CUANDO LA CABEZA DE JUAN DUARTE FUE PERVERSAMENTE DEPOSITADA EN EL REGAZO DE FANNY NAVARRO

Hugo del Carril y Eva Duarte

Necrofilia y perversión de los “fusiladores” del 55.

Tras la caída de Perón, la persecución política y perversión de los hombres de la Revolución Fusiladora contra figuras populares como Hugo del Carril, Alberto Castillo, Tita Merello, Elina Colomer, Fanny Navarro, Nelly Omar, Luis Elías Sojit, Antonio Tormo, Sabina Olmos, Cátulo Castillo, Chola Luna, Héctor Mauré, Paco Jamandreu, Mary Terán de Weiss y Luis Sandrini, fue de una crueldad inusitada.

Probamos de buscar en internet la lista de artistas prohibidos después del bombardeo a Plaza de Mayo con el objetivo de matar al presidente elegido democráticamente por la mayoría argentina, Juan Domingo Perón, y no encontramos más que “artistas prohibidos durante el gobierno de Perón”, que los hubo, nadie lo niega. No, prohibidos en sí, sino enemistados con el poder o víctimas de intrigas palaciegas que los perjudicó en el trabajo, pero nunca fueron tan crueles como las que hiciera el gobierno de Aramburu-Rojas que, hasta la palabra Perón prohibió y castigó con la cárcel.

Entonces, investigamos y encontramos algunos casos puntuales de grandes estrellas nacionales, víctimas de la perversión de estos hombres que hasta se atrevieron a profanar el cadáver de Eva Perón y hacerlo desaparecer.

Tras el golpe de 1955, se impuso una fuerte censura en el teatro y el cine: obras como “La gata sobre el tejado de zinc” (Tennesee Williams) y su película homónima fueron censuradas en Argentina durante el régimen militar autodenominado Revolución Libertadora. El rol protagónico lo tomó la Acción Católica Argentina desde la Dirección Central de Cine y Teatro de la A.C.A., encargada de “calificar moralmente” películas y obras de teatro.

Se llegó al extremo de castigar a deportistas: cualquier figura del deporte relacionada o sospechada de haber brindado su apoyo a Perón, o de haber recibido favores de él, pagaba con la exclusión social. Tal situación afectó a un centenar de atletas, como el remero olímpico Eduardo Guerrero, los campeones mundiales de básquet de 1950, el campeón sudamericano de bochas Roque Juárez, el maratonista Delfo Cabrera, la tenista Mary Terán de Weiss y hasta los corredores Walter Lemos y Osvaldo Suárez, que por consecuencia de la suspensión no pudo competir en la Maratón de Melbourne 1956.

Mary Terán de Weiss

La figura icónica fue Mary Terán de Weiss, uno de los ídolos populares del deporte de la época. Fue número uno de Argentina en 1941, 1944, 1946, 1947 y 1948. Ganó dos medallas de oro (single y doble femenino con Felisa Piédrola) y una de bronce (dobles mixto con Alejo Rusell) ​en los Juegos Panamericanos de 1951, siendo una de las grandes figuras de este torneo.

En esta época, era considerada una de las mejores veinte tenistas del mundo. Simpatizante del peronismo, fue condecorada con la Medalla Peronista.

Tras 1955 fue perseguida por sus ideas políticas, razón por la cual primero debió exiliarse en España y finalmente se vio obligada a abandonar la actividad deportiva. Durante décadas permaneció ignorada por el Estado, los medios de comunicación y las organizaciones deportivas hasta que se suicidó en 1984, a los 66 años.

Los Mentasti

Respecto al tango y al folklore, la autoproclamada «Revolución Libertadora», como más tarde haría el autodenominado y genocida «Proceso», va a establecer una política sistemática de opresión, manipulación, apropiación y aniquilación de las expresiones populares.

Se dicta una Ley de Radiodifusión en 1957, que sería luego reglamentada en 1965, y que establecía “abstenerse de los programas que exalten la disolución de la familia, el desvío sexual o el erotismo, como también la inclusión de alusiones o disquisiciones que exalten formas de vida reñidas con las normas sociales, políticas y éticas de nuestro país”.

Se cortaron los créditos y el cine argentino enfrentó su peor época: se suspende por completo la producción y durante dos años no se estrenará ningún film argentino. El cine estuvo signado por una paralización de la producción cinematográfica, la suspensión de los créditos y la persecución de los hombres y mujeres de la industria cinematográfica que padecían la inclusión en listas negras, especialmente los ligados al peronismo o la izquierda. Lucas y Atilio Mentasti, propietarios de Argentina Sono Film, fueron arrestados.

Figuras identificadas con el depuesto gobierno de Perón fueron prohibidas, encarceladas o perseguidas: Hugo del Carril y su esposa, Alberto Castillo, Tita Merello​, Elina Colomer, Fanny Navarro, Nelly Omar, ​Luis Elías Sojit, ​Antonio Tormo, ​Sabina Olmos, ​Cátulo Castillo, Chola Luna, ​Héctor Mauré, ​Paco Jamandreu.

Osvaldo Pugliese y Hugo De Carril

Entre otros fue arrestado Osvaldo Pugliese, quién compartió celda con Rodolfo y Orestes Ghioldi, dirigentes de larga data del Partido Comunista, y curiosamente hermanos de Américo Ghioldi, uno de los civiles que apoyaban la dictadura. ​También fue detenido el poeta chileno Pablo Neruda, que se encontraba de paso en Buenos Aires y que fue trasladado al penal de Las Heras, donde sufrió vejaciones

Hugo del Carril fue un gran director de cine, gran actor, gran guionista, gran cantante argentino y un gran compañero peronista.

