EL BOULEVARD Y DESPUÉS

Trabajo de investigación realizado en el año 2008.

Luego de haber recorrido un camino en el que nos habíamos propuesto bucear en el Pasado Reciente de Pergamino, el Programa Jóvenes y Memoria vino a interpelarnos con la agenda actual de los Derechos Humanos y su relación con ese pasado con el cual habíamos estado dialogando en los proyectos anteriores.

La escuela, ya no era más ese lugar donde solamente aparecían los interrogantes sobre el pasado sino también se convirtió en el espacio donde lxs jóvenxs podían resignificar la Historia en relación a sus identidades barriales y a sus propias experiencias.

Fue así como decidimos ocuparnos de narrar la historia del Barrio Güemes de nuestra ciudad, lugar simbólico en el concepto de la relación pasado-presente ya que varixs de lxs detenidos-desaparecidxs de nuestra ciudad habían realizado trabajo social allí desde el Grupo Emmanuel de la Parroquia San Vicente de Paul de la mano del sacerdote Marciano Alba. Las preguntas que aparecían tenían que ver con el poder observar si los valores y acciones desarrollados en el pasado durante la conformación tan particular del barrio persistían en el Presente y qué dimensiones se cobraban allí las «deudas de la Democracia».

Es importante destacar que a partir de este momento como Grupo de Jóvenes y Memoria del Colegio Nacional comenzábamos ya a involucrarnos con situaciones político-sociales sobre las que nuestrxs alumnxs tenían mucho por preguntar. Para los docentes el desafío fue dar cuenta de cuánto del Pasado formalmente incorporado en la curricula escolar tenía que ver con las historias personales de nuestrxs jóvenes y con sus identidades en tiempo presente.

El Trabajo de Investigación:

Dice Alessandro Portelli (1) que si el enfoque de la investigación es amplio y lo bastante articulado, la memoria es desde el presente, un proceso activo de creación de significados, y no un depósito pasivo de hechos, por lo tanto, la utilidad específica de las fuentes orales no reside tanto en su capacidad para preservar el pasado como en los cambios mismos elaborados por la memoria.

Por lo expresado anteriormente fuimos a buscar los testimonios de los vecinos y vecinas en el mismo lugar donde se inscribían esos relatos, o sea en el Barrio Güemes.

Los testimonios del Pasado

Nancy Alejandra Ceccón, hija del vecino detenido desaparecido Luis Francisco Ceccón nos relataba: “nosotros llegamos al barrio en el ’73 donde no había nada, casi todo campo, pero había un grupo de la Iglesia San Vicente con el padre Marciano que hacían un trabajo social muy importante… el barrio fue un proyecto de mi papá y de gente que trabajaba en ese momento con él”… ”para mí, para mi familia, Marciano fue un referente que nos ha marcado bastante”. “Esos chicos tenían proyectos, ideales, tenían confianza en el futuro y soñaban con construir… es más, muchos de ellos que es la herencia que me han dejado mis padres tienen una manera de pensar muy distinta a la realidad del mundo de hoy…”.

Incluimos también el relato del recientemente fallecido sacerdote tercermundista Marciano Alba“obviamente eran muy queridos los muchachos y me querían y respetaban…”, “se dio con alguno de los muchachos, incluso con sacerdotes del Tercer Mundo, que empezó todo muy bien así, uniendo lo religioso y lo humano… y cuando uno llega a meterse mucho así con la gente en algunos casos vino como un desvirtuar… una desvinculación de lo religioso”… ”No, la Iglesia nunca equivocó su camino, muchos de los que se desvincularon, es un poco lo que pasó con los Montoneros…”.

Para contarnos en primera persona como era la militancia del Grupo Emmanuel en el Güemes, entrevistamos a Norma Fossa, quien fuera parte integrante del mismo. Ella nos decía: “A mí me invita el padre Marciano Alba, a participar del grupo, en mayo del ’72… Todo surgió como un grupo de jóvenes de una parroquia… los viernes a la noche nos reuníamos a reflexionar lecturas de la Biblia… íbamos al Barrio los sábados a la tarde…”.

Las reflexiones a las que llegamos sobre estos testimonios del pasado reciente del barrio dan cuenta del surgimiento de nuevos interrogantes: ¿Cómo fue que algunxs de lxs jóvenes del grupo pasaron de la militancia desde la Iglesia a la militancia político-partidaria de la época ya en otros lugares?. El sacerdote Marciano Alba ¿se consideraba a sí mismo cura tercermundista? ¿Se comprometió más tarde con el destino de lxs jóvenes del grupo religioso que él lideraba? ¿La Iglesia “nunca equivocó su camino” como él mismo lo expresa en su testimonio?.

También llegamos a algunas certezas: lxs jóvenes del Grupo soñaban con un mundo más justo y sin pobreza y se comprometían fuertemente trabajando en el Barrio para hacer realidad sus ideales. También lo hizo el sacerdote Marciano Alba quien por su compromiso con estas tareas sociales y sus características de cura tercermundista estuvo detenido en la cárcel de San Nicolás en abril de 1976.

Los testimonios del Presente

Lxs Vecinxs:

Cecilia Durán nos contaba: «yo bautice a mi bebé de seis meses… no pude bautizarlo acá porque no teníamos cura» «tan siquiera que mis hijos se puedan seguir criando en un barrio que yo siempre quise, no en un barrio olvidado».

