CUBA REAL

Visión desde Cuba: María Caridad Nápoles García (nacida unos años después de la revolución) y Miriam Nuñez Vázquez (con 12 años cuando la revolución). Ambas son Doctoras trabajando en investigaciones científicas para el Ministerio de Educación Superior.

Edgardo Guevara. – A partir de las protestas de ciertos grupos con consignas opositoras al gobierno de Cuba, incitando a la renuncia del propio Presidente y frente a la información sesgada que los medios hegemónicos de nuestro país, e internacionales difundieran, entendemos importante saber, desde su objetividad siendo parte del pueblo cubano, ¿qué y cómo fue lo sucedido?

Miriam Nuñez Vázquez. – Los sucesos del pasado 11 de julio en varias ciudades cubanas, a mi juicio es la continuidad de una serie de sucesos que se han venido produciendo en los últimos tiempos y que, lógicamente, están siendo financiados por diferentes instituciones que se dedican en Estados Unidos a la subversión ideológica en nuestro país y cuyo objetivo central es acabar con la “dictadura cubana”. Para esto, ha existido una gran propaganda anticastrista proveniente, fundamentalmente, de la extrema derecha cubano-americana residente en Miami, Florida, donde se ha fomentado el odio hacia todos aquellos que simpaticen con el gobierno y de eso, han sido víctimas muchas personas, sobre todo, artistas cubanos. Como consecuencia de esto, a finales del año 2019, algunos bustos de José Martí en La Habana, fueron profanados por ciudadanos que derramaron sangre de cerdo sobre ellos. Los ciudadanos fueron capturados y declararon que habían recibido cierta cantidad de dinero (CUC) para cometer esos delitos. Posteriormente, se incendió también una tienda en La Habana, siendo capturado el autor del hecho y su revelación fue similar a la anterior. Ya, en noviembre del año 2020, cuando el gobierno llevaba ocho meses dedicado principalmente al enfrentamiento a la pandemia en el país y se exhibían buenos resultados en el control de la misma, a pesar de las limitaciones económicas existentes, se preparó un nuevo show mediático protagonizado por el Movimiento San Isidro, constituido por jóvenes que se dicen son artistas y que hicieron una “huelga de hambre” para exigir la liberación de un miembro del movimiento que había sido detenido con anterioridad. La verdadera intención de esa acción, unos días después, fue denunciada públicamente por la prensa oficial, aunque en las redes sociales continuaban los comentarios a favor y en contra. Exactamente, dos meses después, un grupo de jóvenes se presentaron en las afueras del Ministerio de Cultura, exigiendo ser atendidos por la dirección de dicho organismo y, en ese momento, no se pusieron de acuerdo las partes y el diálogo no ocurrió, solicitando los allí reunidos la renuncia del Ministro de Cultura. Estos aunque han sido hechos aislados, continuaron sucediendo de alguna manera.

A partir del mes de abril de este año, comenzó un nuevo rebrote de la pandemia que ha incrementado enormemente el número de contagios diarios al igual que el número de fallecidos, comparados con los que habíamos tenido durante todo el año 2020. A pesar del esfuerzo hecho por el gobierno y por el personal de la salud, las nuevas cepas que circulan en el país no ha permitido el control de la pandemia, como ha pasado en otros países también. Por esta razón, la provincia de Matanzas presentó un incremento muy grande de los contagios, que tensó muchísimo la situación epidemiológica de esta provincia, la cual demandó la atención priorizada de la dirección del gobierno y el Partido y por supuesto, del Ministerio de Salud Pública, con la atención directa in situ del Ministro. Sin embargo, en las redes sociales se comenzó a tejer una campaña difamatoria, donde se hacía un llamado de auxilio para los matanceros con la consigna S.O.S. Matanzas, y se desplegó toda una propaganda alrededor de que los matanceros estaban solos, sin la atención del gobierno, etc. y luego, eso se extendió a todo el país con una llamada de auxilio S.O.S. Cuba, porque los cubanos se están muriendo por la pandemia y de hambre y un llamado constante en las redes a la desobediencia por parte de la población e incluso se solicitó una “intervención humanitaria” para salvar al país.

Paralelamente, con esto, debido al bloqueo, a las medidas impuestas por el gobierno de Trump y a la pandemia, en el país hay un desabastecimiento que incluye alimentos y medicamentos, lo que obliga a hacer enormes colas para adquirirlos y en los últimos tiempos, además, roturas y/o mantenimientos en las termoeléctricas y la escasez de combustible, han provocado falta de fluido eléctrico por varias horas, todo lo cual afecta sensiblemente a la población e incrementa las insatisfacciones.

