EL ARTE EN LA EDUCACIÓN E INTEGRACIÓN DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Testimonios de Marta Lere, Romina Cruellas, Nicole Kiesevich, Melina Deville, Luciana Cruz y Alexis Chávez.

Hace 35 años algunos “audaces”, entre los que se contaban Marta Lere y Neme Carenzo, actores de teatro con talento probado, decidieron trabajar con chicas y chicos con discapacidades (calificativo que cambio varias veces de nominación, y ellos hicieron perdurar como de “capacidades especiales”). Una tarea que se hacía a primera vista, imposible, pero que los dos actores, acompañados de algunos colaboradores, llevaron adelante con inmensa presteza.

Quien escribe esta nota, asistió a esos primeros ensayos y vivió jornadas inolvidables, lo que llevó a escribir muchas páginas sobre la experiencia que siempre me deslumbro. Fue la primera experiencia nacional en la materia y sobre ello ya se ha escrito muchísimo y se seguirá escribiendo, así que por ahora ¡Felices 35 años! Y vamos a lo que hoy nos ocupa.

Desde ese día en adelante con las puertas abiertas de par en par, el trabajo con personas con discapacidad (hoy la terminología es esa: “personas con discapacidad”) fue creciendo y avanzando hacia otras disciplinas artísticas.

Marta, la pionera

Pero consideremos primero la palabra pionera de Marta Lere sobre la actualidad del entrañable GAE:

“Las personas con discapacidad fueron sin duda las más afectadas por la pandemia. El aislamiento en ellos y ellas produjo depresión, angustias a tal punto que ahora les cuesta conectarse con la sociedad.
Apenas pudimos nos juntamos para trabajar, regresaron a la presencialidad 17 actores y actrices de los 25 o 30 que componen el elenco. Con Neme (Carenzo) nos propusimos en estos 3 últimos meses trabajar con improvisaciones de la vida Cotidiana y armamos una muestra sencilla para el 9 de diciembre, y ahí nos dimos cuenta la cantidad de herramientas actorales que manejan y el compromiso y responsabilidad con que transitaron estos cortos ensayos.
Con esta muestra y una cena a la canasta festejaremos nuestros 35 años de ininterrumpida labor actoral y de inclusión social y cultural.
Y será un homenaje para las tres personas tan queridas que nos llevó el COVID. Juani, Crimilda y Ñato”

AdaptArte y las nuevas experiencias

Las profesoras Romina Cruellas (Literatura), Nicole Kiesevich (Danza) y Melina Deville (Plástica) llevan adelante en la Escuela Municipal de Bellas Artes un taller integrado que está dando muy buenos resultados y así nos cuenta sobre el proyecto Romina:

“AdaptArte es un programa que surgió, en Pergamino, a fines del año 2018 con la intención de crear un espacio de expresión artística a personas con discapacidad. En sus comienzos se desarrolló desde la Sub Secretaría de Deporte, con el fin de ofrecer diferentes talleres a esa población para sumar otro instrumento, además del deporte, que promueva la inclusión y la estimulación.

Lo que comenzó como una “prueba piloto” terminó siendo un programa exitosamente aprobado por el gran número de personas con discapacidad que se sumaron en muy poco tiempo.

“AdaptArte” se caracteriza, no solo, por ser un espacio de encuentro, socialización y aprendizaje, sino porque aplica un método de enseñanza diferente. Los profesores del programa, además de entretejer la teoría con la práctica, unimos y abordamos todas las temáticas- presentadas por nosotros o las sugeridas por los propios alumnos- de una manera integral y circular. Descubrimos que abordando los mismos contenidos desde todas las áreas o disciplinas los alumnos con discapacidad obtuvieron excelentes resultados en cuanto a la asimilación y el aprendizaje.

“Lo que se escribe después se pinta o se baila o se actúa o viceversa”. Es una manera de que sean atravesados desde todos los sentidos, porque tenemos en cuenta siempre la individualidad con sus fortalezas y debilidades. “Adaptarte” ve la capacidad en la discapacidad y ahí es donde apunta para sacar el máximo provecho de cada persona. “AdaptArte” es un espacio que lucha para que todas las voces sean escuchadas y que pretende que todas las manifestaciones artísticas de personas con discapacidad no queden en un aula, sino que salgan al mundo y que sus obras sean reconocidas o disfrutadas por la sociedad.

