MÓNICA RODRÍGUEZ ECHEGARAY «EL DESTINO Y LA HISTORIA ME LLEVARON POR EL CAMINO DE LAS LETRAS»

“Siempre el escritor o escritora terminan siendo un emergente de su sociedad y portavoces de su tiempo”

Mónica Amelia Rodríguez Echegaray, se ha formado artísticamente, comenzando desde su pasión por la danza, una actividad que generó y supo desarrollar con gran despliegue, impulsando una nueva mirada sobre la expresión corporal en nuestra ciudad, también las letras y la psicología social son parte de su vida. Hoy editó su primer libro, después de una larga trayectoria artística, y búsqueda literaria.

1- ¿Cómo vivís la experiencia de entrelazar diferentes disciplinas artísticas, danza, teatro, canto, con el mundo literario? Y ¿Cuánto influye cada disciplina artística, para enriquecer tu trabajo escrito?

Las experiencias vividas tienen que ver con mi curiosidad, mi búsqueda desde niña. Primero fue la música que estaba en toda la casa. Papá escuchaba a Mozart, Beethoven, Chopin y tantos otros clásicos. Es increíble cuánto me marcó. Aún hoy puedo tararear conciertos enteros escuchados en la infancia y adolescencia.  Así que la música fue esencial, el disparador de emociones y sensaciones que sensibilizó todo mi ser. La danza fue lo primero que apareció junto con el aprendizaje del piano por más de doce años. Papá escuchaba música en su escritorio y yo la bailaba en la habitación contigua. Me daba cierto pudor que me vieran. 

En la adolescencia junto con el piano y la poesía romántica, surgió la posibilidad de expresarme a través del teatro y la literatura. Recuerdo de esa época a Rubén Albarracín, Susana Sharry y Edelmiro Menchaca transmitiendo, y dejando huellas imborrables.

Durante la dictadura desde 1976 a 1983, sentí la necesidad de recuperar espacios para la libertad. Decidí viajar semanalmente a la Capital Federal para soltar mi cuerpo, y sentirme contenida en las redes armoniosas de la danza de María Fux, y otras grandes maestras. También para esa época, casi sin querer, empecé a estudiar en el Profesorado de Letras e Historia. Había elegido Psicología, pero la dictadura cerró esa facultad.

Así, el destino y la historia me llevaron por el camino de las letras, que en poco tiempo fue amor profundo, aunque por muchos años no ocupó un lugar protagónico en mi vida artística. Muchas veces atravesaba la danza como en Sísifo de «De sombras y claridades», en el absurdo cotidiano de Kafka, en el existencialismo de Camus y Sartre expresado con el cuerpo.

En estos últimos años, la literatura cosechó los frutos de todas las disciplinas que me formaron incluyendo la Psicología Social de Pichón Riviere y mi paso por el Psicoanálisis. 

2- ¿Cómo surgió el deseo de escribir?

El núcleo motivador aparece en la niñez. Mis padres y abuelos me relataban cuentos. Era tanto lo que me gustaba, que se los hacía repetir una y otra vez hasta aprendérmelos de memoria. Otra influencia fue Nilda López de Wall, mi maestra de cuarto grado que me trasmitió su amor por la escritura. Así fue como sin darme cuenta empecé a escribir.

En la actualidad, mi deseo de escribir surge cada vez que aparece algo que me conmueve en relación con el mundo que me rodea, la historia de nuestro país, lo social o mi mundo interno.

3- ¿Qué escritores, o escritoras admiras, y porque razón?

Son muchos. Haré una apretada síntesis. Tuvieron que ver con distintas etapas de mi vida. Los que más me marcaron fueron: Franz Kafka, Albert Camus, Sartre, Simone de Beauvoir, Ernesto Sábato, Isabel Allende, Alfonsina Storni y últimamente, Dolores Reyes, Claudia Piñeiro, Martín Kohan y Samantha Scheweblin.

4- ¿Qué te inspira para escribir?

Me inspiran: la historia argentina reciente y lo social. Desde hace varios años, también los temas relacionados con la ecología y el feminismo. 

5- ¿Cuánto influye la mirada social en tus textos?

Mucho. Diría que siempre está, más clara o más velada, pero siempre aparece. Creo que, aunque se intente tapar u ocultar situaciones difíciles o dolorosas haciendo una literatura pasatista, exótica o de entretenimiento, siempre el escritor o escritora terminan siendo un emergente de su sociedad y portavoces de su tiempo.

Mi literatura está claramente comprometida con lo que siento, pienso y con la época que me tocó vivir. 

6- ¿Qué género o estilo literario te seduce más?

Por el momento, la poesía y el cuento, pero no descarto bucear en la novela.

7- ¿Cómo fue la experiencia de publicar tu primer libro?

Enriquecedora. Siempre fui desordenada y algo perezosa para escribir. El hecho de pensar en publicar un libro me llevó a trabajar organizadamente, con disciplina y ahínco. 

8- ¿Cómo te movilizó el contexto de pandemia para escribir?

La pandemia con su encierro forzoso me obligó a parar y pensar, ahondar en lo más profundo, en lo no dicho, lo oculto y oscuro.

Así fue como escribí: «Un día siniestro de cuarentena», sobre la persecución aún en el exilio. Y en: «Diario de Deidamia», se relatan los años más cruentos de la dictadura con secuestros y desapariciones forzadas, a través de un diario íntimo de sesiones psicoanalíticas.

Tenía necesidad de exorcizar estos temas que habían quedado atrapados en los recuerdos más tristes del pasado. Sacarlos afuera y compartirlos a través de la literatura, fue un proceso sanador.

María José Sharry

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