Con todo esto como antecedente, sin dudas, el momento era el más propicio para organizar manifestaciones en diferentes ciudades del país; sin embargo, se cometieron hechos vandálicos que no tienen que ver con los posibles reclamos que pudieran hacer algunos ciudadanos. Se rompieron las vidrieras y puertas de centros comerciales, penetrando en los mismos y robando diferentes artículos, se tiraron piedras a personas, a miembros de la Policía Nacional Revolucionaria y a instalaciones, incluyendo un hospital pediátrico, se volcaron autos de la policía, etc. El Presidente se presentó en San Antonio de los Baños, en la provincia de Artemisa, lugar donde al parecer se iniciaron las manifestaciones y allí pudo constatar que había personas que participaron porque se sentían insatisfechas, pero también había otros que su objetivo era perturbar la tranquilidad ciudadana y manifestarse en contra del gobierno. Ante tales hechos, el Presidente llamó a los revolucionarios a defender las calles y hubo una respuesta inmediata del pueblo.

Hay que tener claro, que hay insatisfacciones de la población porque hay muchas carencias cotidianas y en este período de pandemia, esto se ha agudizado aún más, pero la mayoría del pueblo cubano no quiere confrontación entre cubanos, perder la tranquilidad con la que se ha vivido y mucho menos una “intervención humanitaria”, como se está aclamando en las redes, porque nosotros sabemos bien lo que eso significa. El asunto es que los gobiernos de los E. Unidos no conciben que tan cerca de ellos, haya un país pobre, que tenga la resistencia que ha demostrado tener el pueblo cubano para defender su soberanía y dignidad.

También, debo decir que hay problemas sociales en el país, que el gobierno y el partido deben atender de forma priorizada, además de que se hace necesario incrementar el diálogo, darle más participación a la ciudadanía en la construcción del país que queremos y fundamentalmente, a los jóvenes y a eso ha estado llamando el Presidente Díaz-Canel.


María Caridad Nápoles García.
– Ante todo creo que es importante aclarar que cada medio, en cada país, difundió lo que quiso. Es cierto que hubo manifestaciones en varios municipios del país, que se iniciaron en una reclamación pacífica en San Antonio de los Baños pidiendo la presencia del presidente ante la falta de electricidad, el desabastecimiento de comida y la libertad de opinión. A ello se sumaron otros que también quisieron expresar su descontento, pero lo que estuvo muy mal fue una serie de actos vandálicos que se sucedieron por elementos antisociales y que trocaron lo que pudo ser un reclamo justo en una revuelta agresiva, destructiva y totalmente injustificada. Hemos sufrido la falta de alimentos esenciales, de muchos insumos médicos, de materias primas para producir hasta lo esencial y eso todo el pueblo lo sufre, los que lo entienden y los que no lo hacen. Como parte de este pueblo sufro y conozco la situación que estamos atravesando y que se ha recrudecido por la pandemia ante la falta de ingresos por el turismo, nuestro sector económico más fuerte; pero la incitación constante desde la contrarrevolución externa e interna, con todos los medios posibles, incluido el pago por actos como estos, jugaron un papel esencial es estos hechos. Tenemos pruebas, que ya han sido mostradas en la televisión nacional y la prensa, de cómo se han venido alentando la agresividad, la destrucción de instituciones públicas, hasta de ataques a niños y policías. Cuba siempre ha sido un país de paz y socavar esa tranquilidad es parte de las malas intenciones.

E.G. – Respecto a la autoconvocatoria y a lo “espontáneo” de la misma, al parecer se quiso capitalizar cierta insatisfacción que seguramente ocurre legítimamente, pero es importante saber las razones que llevaron a esa situación sumada a este casi año y medio de pandemia.

M.N.V. – Como expresé anteriormente, hay cierta insatisfacción que para ser justos, no se ha atendido adecuadamente y a eso se refirió el Presidente en su discurso del día 17 de julio en La Habana, reconociendo que hay algunos problemas sociales que no se le ha dado el seguimiento que requiere, así como que ha faltado el diálogo transparente y oportuno e hizo un llamado a las instituciones y organizaciones de masas para darle solución a los problemas que sean posibles y que están afectando a las comunidades, sobre todo a los sectores más vulnerables de la población.