Desarrollar experiencias artísticas propone descubrir nuevos horizontes. El arte constituye un pilar fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad ya que tiene el potencial de fortalecer aptitudes y habilidades que les sean útiles para su desarrollo personal y para adaptarse al entorno social.                                                             

La pintura, la danza, las artes plásticas, el canto, la fotografía o el teatro son excelentes herramientas de comunicación para fortalecer la integración y la inclusión.

El arte es un vehículo fundamental para la libre expresión. Permite desarrollar la imaginación y potenciar la autonomía. Sus beneficios son indiscutibles, la creatividad artística es un bien común y en mayor o menor medida, todas las personas son capaces de desarrollarla si encuentran un entorno adecuado. Los talleres favorecerán, así, el contacto con el exterior y sus relaciones interpersonales.

Los talleres literarios son espacios por naturaleza. Están orientados al aprendizaje, la creación y el intercambio. Jamás son unidireccionales ni meramente expositivos. Un taller literario tiene que ayudar a cada participante a forjar una voz propia y a empoderarlo, a ser escritor o escritora, o solamente disfrutar de la escucha desde su contexto cotidiano.

Nicole Kiesevich agrega: “La danza es un lenguaje universal.

Danza en colores,  ¿te invito a bailar?.

Un espacio creado hace 12 años, que nació de la mano de Marta Lere, dónde desde su saber guió nuestro crecer y nos dio alas para seguir aprendiendo.

Hace muchos años que vengo vivenciando clases de danza dónde la mirada está puesta en lo que puedo hacer, en mi potencial, en desarrollar desde la creatividad el movimiento.

Entiendo por movimiento, que cualquier parte de mi cuerpo lo puede hacer, sabiendo que en cada danza comunicamos, expresamos emociones y sentimientos.

Cuando uno como docente potencia lo que sí se puede, el alumno comienza un camino a descubrir, siempre sostenido y contenido en un vínculo de cuidado y confianza.

Respetando las diferencias, sabemos que cada ser es único e irrepetible y en esas diferencias nos encontramos, evolucionamos, aprendemos juntos.

La danza de la mirada, de un gesto, de movimientos muy grandes o pequeños, es infinita las posibilidades que tenemos de crear danza y es así que convivimos, por ejemplo, con una silla de ruedas dónde desde nuestra imaginación tiene alas para volar.

Esta danza hace foco en el bienestar, sostenida por el amor, por la alegría de reunirnos en cada encuentro a bailar, dejamos trascender las luces y sombras que vibrar al pulso de la vida.

El movimiento tiene pausas, tiempos de descanso y eso también es danza.

Somos un arcoíris de colores bailando, dónde cuando nos mezclamos desparramos destellos de alegría.

Somos grupo, equipo de bailarines que creamos juntos.

Y poder trabajar en equipo con Romina Cruellas, en Literatura y Melina Devile en artes plásticas, al trabajar en red estas tres áreas del arte-Literatura. Plástica y Danza en los alumnos, ellos crecieron mucho más como artistas y cada uno pudo descubrir nuevos recursos artísticos en lo que se sienten felices.

Como docente, elijo trabajar en equipo; en cada reunión las ideas se debaten y se potencian, en cada clase se ven resultados de este entretejido de artes que le da brillo al grupo y a cada uno de los alumnos.

El arte sana, el arte abraza, el arte nos deja comunicarnos, desde este pequeño espacio de luz es donde todos tenemos la posibilidad de ser, quien es cada uno y de crecer junto a los otros.

La danza, dentro de estas artes, es un lenguaje universal, en cualquier parte del mundo nos podemos comunicar y eso abre lazos de amor que dejan huella de querer seguir aprendiendo”.

Desde la mirada de la profesora de Plástica Melina Deville: “El Arte es un lenguaje, en la cual expresamos sentimientos e ideas.

Soy profesora de Artes visuales y Acompañante Terapéutico. Hace 9 años empecé a trabajar en Ariquen (Centro Educativo Terapéutico) con niños, adolescentes, jóvenes y adultos con discapacidad.

Cada clase es un hermoso momento compartido, entre risas, música, color y pintura. Experimentamos diversas técnicas artísticas, trabajamos a partir de una obra de arte, de una palabra, de una canción, en el cual expresamos emociones y nos divertimos jugando con los diferentes materiales de las artes plásticas.

Las artes plásticas intervienen en la creación, utilizando la imaginación para crear y comunicarnos a través de un dibujo, una pintura, una escultura.

