LA POESÍA EN LA REGIÓN DE LA NOR-PAMPA

Pienso sobre poesía.

Pienso que la poesía es útil al pueblo. Es algo que está demostrado desde los más remotos tiempos.

 La poesía y el arte en general ayudan a ahondar en sus causas más profundas y avizorar su superación. Por eso no podemos prescindir de la poesía, ya que la poesía proyecta todas las necesidades humanas hacia insospechados horizontes y aviva el sentido de lo perdurable.

Ella es palabra inspirada que despierta a las mentes bajo palabras que se concretan en acciones y metas. Anuncia y denuncia, despabila las fibras más profundas del espíritu para que vivamos desde lo auténticamente humano y no nos traicionemos a nosotros mismos.

Pero no se trata solo de que la poesía ayude a transformar la realidad. La transfigura. Es decir, hace posible que las cosas develen su sentido más auténtico y pocas veces perceptible. Hace superar la mirada utilitaria sobre las cosas para iniciarnos en su misterio. Por eso es la primordial manifestación creadora de los pueblos, el camino por el que la masa humana deviene en comunidad. Hace que un nómada se convierta en habitante. Porque, como lo ha señalado el poeta, “poéticamente habita el hombre la tierra”. Pero en nuestros tiempos de confinamiento e incertidumbre podemos decir más aún: “descubrimos que este hombre que habita la tierra ha de hacerse ante todo habitante de sí mismo”.

La poesía, como hemos dicho en nuestro inicio, apuesta por anunciar lo esencial, por abarcar el todo de la realidad en lo sencillo y potente de un puñado de palabras esparcidas como semillas. He ahí su trascendencia donde lo más terrible de lo humano hace al hombre mucho más que humano. En ella se encuentra la belleza que salva al mundo.

Mis poemas

Para los amigos estos poemas recién salidos del horno como consecuencia de este estar con uno. Por supuesto que no los he dejado los nueve años que aconsejaba Horacio, ni siquiera los nueve días que recomendaría cualquier prudente.

Yo estoy plenamente seguro

“Es bien sencillo, nadie quiere ser un triste erial”
               Rafael Sedda

A pesar de que todo indica
               que es un tiempo de derrumbes.
Un tiempo donde se incentiva el desamor
y se quiere hacer del camino
               una selva fragosa
donde no podamos reconocernos.
A pesar de esos muertos
               que retornan y retornan.
De las lágrimas quemantes,
               de las palabras heridas,
               de ese caos que crece y envuelve.
A pesar de ese viento largo y frío
               que blanquea espíritus.
               De ese llanto de las madres,
                    de los huérfanos.
De ese llanto contenido y silencioso
               Del Santo y del Poeta.
Hay en el pueblo, lo aseguro.
               Hay silencios milenarios,
hay alas que recuerdan el vuelo,
               hay cantos,
                    oraciones,
                                luces.
Que brotan de la tierra misma
Y se hace imposible acallarlos.

A veces deseo

 A veces deseo el suave reposo
               De una lira melodiosa
El canto de lirios junto a un arroyo casto
Sacudirme de los vientos que no vuelven
                                                   ni van
Y volcarme a esa esencia sutil
               Y luminiscente.
Alejarme de la flor sin perfume,
               De la campana sin sonido,
De esos seres de bruma,
De naufragios irreversibles,
De las feroces fauces de los lobos,
De las negras noches llenas de hogueras
               Y cargadas de fantasmas.
Pero mi ancla se levanta sin poder evitarlo
               Ante el grito desamparado
Ante esa injusticia perversa
Y vuelvo a tejer latidos y dolores y amores
Y la oculta llama de ese hombre de tierra
                                               Y de llanto
Y me entrego sin reserva alguna
A ese fulgido destello que me reclama.

La Poesía

I

No tengo dudas algunas, la poesía es Shakespeare.
Es el Dante creado por su Olimpo.
Es Camoens recorriendo pensativo las calles
y las montañas de su patria.
Es Milton iluminado por el divino fuego,
trazando las epopeyas de las almas.
Es Byron sombrío y desesperado.
Es Goethe con sus miradas cargadas de tristezas
contemplando la naturaleza humana.
Es Homero, es Virgilio, es Neruda y es Vallejo
Pero es también ese guerrillero que decidido
ha tomado el poema como un arma precisa
para cambiar el mundo.

II

Podría decir como aquellos viejos románticos
Que la poesía es el labio de los sentimientos,
          la pupila del alma,
                    la población de los átomos,
                              la luz de los mundos sin confines.
Y, podríamos agregar sin desbarrar en demasía
es Julieta y Romeo, Pablo y Virginia.
La María de Isaac o la María de Chateaubriand.
Pero en realidad poesía es otra Julieta
Es otra Virginia, es otra María
En todo caso la poesía es mi María
La María de los setenta
menos blanca, menos cándida,
pero con otra fuerza,
con la inocultable decisión
de querer caminar hombro con hombro
con el otro, sin ventajas
y como ha dicho el Comandante
al paso del más lento.

III

Rubendariano o como un nerudiano infantil
podría agregar como lo haría una alumna
de una Escuela Normal
La poesía tiene la forma de un ave,
de una hoja movida por el viento
y podría continuar
como esa alumna diciendo:
La poesía tiene la forma
de una ola que sube;
de un enjambre de insectos,
de un abismo que ruge..
de una esfera que conmueve el trueno
cuando en realidad debería decir
y enseñar a toda voz,
a los gritos
si fuese necesario
que la poesía es una molotov encendida
que se dirige al corazón del hombre
y que al estallar, lo invade
y le hace ver
el verdadero rostro de la libertad.

Rafael Restaino

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