Esto, a mi modo de ver, es un aspecto al cual el gobierno tiene que darle la prioridad necesaria, pero no sólo a nivel central, sino a todos los niveles y fundamentalmente, en la base, pues estamos conscientes que con la voluntad y el ingenio de los cubanos, muchas cosas se pueden solucionar, aún con la escasez de recursos que existen y de esta forma, hacer más viable la vida cotidiana de la población.

Todo esto con la pandemia se ha recrudecido, sin embargo, hasta hace muy poco tiempo, en Cuba se ingresaba a todo el personal que diera PCR positivo al coronavirus, e incluso a los sospechosos y a los contactos de los contagiados; ya que el objetivo fundamental era proteger la vida de las personas y no se reparó en gastos ni en la situación financiera que tiene el país.


M.C.N.G. – Como decía antes ni fue simplemente “autoconvocado  ni tan espontáneo”, hubo mucha premeditación malévola, trabajo sucio en redes sociales y por supuesto, también la insatisfacción por muchas carencias del pueblo, que se han recrudecido en los últimos dos años. Todo el mundo sabe que Cuba es una isla pequeña, con muy pocos recursos y que el arribo de esta pandemia ha neutralizado el turismo que es la base de nuestros ingresos. Estamos pagando además, nuestra incapacidad de hacer producir más las tierras que tenemos, de mal acostumbrarnos a importar gran parte de lo que necesitamos. Ello ha generado un desabastecimiento de alimentos que sin dudas ha sido el talón de Aquiles del descontento popular que llevaron a estos sucesos, además de roturas que tuvieron dos de nuestras principales termoeléctricas y que ocasionaron la falta de energía eléctrica durante muchas horas durante varios días. Si no podemos comercializar con el mundo, si nuestros dólares no se pueden utilizar en las compras ni de alimentos y medicinas, si no permiten a terceros negociar con Cuba; es una asfixia total, que ningún gobierno del mundo puede soslayar.

No podemos dejar de reconocer que algunas cosas pudimos hacerlas mejor, que hay sectores que hay que priorizar, que perdemos mucho tiempo en reuniones y que algunos dirigentes han sido incapaces y ha faltado la comunicación con el pueblo. Hay que escuchar a todos los que pacíficamente piden mejoras y proponen soluciones para resolver nuestros problemas, sin injerencia de los que en gran medida son responsables de lo que hoy vivimos. No aceptamos intervención humanitaria! Conocemos bien los cantos de sirena de los vecinos del norte y sus verdaderas intenciones, intervención humanitaria es sinónimo de invasión armada, de esclavizar a nuestro pueblo y ya tenemos suficientes ejemplos de ello en el mundo.

Médicos cubanos en 21 países por el Covid-19

E.G. – Entendemos que el genocida bloqueo de hace más de 60 años, ejercido por los gobiernos de los Estados Unidos y la perversidad de las 243 restricciones impuestas por el gobierno de ese tal Trump que no se han levantado en este “nuevo” gobierno del tal Biden, han sumado además un bloqueo financiero más que perverso, cómo ven entonces el futuro y cómo muchos países desestiman y desestimarán ese bloqueo?

M.N.V. – Debo decir que esta época de pandemia ha sido muy desfavorable para la economía cubana, pues ha habido una seria restricción del turismo, han decrecido las exportaciones, las sanciones impuestas por el gobierno de los E. Unidos han disminuido sensiblemente las remesas, etc. Sin embargo, en este período se ha evidenciado la importancia de la ciencia y la innovación en la gestión del gobierno, lo cual ha podido aunar a muchas instituciones y especialistas de diferentes disciplinas en  torno a lograr la soberanía en todo lo relacionado con la atención a la pandemia. De igual forma, se han aprobado numerosas medidas para incrementar la producción de alimentos, con los recursos del país, lo cual es un asunto de seguridad nacional y se le está dando la atención y el seguimiento requeridos. Además, se están tomando un grupo de medidas para eliminar trabas burocráticas y reactivar la economía, que permitirán que las empresas estatales jueguen el papel que se espera de ellas, además, de la creación de las micro y medianas empresas tanto estatales como privadas que, lógicamente, dinamizarán la economía cubana.

Todas estas medidas permitirán avanzar, aunque, lógicamente si se eliminara al menos la persecución financiera y las 243 medidas tomadas por el gobierno de Trump, yo estoy segura, se avanzaría mucho más, pero de continuarse trabajando de esa forma, se activará la economía y esto repercutirá en una mejoría de la vida de los cubanos.