Su militancia y consecuencia lo convirtió en el primer y más celebrado intérprete de la Marcha Peronista. Después del golpe militar de 1955 fue perseguido y encarcelado por el régimen y proscripto de radios y pantallas.

Hombre de convicciones, exigente, integro, jugado. Conoció halagos, fortuna, pero también el fracaso.

Hugo del Carril termino exiliado durante largo tiempo.

Fanny Navarro

Una de las obsesiones de la Revolución Fusiladora de Aramburu  fue demostrar que Juan Duarte (hermano de Eva y funcionario del gobierno peronista, gran seductor y habitué del ambiente artístico) había sido asesinado (había sido comprobado que su muerte fue debida al suicidio), tal como en estos días los “odiadores” del kirchnerismo sostienen que el suicidio del fiscal Nisman fue un asesinato. Se formó luego de la caída de Perón, una comisión investigadora presidida por un tal Molinari, pero en realidad estaba dirigida por Próspero Germán Fernández Alvariño, torturador sádico de la dictadura conocido como el Capitán Gandhi, que ordenó cortarle la cabeza al cadáver de Juan Duarte, con la excusa de analizar el orificio de la bala.

La necrofilia antiperonista y este nefasto personaje Capitán Gandhi, no tuvo límites: durante uno de los interrogatorios a que fue sometida Fanny Navarro (una de las más bellas, exitosas y talentosas actrices de la época que había noviado con Duarte), el Capitán Gandhi mandó traer la cabeza tapada de Duarte, que descubrió súbitamente ante la actriz. Ella se desvaneció en el acto…

Jamás pudo recuperarse de ésta y otras crueldades.

Aislada por sus colegas, su vida se precipitó como un meteorito. Los sesenta la sorprendieron con trabajo escaso y mal pago, al borde de la indigencia y con frecuentes ataques de pánico que la llevaron a sucesivos intentos de suicidio. Vivía prácticamente recluida, cuidando de su madre y de sus sobrinos. Enferma de las coronarias, de amargura y soledad, murió en 1971, a los 51 años.

Nelly Omar

Nelly Omar, intérprete de tangos peronista que había compuesto temas como “La descamisada. Amiga personal de Eva Perón, que vivió hasta los 102 años:

“Estuve 17 años sin trabajar porque me metieron en una lista negra impuesta por la Revolución Fusiladora, por ser peronista de Perón y amiga de Evita, una mujer con gran personalidad que se fue demasiado pronto cuando tenía mucho por hacer”, recordaba:

“Como,  desgraciadamente, no tenía a nadie a quien darle de comer, porque no tengo hijos, me las fui arreglando sola. Pero claro, tuve que vender el piano”.

“Allanaron mi casa y después de eso me silenciaron. Entraron atropelladamente, uno vino con una bolsa de esas rústicas, como del correo. El notario abrió un cuaderno y preguntó: «¿Qué pongo?». «Cierre, no ponga nada», le dijo el otro. Yo no me asusté. Después empecé a deambular por un lado y otro, golpeando puertas, nadie me daba bolilla. Desaparecieron todos los amigos. Yo iba a pedir trabajo, nada más. Hasta que apareció un trabajo en la cantina de Forastiero, y me metí ahí, donde me dieron la oportunidad de reintegrarme y componerme, porque había vendido lo poco que tenía, estaba muy mal».

Elina Colomer

Elina Colomer (la mama de La Familia Falcón), durante el gobierno peronista estuvo vinculada afectivamente a Juan Duarte quien la solía apodar La Gauchita, y su carrera alcanzó su cenit.

Fue duramente perseguida durante la Revolución Libertadora solo por ser novia de Juan Duarte. Se dice que Elina fue el gran amor de Juan. Durante la dictadura autodenominada Revolución Libertadora fue interrogada por ese personaje oscuro llamado El capitán Gandhi que en persona dirigió el interrogatorio.

Tita Merello

También fue conocida la extrema persecución a Tita Merello por coincidir con el gobierno de Perón en la creación de derechos para los desposeídos.

Tita Merello fue investigada por el delito de contrabando. Ya existían las ahora llamadas “fake news”.

Al informarse por parte de la productora Artistas Argentinos Asociados que la película La morocha, filmada en 1955, demoraba en estrenarse -se presentó recién en 1958-, Merello pensó que su carrera podría terminar.

Tras el derrocamiento a Perón, comenzó a recibir presiones políticas, restricciones laborales y fue acusada de traficar té desde Sri Lanka por una comisión investigadora, motivo por el cual decidió exiliarse en México.

Regresó únicamente a Argentina para firmar el contrato que le ofreció Hugo del Carril, otro actor proscripto, para actuar en un parque de diversiones de la localidad de Morón. Así sobrevivían estas grandes figuras.

Luis Sandrini también sufrió crueles persecuciones y termino en el exilio mejicano.

Se generó una grave crisis en el ambiente del cine y las comisiones investigadoras se dedicaron a “detectar” abusos en la concesión de créditos (similar a la estigmatización de Andrea del Boca y otras figuras como Soledad Pastorutti, instigada por Macri y Hernán Lombardi, por la producción de programas televisivos en el periodo de su lamentable paso por la presidencia).

En el 55, como las producciones resultaban demasiado costosas para desarrollarse sin algún tipo de ayuda estatal, muchos estudios de cine cerraron y una gran cantidad de actores quedaron sin empleo y debieron exiliarse.  

Jorge Sharry

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