LOS TÍTULOS EN LAS OBRAS DE ARTE | MARÍA ELENA ESCOLÁ

Los títulos fueron durante gran parte de la Historia del Arte indicadores de lo que quien miraba tenía que reconocer en la imagen. En la Edad Media, las obras debían ser una enciclopedia en imágenes y los títulos daban información para aprender de lo representado, esencialmente en cuestiones religiosas.
En el Siglo de Oro, algunos títulos son más largos y descriptivos: La lección de Anatomía del Dr. Tulp, de Rembrandt, El entierro del conde de Orgaz, de El Greco.
Más simbólicos y atemporales son los del siglo XIX. La libertad guiando al pueblo, de Delacroix, si se leyera el título sin ver la obra, se podría pensar en muchas imágenes distintas, incluso de luchas actuales.
En épocas algo posteriores se usaron los títulos generalizadores, como titular una imagen de una adolescente, desnuda y sentada en el borde de una cama, La pubertad, de Edvard Munch.
A fines del siglo XIX y en el XX los movimientos artísticos se aceleraron y exploraron todas las posibilidades, incluso en la forma de titular. En el post impresionismo tenemos los títulos en las obras de Gauguin: ¿De dónde venimos?La visión tras el sermón
Los simbolistas buscaron la ambigüedad, para aumentar el misterio. Ejemplos son: El pobre pescador, de Puvis de Chavannes; o de Gustave Moreau: Diomedes devorado por sus caballos.
Marcel Duchamp jugó como buen Dadá y así son sus títulos y sus obras: El gran vidrio se llamó inicialmente La novia desnudada por sus pretendientes. Pero también puso a su famoso orinal: La fuente.
En las obras de surrealistas como Max Ernst, los títulos son de ensueño o de pesadilla, los de Salvador Dalí son también con esa característica. Los títulos pueden ser pura ironía como los de Rene Magritte con: Esto no es una pipa; o poéticos y musicales como los de Paul Klee: Composición cósmica o Polifonía
El título nos aclara que no debemos, en ciertos casos, hacer interpretaciones de la obra, que lo que está ante nuestros ojos es todo lo que hay que entender. Así hay un gran número de obras abstractas, constructivistas y suprematistas, con títulos como Improvisación No. 30, de Kandinsky, Composición en azul, rojo y amarillo, de Piet Mondrian. El título puede sacar provecho de lo que suene místico, usa lo críptico, lo esotérico. Basta ver lo que quedaría de la obra de Joseph Beuys sin sus títulos: Cómo explicar los cuadros a una liebre muerta, Bomba de miel en el lugar de trabajo.

Algunos artistas deciden bautizar sin nombre a su criatura creativa. El indescriptible objeto que puede propiciar toda clase de sensaciones a quien la observe y capaz de trasnmitir mensajes sin necesidad de vocablos.
Quiero dedicar el artículo de Artivismo en La Banquina a María Elena Escolá, que ha hecho del título una parte fundamental en su mensaje, el título en sus obras nos sirve para completar el significado o elevarla a otro estado. Y ella nos comenta:

Silvana Gerlo

Soy María Elena Escolá, artista visual.

El arte, para mí es una forma de vida. Si bien no creo que exista una definición universal de arte, “ he encontrado” una concepción que se acerca mucho a lo que para mí es la creación y la actividad artística. Es la que desarrolla y analiza H.G. Gadamer en su libro “La actualidad de lo bello”.
Gadamer define al arte como juego, celebración y símbolo… creo que es una síntesis maravillosa. Juego: el valor y la importancia de lo lúdico, presente siempre en el ser humano, el juego es siempre con alguien o con algo, alude también a lo comunicacional del arte; lo simbólico como representación, encuentro y conocimiento, y la celebración o fiesta, es aquello que necesariamente compartimos, que no es aislado, es en comunidad y diálogo con otre/s. Entonces, juego, símbolo y celebración, definen la esencia del arte. Pero se trata de una esencia ligada a lo antropológico (vínculo obra y mundo, contexto, horizontes, tradiciones). No a un mundo de ideas trascendentes por fuera del mundo humano. Eso es fundamental, es lo que me identifica con la idea de arte, y podría agregar la pasión, el compromiso, del artista con su entorno y realidad.
Nací en Pergamino y es donde actualmente resido. Estudié en la Escuela de Artes Visuales de Pergamino.
Mi primer encuentro con “la magia” del arte fue aproximadamente a los once años, cuando concurría a un taller de plástica en la Escuela Municipal de Bellas Artes. La profesora nos hizo ver el reflejo de la luz en un jarrón de cobre, explicando que esa luz la podríamos lograr en la hoja con una pincelada de amarillo, y… allí magia total. Y ese “pintoresco” punto de partida fue el inicio de un camino que actualmente transito. La inspiración es algo que está presente siempre, pero su mejor vehículo es el trabajo constante, la investigación permanente, el estar abierta al aprendizaje continuo, el intercambio e interacción con pares y la presencia en el taller.
Creo que toda obra de arte es expresión y comunicación. El mensaje es polisémico y se enriquece con la interpretación múltiple de quien interactúa con ella. De alguna manera está ligada a la realidad que atraviesa el artista. Y definitivamente esa realidad adolece y/o carece de respuestas concluyentes; en esa relidad abundan los cuestionamientos, los interrogantes, la incertidumbre, los límites desdibujados, la ambigüedad y, justamente con  ese entre, como lo suelo denominar, ese pliegue de la vida, es con lo que trabaja el artista.
Definir cultura con una oración: cultura es lo que nos hace humanos.

TAXOGRÁFICA

Taxográfica es una serie de collages con papeles de revistas. Son imágenes de objetos, recortadas, clasificadas, agrupadas y pegadas. El título de la serie es una palabra inventada, alude al concepto de clasificación: taxonomía, y gráfica (papel de revistas).
El resultado de esta experiencia fue una serie de collages. Para que esto fuera posible, más de cien personas colaboraron con las revistas. El punto de partida fue, justamente, recortar minuciosamente cada objeto/forma (zapatos, canillas, sillas, etc.) y descubrir la trama que generaban esas formas yuxtapuestas, y otra vez, la magia… y la obsesión… por diseñar otro “tejido visual” hilado con otro objeto…
Por otro lado, el proceso de “recolección” de revistas implicó una serie de anécdotas e intercambio con las personas involucradas… que colaboraron con esta acción.
Porque más allá del resultado o concreción de una obra es la vivencia del proceso de realización, que se transforma en energía motora y creadora de nuevos proyectos. Ese papel trasmutado en color y forma, me sigue seduciendo en el presente; y sigo realizando imágenes y objetos, donde el rol protagónico son las hojas de revistas.
El título de una obra es muy significativo para mí, es una parte más del trabajo, si bien una obra nunca está completa, el título aporta un interrogante más, paradójicamente.
En la serie taxográfica, cada collage tiene dos títulos uno hace una cita a Magritte y el otro refiere a la imagen…

OTRAS SERIES:
PÁJAROS
TERAPIA ALTERNATIVA
PEQUEÑA SERIE DE GATOS…
PIEDRA-TIEMPO-AGUA
FONDO BLANCO
MANDATO. MADADO. MANDADOS

María Elena Escolá

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