La resistencia que ha demostrado el pueblo cubano a lo largo de estos más de 60 años, su espíritu solidario con todos los países del mundo, compartiendo lo poco que tiene y no lo que le sobra, el nivel científico y prestigio alcanzado en muchos sectores a pesar de todas las restricciones económicas y financieras, hacen que Cuba sea admirada y respetada por muchas personas a nivel internacional; por lo que como está sucediendo, actualmente, son muchas las muestras de solidaridad de varios países, instituciones y personalidades en el mundo, a pesar de que algunos se empeñan en manchar la imagen del país en el mundo.

M.C.N.G. – A pesar de la abrumante mayoría de votos en la ONU contra el bloqueo que Estados Unidos ejerce sobre Cuba durante más de 60 años, este flagelo sigue asfixiando a nuestro país. Se restringe el comercio, la posibilidad de que empresas de otros países hagan negocios con Cuba, se prohíbe las transacciones en dólares y ahora la posibilidad del país de depositar sus ingresos en dólares en el exterior.  Son daños de cientos de millones de dólares los que se han ocasionado sobre Cuba, con un impacto económico y social claros que estamos pagando hoy más que nunca en el déficit de medicamentos y otros insumos para luchar contra esta pandemia. Muchos activistas en los cinco continentes del mundo reclaman el fin de este injusto e inhumano bloqueo contra Cuba y varios países han enviado ayuda humanitaria con mascarillas, jeringuillas, elementos de protección médica y comida. Los amigos del pueblo Cubano siempre encuentran vías para burlar el bloqueo y tendrá que seguir siendo así, porque dudo mucho que la Casa Blanca cambie su actitud hacia Cuba.

E.G. – Seguramente hay medidas que la conducción de la Revolución Cubana puede tomar internamente que mejoren la situación de abastecimiento y se puede incluir autocríticas necesarias para realmente fortalecer la Revolución, cuál es la discusión al respecto?

M.N.V. – En abril de este año, se efectuó el Congreso del Partido y en el discurso de clausura, el actual Primer Secretario del Comité Central del PCC y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, hizo un análisis crítico de la necesidad que tenía el país de acometer numerosas tareas, pero hacerla de forma diferente, tratando de darle más participación al pueblo en las soluciones a los problemas, o sea, incrementando el diálogo con la base. A raíz de los sucesos del 11 de julio, en su alocución a la población, el Presidente se refirió nuevamente a esto y reconoció autocríticamente la lentitud en la solución de algunos problemas y la no atención debida a algunos problemas sociales que vienen afectando a la población. Posteriormente, en su discurso del 17 de julio, llamó a la unidad de la nación y a trabajar juntos para solucionar los problemas y dijo que a Cuba hay que ponerle el corazón, un corazón del tamaño de las dificultades; lo que significa que hay que trabajar duro, pero unidos, obviando las diferencias de criterios que tengamos y salvando lo que nos une para sacar a Cuba adelante.

Pienso, que la discusión de este tema está hoy en el sentir de los directivos del gobierno central y necesariamente, tendrá que estar también en el sentir de los directivos de los niveles inferiores, que es donde se gana esta batalla.


M.C.N.G. – Sin dudas el primer análisis hay que hacerlo hacia adentro y aunque muchas cosas se han dicho, no siempre hemos logrado que se escuchen, se tramiten adecuadamente y se solucionen. No hemos logrado incrementar nuestras capacidades productivas ni que todos los Cubanos trabajen. A pesar de la subida, los salarios siguen siendo insuficientes; lograr repartir mejor la comida y los medicamentos que tenemos en esta pandemia, resulta una tarea pendiente. Hoy se han tomado una serie de medidas como la eliminación de restricciones aduaneras a medicamentos y comida, que debieron tomarse antes. Pero los Cubanos que queremos una patria mejor, que siga siendo justa y socialista, tendremos que seguir trabajando porque nuestros dirigentes escuchen y ejecuten mejor.

E.G. – Cómo se explica que en esa situación de bloqueo y desabastecimiento en un marco de pandemia mundial, Cuba sea el primer país de Latinoamérica y el Caribe que logró sus propias vacunas y avanza en un plan de vacunación masiva de su pueblo?