Víctor Valiente relataba: «acá para que te arreglen una calle, cada vez que hay campaña, vienen, tapan los baches y después se van, ya está… o te dejan un pozo y pasaron las elecciones y ese pozo está hasta las próximas elecciones» «es difícil el tema de salir afuera… por lo general para los pibes de acá ellos tienen el boulevard como una especie de paredón que les cuesta atravesar… la misma sociedad lleva a estos pibes a automarginarse…».

Marta Rodríguez nos contaba su experiencia con los políticos en campaña: «te prometen que cuando yo suba, cuando yo gane vamos a hacer el pavimento, vamos a hacer cloacas y han pasado 20 años que recién ahora aparecieron las cloacas».

El funcionario público: fuimos a la Municipalidad a buscar la visión del funcionario público de entonces Eduardo Cocconi, quien era Concejal de Integración Cívica Pergamino. Él argumentaba: «…esto que vos me decís que hay familias que quisieran irse, sucede en todo Pergamino en los barrios periféricos es por temor, porque los chicos jovencitos consumen droga, consumen mal la droga, porque mezclan atrocidades, drogas baratas, basura y lo mezclan con alcohol, realmente le destruyen las neuronas y se transforman en chicos desidiosos, inescrupulosos y violentos.»

Lxs adolescentes del Barrio:

Un día lluvioso y en el auto de uno de los docentes entrevistamos a César Duarte, un pibe del Barrio. Él nos contaba: «yo siempre digo que soy del Barrio Maiztegui, por ahí digo que soy del Güemes y dicen uh! Éste debe ser un villerito de allá…» «hace siete años que vivo acá, no cambió nada ni creo que cambie…».

Lxs niños del Barrio:

Lxs encontramos un día jugando en la Plaza semidestruida del barrio, con sus amplias y pícaras sonrisas expresaban sus realidades casi como un juego más: Yamil nos contaba «…este chico ya tendría que estar en sexto, yo estoy bien, ella tendría que estar en tercero…» y fue interrumpida por Ayelén quien nos decía: «Yo no repetí todavía».

El mural en el barrio

Además de las entrevistas y la producción del video titulado «El Boulevard y Después», culminamos ese año de trabajo con la realización de un mural colectivo en una de las esquinas en la entrada del Güemes. Participamos alumnxs, vecinxs del barrio, docentes y una alumna por aquellos tiempos de la Escuela de Estética de Pergamino.

A partir no solo de los relatos de lxs vecinxs del Barrio sino también de nuestra propia experiencia recorriendo sus calles y entrando en sus hogares, pudimos llegar a algunas conclusiones acerca del Presente:

  • Los valores de solidaridad y esfuerzo mancomunado para realizar mejoras en el barrio se fueron perdiendo con el paso del tiempo sin embargo el sentido de pertenencia y el amor por el barrio en los casos puntuales que entrevistamos, se mantuvo intacto y elegían quedarse, aunque ya muchxs se habían ido.
  • La responsabilidad del estado municipal respecto a las condiciones del barrio no mejoraron, sino que se acentuaron con el paso del tiempo, y esto se nos manifestaba como una clara “deuda” de la Democracia con este sector periférico de la ciudad como con tantos otros.
  • La manipulación de la información de los boletines oficiales municipales a la hora de informar se puso de manifiesto durante nuestra investigación.
  • Las promesas incumplidas de las campañas políticas en tiempos de elecciones aparecieron como otra deuda de la Democracia.
  • La discriminación y el llamado “fracaso escolar” surgieron como temas centrales y naturalizados en la realidad de lxs vecinxs del barrio en el tiempo presente.
  • El boulevard que separa al Barrio Güemes del resto de la ciudad se nos presentó como la materialidad que dividía y reflejaba las desigualdades de nuestra ciudad.
  • Para los funcionarios del Estado la responsabilidad de que lxs vecinxs de los barrios periféricos estuvieran pasando por situaciones de abandono y violencia era responsabilidad de los mismos jóvenes de esos lugares ya que consumían «mal» todo tipo de drogas.

Ustedes, lectores de La Banquina, podrán completar con sus propias conclusiones.

¿Quién fue Luis Francisco Ceccón para el Barrio Güemes y para la historia reciente de nuestra ciudad?

Fue un militante comprometido e impulsor de la construcción del Barrio Güemes. Era albañil, levantó su casa humilde con la ayuda de lxs vecinxs, y de la misma manera comunitaria se fueron construyendo cada una de las casitas del lugar en conjunto con lxs Jóvenes del Grupo Emmanuel y el sacerdote Marciano Alba. En la casa de Luis y su familia se enseñaba a leer y a escribir a los adultos y niños del barrio, y también a conocer el Evangelio. Luís, y el resto de lxs jóvenes junto al sacerdote, lograron la construcción de 22 casas a través de una cooperativa vecinal. El grupo religioso estaba íntimamente relacionado al obispo de San Nicolás, Carlos Ponce de León, asesinado durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica y varixs de esxs jóvenes fueron detenidxs desaparecidxs en aquella época dolorosa de nuestra historia reciente.

Luis también fue detenido y desaparecido el 16 de mayo de 1978, cuando tenía apenas 31 años y cuatro hijos, desde entonces nada se supo de él, hasta que la búsqueda de Nancy, su hija, dio sus frutos. Los restos de Luis fueron hallados en el año 2011 en una fosa común junto a otros cuerpos en el cementerio de la localidad de General Lavalle, Partido de la Costa, por tal motivo se concluye que fue arrojado al mar desde un avión, es decir, fue una de las víctimas de los denominados “vuelos de la muerte”.

(1) Alessandro Portelli, «Lo que hace diferente a la historia oral,» en La historia oral, Dora Schwarzstein (Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1991), 42.

Claudia Argento

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