ENSAYO VISUAL

DRAGÓN DE AGUA.

Observa el monstruo maravilloso del mar, con gestos pueblerinos y ciudadanos. Piensa que similares sensaciones experimenta mirando el río, su caudal y corriente. Respeta su inmensidad, sus ritmos, cambios y colores. Toma distancia, se acerca. Se da cuenta que al mirar grandes inmensidades de agua también se va moviendo, no solo su mirada, sino también su cuerpo. Huye y regresa divertida, se arriesga, se zambulle. Todo confluye, arremolinado, en cada inspiración de aire salado.

Sus pies se hunden, inmanejables, en el suelo arenoso. Luego descansa, apacible y vuelve al ruedo. La ola impacta y enciende de rojo la cara de la niña que ahora espera al monstruo de agua para saltarle y sorprenderlo por arriba con todo su cuerpo.

Fotografías: Marina Costantini

María Laura Crespín

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