JORGE BRAULIO GARCÍA | 5:45 AM

| 5:45 AM | Halley Ediciones |

La infancia, la madre, lo doméstico, la revelación de eso que el autor ha hecho carne, ese lugar de lo cotidiano donde deseamos alojarnos para siempre. La existencia lúdica donde se puede bosquejar un diálogo intimista entre el amor, las ausencias, el recuerdo de los días felices, lo que está por venir, aquello a fundar.

En este universo fragmentado está la vida, la obra y la voluntad como un ejercicio de fe.

5:45 AM un texto necesario. Vale la pena cobijarse en él.

Carmen Rolandelli | La Meresunda

esa noche nací
y fui nube.
rodé entre los árboles
fantasmal
asusté a unos pichones
huérfanos
no fue mi intención
atravesé un rayo de luna
creció mi sombra
y una mujer se suicidó
y esa noche
fui lluvia
y lloví
y la tierra aromó los aires
y troné
y mi grito silenció ranas y grillos
y por una vez
el trueno precedió al rayo
y la luz cegó las criaturas
que respiraban la bruma
solo un instante
es decir
la eternidad
para la mujer
con su rostro pálido
vestida de barro y sangre
en la calle desierta
mientras un niño
duerme su inocencia
al amanecer.

 

me pidió una flor,
le llevé una mariposa.
me pidió un ave
le lleve un ramo de fresias
me pidió un mañana
le llevé un hoy
no me pidió más.

 

me sacude la tarde
despojado de mi voluntad
me inclino
y busco
debajo de la cama
los últimos minutos
de tu recuerdo

cuando sea niño
jugaré carreras con la luna
a través del cristal de una ventana
y atraparé las nubes
entre panes ácimos
para beberlos
hasta la última gota de lluvia.

cuando sea niño
enhebraré un collar
con los tréboles que he de cazar
a la orilla de mi arroyo
vuelto río en mi recuerdo.

cuando sea niño
rodaré montaña abajo
cargando en mis cabellos
briznas olvidadas de algún pino
y el húmedo rocío de la mañana.

cuando sea niño
acariciaré tu rostro
tus arrugas
tus ausencias
y me sentaré en tu regazo

como cuando era niño.


desde esta vigilia
donde la noche se confunde
con las sábanas
y el tiempo
se mide en gotas
de inconsciencia.

me verás dormir.
no te desengañaré.
te dejaré acercarte.
en silencio
me besarás con
aliento a earl grey
y el miedo asomando
en una lágrima
yo te estaré esperando
ahora,
apaga la luz.


la misma cueva
que fue abrigo
fue prisión.
la misma agua
que fue rocío
fue vendaval

el mismo silencio
que fue compañía
fue soledad.

el mismo día que fue luz
fue infierno.
la misma mujer
que fue abrigo
que fue rocío
que fue compañía
que fue luz
fue.

Jorge García

Carmen Rolandelli | La Meresunda

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