ARTE Y FEMINISMO | APU

Nos quieren como musas y nos temen como artistas. La militancia en el feminismo y los debates con las artistas colegas, en la red, en las plataformas  y en las asambleas de mujeres son el marco de realidad de lo que escribo.

Silvana Gerlo | Junio 2021

Si analizamos el mundo del arte y la agenda feminista en relación con la violencia hacia las mujeres o con las luchas por la  legalización del aborto,  notamos que si bien estas luchas son espacios diferentes a lo creativo, en su coexistencia hacen a una forma de entender el lugar del arte y de la cultura. Son espacios de transformación, tanto como lo es la enseñanza artística, la producción de obras o la investigación sobre el arte con determinadas luchas. Pero también debemos analizarlo en una relación entre el trabajo que realizamos como artistas y lo que aportamos a las luchas feministas en los diversos colectivos que componen la escena pública.

¿El arte retrata las heridas de la brecha de género?

A nivel laboral, la equiparación entre el trabajo de hombre y mujer es aún un escollo a salvar, y lo es también en el arte. La brecha salarial no se traduce en el mercado del arte en precios inferiores en la obra vendida por unos y otras, las mujeres artistas muestran en general aún más precariedad en su trabajo,  más dependencia de los ingresos de otras personas, mientras que, a la vez, son más numerosas las que soportan el peso de hogares monoparentales. Hay menos mujeres que mantienen relaciones estables con galerías de arte, pero pese a estas situaciones las artistas siguen activas creando y exponiendo en espacios alternativos, en colectivas, siempre en búsqueda de ese espacio que permita revertir esta tendencia a la desigualdad. La paradoja reside en el hecho de que, desde hace muchos años, los centros de formación en Arte, sean facultades o escuelas de nivel terciario están pobladas por mujeres en más de un 70%. Si esto es así, si la nueva generación de artistas en el ecosistema del arte será mayoritariamente femenina, ¿por qué hoy en día, siguen siendo tan poco visibles las artistas en exposiciones, en ferias y galerías?

La lucha de las mujeres por conquistar la visibilidad y el reconocimiento, que merecemos y se nos escatima, es una constante desde hace décadas, el pasar de ser “la musa inspiradora” a la artista, no fue simple. Se trata de una lucha del feminismo que se inició a principios de los años 70 y que en los 80 sacudió las estructuras del sistema del arte con la aparición de las Guerrilla Girls. Los años de lucha feminista en el arte han permitido que se conozcan cientos de nombres de mujeres que habían sido borradas de una historia del arte patriarcal y sectaria, y han obligado a repensar, más allá de los cánones establecidos, esos cánones en los que la calidad y el valor de la obra de arte estaban asociados al hombre-blanco-occidental. No podemos entender un mundo ajeno al arte producido por la mujer, en el que la voz de la artista no se escuche, con mayor motivo, dado el protagonismo del movimiento feminista en las nuevas formas de politicidad que se están gestando en la actualidad.

Algo está cambiando, la perspectiva de inclusión y reconocimiento del trabajo artístico de la mujer, tal vez lleve a reflexionar sobre la influencia que se genera en la identidad social, en la herencia cultural y en el legado que dejaremos a las nuevas generaciones, tal vez el hecho de que lo que se muestre en museos e instituciones y el tema de investigación en universidades sea un arte inclusivo, variado, afirmativo, aporte al  reflejo de la sociedad multifacética de nuestros días, un arte que reconozca a la mujer y al hombre al mismo nivel.

Mirando  los feminismos en el arte, desde un lugar militante y en nuestro país, el umbral entre dictadura y posdictadura, desde los litigios entre moral y sexualidad, los conflictos de representación y visibilidad públicas del signo “mujer”, y la fuerza performativa de algunas de sus puestas en escena. La narración crítica feminista hará que ni las huellas subjetivas que conforman la identidad, la sexualidad y el género, ni la emergencia de las mujeres como sujeto colectivo de enunciación política y de transformación social queden marginadas u obturadas del recuento simbólico y cultural.

Fuentes:
Cuerpos y memorias de la transición en América Latina y España: relecturas feministas. Mesa redonda con Ana Longoni, Nelly Richard, Maite Garbayo y María Rosón.
Old mistresses: women, art and ideology (Antiguas amantes: mujeres, arte e ideología). Rozsina Parker y Griselda Pollock

APU. ARTISTAS PERGAMINENSES UNIDAS.

Hablando de arte y feminismo, en nuestra ciudad aparecieron las APU y andan diciendo que:

“APU surge como un grito para enfrentar a la violencia machista. Ese verano del 2017 las noticias sobre los femicidios nos retumbaban en la cabeza y no aguantamos más. A partir de un grupo de facebook que se había creado para otro fin, en la cual había varias artistas, decido enviar un mensaje sobre lo que estaba pasando. Ahí no más, ni lerdas ni perezosas las artistas nos convocamos a una primera reunión en el Centro Cultural Registrarte. Con varias no nos conociamos, con otras hacía rato que veníamos pisando las mismas calles. Creo que fue ahí, que todas entendimos que el arte podría convertirse en una herramienta contra la violencia machista.