M.N.V. – Es conocido por todos, que el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, el 15 de enero de 1960 dijo que Cuba tenía que ser un país necesariamente de hombres de ciencia, de hombres de pensamiento y desde esa etapa tan temprana se empezó a trabajar para ello y por eso, el país fue proclamado libre de analfabetismo el 22 de diciembre de 1961. A partir de ahí se desarrolló una labor educacional impresionante, que ha permitido a lo largo de estos años formar los recursos humanos necesarios y también, la creación de muchas instituciones científicas. Además, en la década del 80, se comenzó a desarrollar la biotecnología y en una época tan difícil como la década del 90, en pleno período especial, cuando se derrumbó el campo socialista y Cuba perdió una gran parte de sus ingresos, se inauguraron Centros de Biotecnología para el desarrollo de vacunas y medicamentos contra el cáncer como es el Centro de Inmunología Molecular (CIM). La política trazada por el país permitió que se obtuvieran diversos fármacos, algunos de los cuales son únicos en el mundo. Así surgió el Interferón, el Heberprot  P, la vacuna  para la meningitis tipo B, la primera vacuna obtenida por síntesis química para el Haemophilus influenzae, entre otros. Luego, hay experiencia en el país en la elaboración de vacunas e incluso existe una institución científica dedicada a esta actividad, que es el Instituto Finlay de Vacunas (IFV). Esto ha permitido que la mayoría de las vacunas que reciben los niños en Cuba, se produzcan en el país.

Todo lo anterior y la reunión oportuna que tuvo el Presidente, en el mes de mayo de 2020, con científicos y directivos de instituciones biotecnológicas donde habló de la necesidad que tenía el país de tener sus vacunas para enfrentar la Covid-19, o sea, de tener soberanía en este sentido, motivó sensiblemente a los científicos a trabajar en función de esto. Además, ha sido crucial, que para lograr este objetivo, se convocaron a varios especialistas e instituciones creándose un grupo multidisciplinario que ha trabajado sin descanso para lograr el objetivo. Por otra parte, la participación decisiva de la entidad regulatoria en el país de los medicamentos (CECMED) y del Ministerio de Salud Pública en los ensayos clínicos, así como la participación voluntaria de la población, hicieron posible que hoy se cuente con cuatro candidatos vacunales (Soberana 01, Soberana 02, Soberana Plus y Mambisa) y con una vacuna (Abdala) con un 92,28 % de eficacia, o sea, con una efectividad similar a las mejores obtenidas por grandes trasnacionales farmacéuticas.  Esta actividad ha sido chequeada por la máxima dirección del país sistemáticamente, efectuándose encuentros frecuentes entre los directivos y los líderes científicos de los referidos candidatos vacunales. Hoy, este logro es un gran orgullo para todos los cubanos, pues a pesar de las carencias y las dificultades, los científicos han trabajado sin descanso y desinteresadamente para lograr el gran objetivo de salvar a la población cubana, efectuando la vacunación a todas las personas en este año 2021. Actualmente, ya está vacunada un poco más del 20% de la población y se continúa avanzando en la misma para lograr la meta trazada.

Por otra parte, además de las vacunas, en el país también se han construido respiradores artificiales, equipos imprescindibles en las salas de terapia intensiva para los pacientes en estado grave y crítico, lo cual fue necesario, dada la negativa de algunas empresas de vendérselos a Cuba debido al bloqueo. También, se utilizan varios productos farmacéuticos fabricados en el país para el tratamiento a la Covid-19, se ha logrado un test de antígenos netamente cubano, un transportador de muestras y se ha iniciado la fabricación de hisopos para tomar las muestras para el PCR y de mascarillas, o sea, que se ha trabajado para lograr la soberanía en todo lo relacionado con la pandemia y todo eso se ha hecho durante los últimos 16 meses.  Un aspecto a destacar es que en este empeño han participado tanto trabajadores estatales como trabajadores por cuenta propia, todos unidos para alcanzar las metas propuestas.

M.C.N.G. – A pesar del complejo y difícil escenario que vivimos, Cuba no ha dejado de ser un país de hombres de ciencia. Los pocos recursos que tenemos se destinan a salud como primer derecho de cada ciudadano y los esfuerzos de tantos científicos comprometidos, han logrado que hoy tengamos 5 candidatos vacunales, dos de ellos de probada eficacia, y más de medio millón de la población vacunada con el esquema completo que comprende tres dosis. Se registra una tasa de 28,9 dosis por 100 habitantes, cuando el promedio mundial es de 29,5. Esto responde a que nuestro gobierno ha priorizado siempre la ciencia, transversal a nuestros pilares fundamentales: Salud y Educación. Tenemos más de 30 años de experiencia en producir vacunas, avaladas por la OMS y distribuidas en buena parte del mundo, y nuestra meta es que en el 2021 toda la población cubana esté vacunada e inmunizada.

Edgardo Guevara

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