LUCINI, LA FÁBRICA

Durante el año 2007 decidimos abordar, el aspecto económico de las historias locales durante el pasado reciente y es por eso que el video, “Lucini, La Fábrica”, a través del testimonio de ex empleados, documentos periodísticos y archivos históricos, muestra la desindustrialización producto de la economía de la época, e instala el interrogante de la complicidad empresarial y el gobierno militar para poner en marcha un modelo económico ajeno a los intereses nacionales. En este trabajo también abordamos la detención y desaparición de José Maria Pellita, delegado de esta fábrica.

Un poco de Historia sobre la Fábrica Lucini:

En la década del ‘50 Omar Lucini y sus hermanos compran terrenos en Pergamino y conformaron una sociedad anónima. En 1958, Omar se asoció a Dalbrolo, con quien gestaron la Fábrica Lucidal. En 1965, surge la Fábrica Lucini S.A. que se transformó en una de las empresas más importantes de Pergamino y la zona. Esta fábrica creció rápidamente, llegó a exportar su producción de laminados a Estados Unidos, incluso esta fabricación fue utilizada para la construcción de las famosas “Torres Gemelas”.

Con la intención de comprar un alto horno, la empresa se convirtió en competencia para los intereses de Martínez de Hoz, director de Acindar y pronto la fábrica ya no contaría con los recursos necesarios para mantenerse en pie. (1)José Alfredo Martínez de Hoz, pasó de ser presidente de Acindar hasta 1976, a ocupar el cargo de Ministro de Economía de la Nación a partir del golpe militar, posición desde la que se encargó de otorgar innumerables beneficios a su empresa, que a lo largo de la dictadura se benefició de los regímenes de promoción industrial (a expensas de la empresa estatal SOMISA), de la transferencia de su deuda privada al estado, y de cuantiosas transferencias de recursos que cimentaron su expansión como grupo económico”

Este momento histórico se caracterizó por las complicidades civiles, entre ellas la que existió entre las patronales empresariales y los militares. Es así como se realizaron transformaciones estructurales basadas en una política de desindustrialización, mientras instalaban una política económica en la cual la valorización financiera se convirtió en el eje de la economía.

(1)Victoria Basualdo, Complicidad patronal-militar en la última dictadura argentina:
Los casos de Acindar, Astarsa, Dálmine Siderca, Ford, Ledesma y Mercedes Benz1,  Trabajo publicado en la Revista Engranajes de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (FETIA), Número 5 (edición especial), marzo
2006.

Los empleados:

Roberto Azpeitia nos brindó generosamente su testimonio. En su relato nos contó que los obreros de Lucini pertenecían a la UOM y que los delegados eran proporcionales a la cantidad de trabajadores que había en la fábrica. Existía una Comisión Interna que realizaba los reclamos diarios para la mejora de las condiciones laborales. En ese sentido consiguieron aumentos importantes en sus salarios, el boleto de colectivo, un comedor escolar, una ayuda escolar para los hijos de los empleados y un campo de deportes.

En ese auge de prosperidad, surge un equipo de fútbol con el nombre de Lucini, que marcó un hito en la historia pergaminense por sus logros deportivos. En 1978, el equipo de Lucini, ganó el torneo invicto venciendo a la mayoría de los rivales en forma terminante. Meses más tarde a esa conquista el club dejó de funcionar debido a la complicada situación económica del país que también afectó a la empresa.

Los testimonios de varios obreros de la fábrica dieron cuenta de su sentido íntimo de pertenencia a esa fábrica “que les daba todo”, la posibilidad de un trabajo digno y hasta la oportunidad de comprarse “la casita”. Con la intención de adquirir varios altos hornos, la empresa se convirtió en competencia para los intereses de los grandes monopolios nacionales y transnacionales. Por ejemplo, desde el directorio de Acindar se decidió no enviar más insumos y pronto la fábrica ya no contaría con los recursos necesarios para mantenerse en pie. En ese momento Alfredo Martínez de Hoz, uno de los principales accionistas de de Acindar, pasó a ocupar el cargo de Ministro de Economía del gobierno de la Dictadura.

En 1979 ya Lucini entraba en etapa de franca decadencia. En 1980 la Empresa declara una quiebra fraudulenta, hubo una intención de rescatarla, pero ya los obreros empezaron a padecer la No paga de sus salarios hasta por tres meses. Se vendió parte de la maquinaria en remate y otra parte se alquiló.