Si bien nos definimos ANTIPATRIARCALES, ANTICAPITALISTAS, ANTICOLONIALES, ANTIHEGEMÓNICAS, desde el colectivo estamos convencidas que esta mirada debe estar manifiesta en los contenidos de nuestras producciones artísticas que realizamos de manera colectiva en la calle o en redes. Somos concientes que no siempre lo logramos, pero también queremos salir de los textos que otros/otras escribieron y poder ir al terreno para ensuciarnos un poco las patas. En este sentido en mi recorrido como artista, este colectivo feminista funciona como un espacio de revisión de mis propias prácticas para no reproducir ni caer en estereotipos sobre algunos temas. Justamente me interesa enfrentarme en mis propias contradicciones a partir de las discusiones y el intercambio que se producen con artistas de diferentes lenguajes, edades, contextos, aspiraciones, pensamientos. Dentro del colectivo valoramos nuestro trabajo interdisciplinar y colectivo en intervenciones en la calle. El objetivo de APU siempre fue irrumpir, romper, intervenir.  Para mí es una característica muy importante para remarcar como identidad A.P.U, que tiene que ver con su surgimiento, pero también en los espacios donde mejor funcionamos como colectivo.

En lo personal considero el arte como herramienta de transformación de la realidad social y en ese sentido formar parte de APU tiene que ver con eso. Me interesa generar y pertenecer a espacios de producción artística colectiva que nos permitan a mí y otras reflexionar desde una mirada crítica sobre problemáticas de género en la actualidad a partir de prácticas artivistas”.  
Natalia Tealdi (Lic. en Comunicación. Artista. Fotógrafa. Docente)

“Tomar la palabra como artistas y feministas genera alegría porque sigue siendo relativamente nuevo. En este sentido, APU se propone naturalizar la toma de la palabra por parte de las mujeres y las disidencias, pero también generar los espacios en los que alzar la voz sea significativo para nosotras como militantes feministas.

Para esto, la orga propone proyectos artísticos que propician la reflexión individual y colectiva, que tienen por resultados mensajes claros, contundentes y significativos vinculados con la violencia machista y patriarcal y el cuestionamiento a la institución policial, por ejemplo, y a nivel local la problemática del agua y el incumplimiento de las leyes de fumigación. Todo esto en forma de performance, en futuros libros o en publicaciones de redes sociales.

Estamos convencidas de que necesitamos alzar la voz pero también necesitamos que se escuche, y trabajamos en ambos sentidos”.
Majo Di Pascuale (Docente- Prof de Literatura)

“Mi llegada a APU fue de la mano de mi amiga y talentosa artista de la fotografía Natalia Tealdi. Cuando me contó que se estaba generando este espacio ni lo dudé y entiendo que algo de lo que estaba buscando como artista feminista estaba llegando. Así llegaron las primeras intervenciones apenas comenzando el año 2019 en las calles de la ciudad un primer grupo irrumpía para denunciar el dolor por el número de feminicidios apenas comenzado el año.

Después vino el video por el día de lxs enamoradxs …. y la consigna Hagamos Nos El amor!!!.Y el camino comenzó a hacerse, se fueron sumando artistas con una diversidad que hace de APU un lugar, un espacio  necesario. Generaciones de Mujeres que gestamos APU en una ciudad como Pergamino de tradiciones arraigadas… de silencios profundos, APU llega para poner voz y cuerpo… para hablar y para hablarnos, repensarnos, crecer, abrazarnos, sostenernos, ser la voz de las que ya no la tienen o de las que aún no pueden gritar!!!. Ser APU es no sentirte nunca más sola!”.  
Pamela Lombari (Actriz- Comunicadora).

“Para mí APU es refugio, encuentro y contención. Los momentos compartidos con las apus implica saber que nos sumergiremos en un encuentro creativo, lleno de amor y empatía. Nuestra tarea es de lucha y denuncia, de todas las injusticias patriarcales y capitalistas expresadas a través del arte.

Agradezco este espacio de formación y deconstrucción, donde puedo ser yo misma y donde puedo aportar desde mi lugar como artista a la construcción de un mundo más igualitario y justo”.
Luciana Cruz (Lic. En Actuación- Actriz-Docente).

“APU es para mí la intersección donde el arte y la lucha de género se tocan, se acarician, se superponen, se cuestionan. Donde feminismo y arte se complementan: el arte le da al feminismo un canal de expresión y el feminismo le da al arte una razón de ser. No existe el arte como tal si no nos deja pensando. Ese es el objetivo de APU: cuestionar, incomodar, repensar, transformar.

APU es para mí un espacio de seguridad donde nos supimos encontrar, y militar en este colectivo fue una deuda pendiente que, sin saberlo antes, tenía conmigo misma, como artista y como mujer”.
Carla Fachinat ( Lic. en Ciencias de la Comunicación, escritora y actriz).

 “APU es mi ámbito de militancia donde puedo visibilizar a través del arte, politizarlo todo, ponerle el cuerpo al feminismo”.
Agustina Sétula (Poeta y Cocinera).

 “APU para mí es red, encuentro, sostén. Es mutación y aprendizaje constante. Es expresión en todas sus formas. Es repensar cada cosa por más pequeña que parezca”.
Abril Baronio (Estudiante de Licenciatura en Artes Audiovisuales).

Silvana Gerlo

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