SIGO ENSAYANDO MI POESÍA

Rafael Restaino ha escrito entre otros libros: Historia del Partido de Pergamino, Historia de los inmigrantes, Poemas llanos, Poemas de amor, Los poemas de Juan Guerrero, El despertar de Juan Guerrero, El pensamiento vivo de Juan Domingo Perón, Los discursos de Perón en Pergamino, Cuentos Peronistas, Tengo que sacarme de encima el gordito de la pelota, Desde la orilla de la historia, Ricardo Juárez, el pintor de la llanura, Jorge Galli, el obrero que se hizo cura, Los mojones de José Karaman.
En la actualidad colabora en distintos medios de comunicación.

Sigo ensayando mi poesía

             “¿Acaso he podido pintar ese azul serenísimo,
             o ese mundo en dolor, ?
Entonces cómo voy a estar conforme con lo hecho hasta ahora”

                            Rafael Sedda


No estoy en nada de acuerdo con lo que he escrito
al menos hasta ahora.
Tengo setenta años y no he podido encontrar
algunas líneas donde estén presentes
el serpenteado peregrinaje,
           los atesorados atardeceres,
                                         el sol llanero,
                                                 los fuegos azules.

No estoy de acuerdo con mis versos,
en nada estoy de acuerdo
salvo por la sana intencionalidad
                            que he puesto en cada uno de ellos.
Pero debo confesar en esta hora
Que no he podido desentrañar mi ritmo,
                                                 pintar mi azul,
y ni siquiera he plasmado aquel beso.

Puedo justificarme fácilmente
En mi país lo más fácil del mundo es justificarse.

Decir que me ha tocado vivir en una ciudad sorda
y hostil a los cantos.

Una ciudad con gente de corazones desiertos
                                 que ignora este tipo de ofrenda.

No es menos cierto que he caminado
una ruta en declive
que me alejó del alba,
                               de la música,
                                         de los signos celestes.

Que he estado inundado de tristes voces
Y de ojos opacos
Y de una realidad oprimente.

Sin embargo siempre permaneció en mí, el laurel
                                     que aguarda su nacimiento
Y supe recoger la hierba que lavan los dolores
Y jugar con el misterio de las palabras.

Por eso digo en este espinoso trayecto
Que a pesar de no estar de acuerdo
Con la paleta con que he plasmado
                                          mis pulsaciones
Sigo ensayando, día tras día, mi poesía.

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