Hace unos años empezamos a trabajar en equipo junto a Romina y Nicole, articulando tres disciplinas del arte: literatura, danza y artes plásticas, en la cual descubrimos en cada clase nuevos recursos artísticos. Desarrollar experiencias artísticas propone descubrir nuevos horizontes, en el cual nuestros alumnos participen en diversas experiencias, lo disfruten y se expresen por medio del arte”.

Y no podemos dejar de lado la palabra de los chicos que bucean “desde el pupitre” esos nuevos conocimientos y sociabilización que los acercan todos los días a más y más libertad:  Guido Vergara nos dice “Adaptarte es un espacio que está comprometido desde una mirada social y cultural para las personas con discapacidad. Las profes son hermosas y con esto le hacen un bien a la humanidad. En Adaptarte conocimos amigos y aprendimos a escribir. Descubrí algo en mí que no sabía que lo tenía”.

La profesora de danzas de AdaptArte, Nicole Kiesevich, acompañada por uno de sus alumnos con discapacidad fisica, danzando en la presentacion del nuevo edificio de la Escuela Municipal de Bellas Artes.

La extensión en Capital

Fuimos también a buscar a Luciana Cruz, excelente actriz y profesora de teatro que nació y vivió junto a las clases de su madre e íntegro elencos con el GAE. Luciana desarrolla un taller para personas discapacitadas en la sede de la EMAD de Capital, llamado “SinVergüenzas” y nos cuenta: “Desde el año 2015 comienzo a dictar clases del taller de teatro “SinVergüenzas” para adultos con discapacidad, espacio que depende de la Secretaría de Extensión del Departamento de Artes Dramáticas de la UNA. Este espacio crece año a año exponencialmente, no sólo en la cantidad de alumnos y alumnas (actualmente 24) sino en la repercusión en los espacios comunes de la Universidad, en los vínculos con los alumnos y alumnas de las carreras, con el personal docente y no docente.

Hemos participados en diversos eventos del ámbito cultural representado a la Universidad como por ejemplo: Puentes Culturales en el Centro Cultural San Martín; formamos parte del vídeo Educación y Diversidad para el profesorado de teatro de la EMAD; participamos con nuestro espectáculo del Primer Festival Provincial de Teatro e Inclusión llevado a cabo en el Teatro Lope De Vega de la ciudad de Pilar; también en la Universidad de Lanús en el teatro Cátulo Castillo con un posterior debate sobre la inclusión en la Universidad. Recibimos a futuros profesores de teatro del profesorado de la EMAD que realizan sus prácticas en nuestro taller. Y, como docente, he dictado el seminario “Introducción al trabajo artístico para personas en situación de discapacidad” a través de la Secretaría de Extensión de la UNA.

A través de este espacio se fomenta la inclusión, asumiendo como primera medida que las personas en situación de discapacidad son sujetos de derecho y como tales, tienen derecho a poder estudiar teatro en la universidad que se especializa en dicha área. Visibilizar a las personas con discapacidad dentro de la universidad desestigmatiza y contribuye a construir una sociedad más justa e igualitaria. Que este grupo de artistas forme parte del sistema universitario es transformador, para cada uno de ellos y ellas, para su entorno y para la misma universidad”.

Alexis, el campeón

Y como colofón nos queda la palabra del campeón paralímpico en Tokio, el atleta Alexis Chaves, participante de todos estos avances en el trabajo con personas discapacitadas que se vienen haciendo en Pergamino, que con 19 años ya tiene en su haber dos medallas parapanamericanas mayores y tres en juveniles, una paralímpica y una participación en el Mundial de mayores. (reciente medalla de bronce en los Juegos de Tokio y con la mirada puesta en los que se realizaran en Paris):  “Mi nombre es Alexis Chávez. Tengo 19 años. Y este año pude cumplir el sueño que todo deportista anhela. Representar a Argentina en los Juegos Paralímpicos de Tokio”.

Haber logrado una medalla me dio muchísima felicidad. Son más de 7 años entrenando con mucha exigencia. Tuve la oportunidad de competir en Parapanamericanos y el mundial de Dubai en 2019. Pero un juego paralímpico es lo máximo que me toco estar. Hoy sigo entrenando junto a Andrés Buey quien me formo deportivamente desde que me inicie en el atletismo. Y pensando en el 2022 con muchas competencias internacionales y con la meta a los juegos paralímpicos de Paris 2024 para seguir estando en el podio y mejorar mis marcas”

Alexis, además de su importante entrenamiento deportivo, estuvo asistiendo al taller de Letras de Romina Cruellas, lo volverá a hacer y, según su profesora, escribe bellísimos cuentos.

Jorge Sharry

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