Mario Alonso, ex empleado de la fábrica nos contaba: “el cierre, fue algo traumático para todos, porque cuando la gente se encuentra que tiene un buen trabajo, que ganás muy bien, que mantenés tu familia, que te sobra un peso para construir la casa, de repente no tenés nada, se te viene el mundo abajo”

La Experiencia:

Durante este trabajo vivimos dos momentos muy movilizantes y de mucho aprendizaje.

En Primer lugar, las entrevistas a los ex empleados de Lucini, las hicimos en el mes de Julio de 2011, durante un reencuentro, allí estaban todos con ánimo de seguir manteniendo ese vínculo “familiar” que habían construido durante sus pasos por La Fábrica.

Sus relatos emotivos se iban complementando y construyendo la Memoria Colectiva de ese lugar que había sido para muchos de ellos y sus familias, algo parecido a un segundo hogar.

En segunda instancia, fue muy interesante para el grupo de docentes y alumnes visitar una pequeña fábrica siderúrgica, “Lauter”, que en ese momento estaba funcionando en el antiguo predio de Lucini. Allí entrevistamos al ingeniero Jorge Tormo, Jefe de Planta, quien nos relataba cómo había ocurrido la decadencia y posterior “desaparición” de la fábrica sobre la cual estábamos investigando. Según Tormo, Lucini fue comprada por Acindar y Siderta y luego estas últimas empresas se dividieron el “negocio”.

Lauter compró los restos que habían quedado en ese antiguo predio, pero cuando llegaron al lugar, encontraron que las maquinarias habían sido intencionalmente destruidas. Según el ingeniero, las grandes empresas no aceptaban ni una mínima competencia en la industria de laminados de acero.

Durante esa instancia tuvimos el privilegio de ver la realización de “una colada”, momento mágico de luces, fuegos en alquimia con algunas voces de los obreros perdidos en el ruido de las máquinas. Comprendimos que estábamos en presencia de un hecho casi “artístico” y pudimos comprender mejor el sentir de los ex empleados.

Lamentablemente esta pequeña empresa también tuvo que cerrar sus puertas poco tiempo después de la realización de nuestro trabajo.

El delegado obrero detenido-desaparecido:

José Maria Pellita, delegado de los obreros de la Fábrica Lucini, fue detenido desaparecido el 21 de septiembre de 1976, en la ciudad de Pergamino.
La vigilancia efectiva de la DIPPBA sobre el movimiento obrero, atendió los distintos niveles de organización, desde la CGT hasta los cuerpos de delegados, deteniéndose con mayor detalle en los sindicatos por rama de actividad. También los establecimientos industriales y fábricas fueron sometidos a la mirada de la inteligencia policial. Con el fin de captar el conflicto en el lugar de trabajo. En la fábrica, en el sindicato o en la calle, los agentes de la DIPPBA buscaron identificar al “activista”, al sujeto capaz de subvertir el orden con sus ideas y acciones, adelantarse a los conflictos sindicales e identificar los vínculos entre trabajadores y otros actores sociales y políticos.

Roberto Azpeitía nos contaba: “cuando viene el golpe de Estado desaparecieron los delegados”. Al año siguiente José Maria Pellita, dirigente de la Juventud del partido Comunista y delegado obrero de la Comisión Interna de la fábrica, fue detenido en nuestra ciudad y continúa desaparecido.

Cierre:

El mito de Lucini aún perdura intacto en la memoria colectiva del pueblo de Pergamino. La fábrica sigue viva en el corazón de quienes formaron parte de ella, y en todes les pergaminenses como símbolo de la actividad obrera y su dignificación en el trabajo. Fue ejemplo de una política económica que invirtió a favor de la gente y otorgó derecho a sus trabajadores y trabajadoras. Nuestro grupo de docentes y alumnes pudimos a partir de este trabajo de investigación profundizar en la complicidad empresarial con la dictadura y ampliar nuestra mirada. Seguramente muchos de los interrogantes que nos hicimos en aquel momento continúan aún sin respuestas en el presente.

Ex empleados entrevistados:

Roberto Azpeitía.
Mario Alonso.
José Brito.
Ramón Francisco Agnesino.

Video Lucini, la fábrica:

Bibliografía recomendada:
La década de oro pergaminense. Análisis del proceso de urbanización de la ciudad de Pergamino – Prov. de Buenos Aires, Argentina – y su vínculo con el desarrollo de la industria confeccionista local (1960-1970). Victoria Luján SánchezMarina Calderone.

➡️ Para trabajar el 24 de marzo.

Claudia Argento

Compartir en:
Share on facebook
Share on whatsapp
Share on email
Share on twitter
Share on print