EL FUTBOL Y EL CINE ARGENTINO: UN AMOR A PRIMERA VISTA

El fútbol y el cine argentino llevan adelante una larga y provechosa relación. Desde el fondo de la historia ambas expresiones de la pasión y la cultura popular van de la mano.

El fútbol profesional y el cine nacional sonoro, nacieron y se desarrollaron al mismo tiempo, a principios de la década del treinta. La primera película de tema futbolero fue “Los tres berretines”, que abordaba de manera testimonial tres manifestaciones del quehacer popular: el tango, el cine y el fútbol. Aquella película lanzo al estrellato a Luis Sandrini y fue estrenada en 1933.

A partir de allí nuestro cine logró plasmar el inmenso amorque las mayorías populares sentimos y expresamos por el fútbol. Lo hizo a través de historias ficcionales y de documentales. Si sumamos todas ellas nos encontraremos con alrededor de entre 60 y 70 películas: comedias graciosas y costumbristas; documentales más cercanos al marketing y también documentales de denuncia social.

En este contexto destacamos dos documentales. El primero es “Puerta 12” que indaga en la tragedia producida en la cancha de River el 23 de junio de 1968, cuando murieron cerca de un centenar de hinchas de Boca Juniors víctimas del accionar policial. El otro documental es “Al trote”, que desarrolla el episodio ocurrido durante la última dictadura cuando en el transcurso de un partido, los hinchas de Nueva Chicago cantaron en la tribuna la Marcha Peronista y casi todos terminaron presos con semejante ofensa a la Republica.

Es muy amplia la temática fútbol en nuestro cine.

Vamos a destacar algunas películas de ficción que supieron retratar el trasfondo social que anida en el futbol. Todas fueron narradas al estilo del neorrealismo italiano. Aquí están y estas son: “Pelota de trapo” (1948) filmada en los potreros del conurbano bonaerense que enseguida se transformó en un éxito de boletería y en un clásico de nuestro cine. Le siguieron “Sacachispas” (1950), “El hincha” (1951) con la presencia dominante de Discépolo interpretando al “Ñato”, un hincha del tablón.

También “El hijo del crack” (1953), con la presencia estelar de un jovencísimo actor pergaminense, Oscar Rovito. Se trata de un filme de 1953 con un clima dramático y sin final feliz. Además, “El cura Lorenzo” (1954), retrato del Padre Lorenzo Massa que, en la barriada de Almagro, enseñaba a los pibes a jugar fútbol (historia real) y “El crack” de 1960, primer film del director José Martínez Suarez.

Esta línea argumental costumbrista la continuó Lautaro Murua, cuando en 1975 dirigió “La Raulito”. En ella, Marilina Ross da vida a una piba de la calle que adopta la identidad de varón para sobrevivir. Era hincha apasionada de Boca Juniors, iba todos los domingos a la cancha y además, jugaba bastante bien al futbol. La Raulito fue un personaje real.

De las ultimas realizaciones, elegimos “El 5 de Talleres” (2014), ambientada en el duro futbol del ascenso y “Hay partido a las tres” (2017). Esta última está dirigida por la cineasta Clarisa Nava y se desarrolla en el mundo del futbol femenino.

Como conclusión, elogiamos que el cine argentino ha permitido y permite que los sujetos populares demuestren que ellos también participan de la construcción colectiva de nuestra nacionalidad.

Carlos Alberto Bonet

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