EL HUEVO DE LA SERPIENTE

 “La estupidez insiste siempre”
Albert Camus.

Los límites de la libertad de expresión.

La libertad no es absoluta. En nombre de la libertad se borran y cruzan límites éticos y legales. Entre tantas libertades, la de expresión es un derecho humano con categoría jurídica-social de alta sensibilidad para el desarrollo de la persona humana y las sociedades. Es un valor cultural y un bien político-social de enorme necesidad en las democracias que defienden y respetan la pluralidad de ideas, la diversidad y disidencias de opiniones y los grandes debates ideológicos comunitarios-colectivos.

Es un deber social y estatal garantizar el derecho a la libre expresión, y denunciar situaciones o actos que la impiden. Pero distinto es, en nombre de la libertad de expresión, construir y publicar mensajes en los medios de comunicación cuya forma y contenido están determinados por el odio, la violencia, la intolerancia política, la discriminación de clase, y la misoginia.

Un comunicador, periodista, y más grave aún, un propietario-director de un medio debe desarrollar su actividad y derechos en un marco de calidad técnica y artística y de una ética profesional periodística signada por la honestidad intelectual, la búsqueda y comunicación de la veracidad de los hechos y la construcción de libres opiniones basadas en razonables argumentos y fundamentaciones, totalmente desprovistas de intenciones descalificadoras, difamatorias, falsificadoras de la realidad, distorsionadora de los hechos, estigmatizadora, discriminatoria, mentirosa y apologética de la violencia.

Desde “La Banquina” creemos que los medios de comunicación son un servicio público que tienen una función formativa de educación no formal y una responsabilidad insoslayable en la promoción de valores cívicos-democráticos positivos y pacíficos desde una gestión de poder que tienda a la construcción de ciudadanía.

Sin pretender erigirnos en tribunal moral de juzgamiento de conductas en relación a las personas, y sosteniendo que en nombre de la libertad de expresión no se pueden cruzar determinados límites, expresamos nuestro desacuerdo y repudio a las expresiones vertidas por el propietario-director de la Emisora de Frecuencia Modulada de Pergamino FM CITY ROCK 97.5, Ariel Francioni.

Gustavo Pérez Ruíz

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