AGUSTINA SÉTULA | POEMAS

Esto no es dialéctica

Mi madre engendró en su vientre a su propia antítesis

Mis pulmones
La selva misionera 
Y el charco en que se acumula la mugre

Mi corazón late al ritmo de una samba carioca de la calle
Un redoblante expectante
La previa de una ejecución

Soy el caos y el cosmos y el colmo de los colmos

La gota que desliza lagrimalmente y la que rebalsa el vaso
En mi ser se agitan convulsionadas sedas que son todas banderas
Cada fibra es absolutamente política

Soy
Con la determinación propia de quien es sólo para dejar de ser.
Llamaradas imposibles de humos inoloros
Fuego incesante que sabe de su fragilidad y de su apagarse.

Sigo escribiendo como un manifiesto
Stacatto son líneas rectas, son los mandatos. 
Estáacátodo.
Desacato, descubro, desnudo:
Somos descartables.

Estos pies siempre habitarán como en arenas movedizas
(La vida misma)

Corrompamos todo de manera tal que los pedazos no hallen encastre entre sí.

Yo quiero eutanasiar(me)
Eutanasiar lo insano
Arrancarme de raíz 

¿Ha visto que al final hay raíces?
Las hay tan hondas que levantan los pisos de las casas.

Caer

Reventarse contra las piedras
Habiéndose lanzado del acantilado
Cae el vino al vaso
Cae el párpado
La lágrima
Cae la cabeza sobre el brazo
El brazo sobre la mesa
Se cae de maduro
Desvisto, en mi obsesión con las palabras
Las elijo con cuidado
Las proceso
Las tamizo
¡No vaya a ser cosa! 

Agarro las palabras
Las observo a contraluz
Transfiguro
En las paredes de mi casa
Chorreantes
Descascarándose
Desfiguro mis deseos
¡dame algo que me colme!
Un empujón, un pedazo de carne
Pequeños pájaros de plumas plateadas
sobre los cables cantan
A ese dios inexistente
Aúllan perros a las estúpidas sirenas
Y no pasa nada.
¿Qué pasa cuando no pasa nada salvo este bracito manco de lago seco en propiedad privada?
Habita un océano en mi almohada
A veces
Tempestuoso
(es un juego muy peligroso querer entenderlo todo)
Cuando el repiqueteo del pie es como una mariposa
Que aletea para sobrevivir
Yo decido pisarla.

Salas

Movimiento de tetris contando puertas de esas que cinco forman una especie de portón.
Todas grises.
Aullando a la luna mientras el viento rugía dentro mío besé al amor muerto algodones saliéndosele por los orificios.
En las entrañas, tormentosas palabras de lo indecible.
El amor es un animal carnívoro.

Nada

Me gustan las cosas rotas pero más me gustan las cosas hechas de cosas rotas
Las hilachas las costuras las cicatrices lo remendado

Hablábamos de la unicidad
de ser una con la proa
con el barco
con el mar
una sola y nada más
una nada despoblada

todavía tengo en la boca la dulzura ácida de aquella ola
la cicatriz sobre el nudillo derecho
me recuerda la importancia de la suavidad

Una nada y nada contra la corriente y nada.

Lo que llora

Cuando las lágrimas se secaron
habían surcado el cuerpo entero
hasta los talones
jirones de piel le componen
engranajes y mecanismos
cuando nadie le escucha
habla en voz baja con sus pedacitos.

Agustina Sétula

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