EL COLIBRÍ Y LA FLOR

Rubén Santucho: Voz / Nico Arroyo: Batería y Percusión / Demián Santucho: Flauta / Gonzalo Fuertes: Contrabajo / José Santucho: Guitarra / Cada músico desarrolló, filmó y grabó su parte / Mezcla de audio y video: Demián y José Santucho.

Los sabores del Boliche de mi Viejo

Años 80´s, volvíamos a la Democracia, se liberaban textos, libros, canciones y cine que durante los años de la Dictadura habían sido silenciados.
Una generación (muchos de los integrantes de La Banquina, más tarde algunos de ellos, amigos entrañables) redescubríamos expresiones artísticas valiosísimas para la historia de los Pueblos.
El INTA abría sus puertas a Becarios de distintas partes del País.
Aquí llegaban Santiago Meira, Edgardo Guevara, Rubén Devoto a sumarse al equipo de científicos de la Institución.
Rubén en la Universidad Nacional de Rosario y Zavalla se cruzaba en los pasillos con un «melenudo» siempre con una guitarra cruzada en sus espalda.
Era Jorge Fandermole.
Con él trabó amistad y junto, seguramente, a otros jóvenes descubrían la Nueva Trova Cubana, y los cantores Latinoamericanos prohibidos durante años.
Allí empezaron a circular cassettes grabados y regrabados decenas de veces para difundir a quienes quisieran escucharlos.
Rubén trajo por esos años al boliche de mi viejo uno de esos cassettes.
Uno de ellos de Soledad Bravo, cantante Venezolana «Canciones de la Nueva Trova Cubana», «Cantos de Venezuela» «Pablo Milanés y Soledad Bravo cantan canciones venezolanas».
En el primero de éstos, me sorprendió su voz cantando «El Colibrí y la Flor».
Desde allí, esa canción no me abandonó más.
Con los años, gracias al acceso con el que todos nos fuimos nutriendo, aparecieron otras versiones de la canción.
También fuimos enterándonos de su origen.
Parece que la misma fue compuesta allá por el 1800, basada en una leyenda de los Pueblos Originarios, se desconoce el autor pero como las bellas composiciones, perduran más allá de los tiempos.
Las vueltas de la vida cruzaron nuevamente a aquel «melenudo» con mis hijos.
Demián, José y Ari tomaron clases en Rosario con Jorge Fandermole y participó, también, de «Juglaría» el disco de José donde tocan además Demián, Nacho Abad, Nicolás Arroyo y Gonzalo Fuertes.
Juntos, creo, contribuimos a que la belleza siga transmitiéndose más allá de los tiempos.
Ese es uno de los motivos por el cual vinimos a esta vida.
No es mucho, pero tampoco es poco.

El Tuchi
A veces, cantor
A veces, no.

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