LUCIANA KATO

Breve conversación con Carlos Barbarito a partir de una fotografía.

L.K. ¿Quién tomó esta fotografía?

C.B. Fue tomada por alguien que no recuerdo, durante un asado en el campo de un amigo, Guillermo Colautti. La fecha, estimo que entre 1978 y 1980, muy probablemente 1979. Se nos ve a Quique Castelli, a la derecha de la imagen, a Carlos Notaro, a la izquierda; yo estoy en el centro. Arriba, a la derecha, Hugo Patuto; a la izquierda, Sergio Bonzón. Fue Sergio quien nos sugirió que nos tumbásemos en el suelo. Quique se hizo monje franciscano tiempo después; falleció muy joven de cáncer óseo.

L.K. ¿Hay otra imagen superpuesta?

C.B. Sí, fue algo involuntario. La sorpresa fue luego del revelado, claro. Es un fotografía grupal, pero no es posible identificar a los que están en ella.

L.K. ¿Las fotografías se planeaban o eran espontáneas?

C.B. Esta, en particular, se planeó. Salvo, claro, el defecto técnico que la hizo una imagen especial, misteriosa. Por lo general, Luciana, en muchas fotografías en apariencia espontáneas hay una dosis de planificación. No olvidés que eran tiempos analógicos, con rollos limitados, que debían llevarse a revelar; cosa extraña para casi todos ahora, en la era digital en la que es posible sacar centenares de fotografías. Ahora es lo ilimitado; antes era lo limitado, el temor a no sacar fotos buenas, que algo arruinara la imagen.

L.K. ¿Qué planeaban hacer o fue simplemente una reunión de amigos?

C.B. Fue ambas cosas, un encuentro como tantos en esos días (llenos de acechanzas, de temores) y, al mismo tiempo, una oportunidad para intercambiar ideas. Por entonces y desde tiempo atrás editábamos revistas hechas a mimeógrafo, las repartíamos de mano en mano y por correo.

L.K. ¿Cuál era tu trabajo en esa época?

C.B. Yo trabajaba en una oficina kafkiana, atiborrada de expedientes. Era mi modo de ganarme la vida. Pero mi trabajo más importante era (es) escribir, sobre todo poemas y textos sobre artes visuales. Días de llevar a la imprenta desplegables y plaquetas con mis primeros poemas (de alguna manera hay que llamarlos), que nunca mencioné en mi bibliografía. Aunque, ahora lo pienso, sin aquello no hubiese sido lo que ahora soy, primeros aprendizajes, tentativas, dudas, errores.

L.K. ¿Qué música se escuchaba en ese momento?

C.B. Por aquellos tiempos, como ahora, una variedad desde lo más fácil hasta lo más complejo. Nosotros escuchábamos ante todo lo que por entonces se llamaba música progresiva, sin dejar de lado al jazz, a la proyección folklórica, a Piazzolla… Recuerdo a Quique Castelli hablar con entusiasmo de un grupo que hasta entonces desconocíamos: ZZ Top.

Luciana Kato y Carlos Barbarito, San Miguel, 2021. En manos de Luciana “Lugar de apariciones”, con collages de Sergio Bonzón y textos de Carlos, Wolkowicz Editores, Buenos Aires, 2021.

Carlos Barbarito

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