APUNTES DEL RAFA | PIENSO SOBRE POESÍA

I.

Bajo esta Cruz del Sur pienso que
la poesía es Shakespeare.
Es el Dante creado por su Olimpo.
Es Camoens recorriendo pensativo las calles
y las montañas de su patria.
Es Milton iluminado por el divino fuego,
trazando las epopeyas de las almas.
Es Schiller que quiso a través de la poesía
vivir lo eterno en lo fugaz.

Bajo esta Cruz del Sur y con la luminiscencia
de una increíble luna llanera,
pienso que la poesía
es Byron sombrío y desesperado.
Es Goethe con sus miradas cargadas de tristezas
contemplando la naturaleza humana.
Y casi a los gritos, sin que nadie me lo pida,
digo muy seguro que la poesía
es Homero, es Virgilio, es Neruda y es Vallejo
Pero es también ese guerrillero que decidido
ha tomado el poema como un arma precisa
para cambiar el mundo.

II.

Podría decir como aquellos viejos románticos
Que la poesía es el labio de los sentimientos,
la pupila del alma,
la población de los átomos,
la luz de los mundos sin confines.
Y, podríamos agregar sin desbarrar en demasía
que es Julieta y Romeo, Pablo y Virginia,
la María de Isaac o la María de Chateaubriand.
Pero en realidad la poesía es otra Julieta,
es otra Virginia, es otra María.
En todo caso la poesía es mi María,
la María de los setenta
menos blanca, menos cándida,
pero con otra fuerza,
con la inocultable decisión
de querer caminar hombro con hombro
con el otro,
sin ventajas,
sin aspirar a dominar sino a servir
o como ha dicho el gran Comandante
a “Caminar al paso del más lento”.

III.

Yo mismo suelo andar bajo esta Cruz del Sur
como un nerudiano total y primitivo
ofreciendo mi pan y mis corrientes virginales,
sintiendo que la poesía nos abre
las puertas de la belleza
y nos hace entrar en el reino de la sabiduría.
Podría agregar como lo haría una maestra
de Escuela Normal
que la poesía tiene la forma de un ave,
o de una hoja movida por el viento.
Y podría decir sin que nadie me lo pida:
La poesía tiene la forma
de una ola que sube,
de un enjambre de insectos,
de un abismo que ruge;
cuando en realidad habría que enseñar a toda voz,
a los gritos si fuese necesario
que la poesía es una molotov encendida
que se dirige al corazón del hombre y de la mujer
y que al estallar,
lo invade
y le hace ver
el verdadero rostro de la libertad.

Rafael Restaino

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