor Itzel que ilustra y bueno y yo, que también diseño los libros y los ilustramos entre los tres que pueden aportar ideas también. Me gusta porque somos de distintas generaciones. Itzel se crió en el exilio, siempre con interés sobre qué es lo que pasa acá y en general porque cada país afecta al otro. Y yo desde acá, con todo mi carga de los 70 y el Gato, una generación más joven, con una visión, por ahí más que una visión, un lenguaje diferente, pero que a veces, inclusive a pesar de que somos tan distintos, los tres llegamos a compartir una misma obra de arte que ilustra los libros. Y eso me encanta.


Finalmente si tuvieras que definirte, ¿Cómo lo harías?

Me definiría primero como mujer y después todo mezclado. Yo no sé que viene primero para mí, todo viene junto, madre, hija, hermana, compañera, compañera de vida, militante, artista. ¿Qué más? luchadora del amor, la vida. Y busco ese mundo mejor, sigo soñando, soy una gran soñadora y con una tremenda esperanza en que algún día realmente vamos a lograr ese mundo más justo, libre, soberano e igualitario.

Silvana Gerlo

Nora Patrich

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